La cascada de filtraciones sobre la composición del futuro Gobierno de coalición entre PSOE y Unidas Podemos, si es que ERC finalmente no da al traste con todo en la próxima investidura, arroja ya varias conclusiones, todas ellas abiertas a cambios: UP tendría atada la Vicepresidencia de Pablo Iglesias, a la que hay que dotar de competencias; un ministerio irá para Irene Montero, otro para alguien de En Comú-Podem nombrado por el equipo de Colau, y finalmente un tercer ministerio para algún miembro de IU que bien podría ser la gallega Yolanda Díaz, la cual suena para Trabajo.

Este último nombramiento genera malestar interno en Izquierda Unida: los cuadros contemplan abúlicos las filtraciones y ven como de momento la única persona que suena de IU en el Consejo de Ministros es una mujer totalmente alejada de la organización. El equipo del coordinador federal, Alberto Garzón, se ha mantenido alejado de las filtraciones. «IU está siendo más discreta en la negociación porque quiere que salga bien», cuentan los de Garzón.

IU es más discreta en la negociación porque quiere que salga bien

Prueba de todo lo anterior se produjo en la última Asamblea Político y Social (APyS), que tuvo lugar hace una semana exacta, el pasado sábado 16 de noviembre. La Asamblea se posicionó oficialmente por apoyar la coalición, previa consulta a la militancia mediante un referéndum en el que se vincula la decisión de votar sí o no «en base al preacuerdo programático de 10 puntos y el último acuerdo de Presupuestos Generales del Estado». Así reza la pregunta.

Sin embargo, muchos miembros de la APyS, entre ellos alguno considerado garzonista (esto es, que en 2015 y 2016 fuera favorable a la coalición con Podemos que tantas discusiones generó en la formación), manifestaron en este órgano que quien tendría que estar en el Consejo de Ministros era el coordinador general. De no ser él, que fuera alguien designado por dirección de IU.

La Asamblea Político y Social

Portavoces oficiales de la dirección se limitan a defender lo aprobado en la asamblea: «Lo que se aprobó es entrar en el Gobierno. Hubo intervenciones pidiendo que IU estuviera en el Consejo de Ministros, pero realmente no se aprobó ni se rechazó eso. Fueron intervenciones individuales».

Hubo intervenciones pidiendo que IU estuviera en el Gobierno, pero no se aprobó nada»

La visión del malestar la atestigua una fuente conocedora de la situación en UP: «Hay un cabreo tremendo en IU porque en teoría Pablo [Iglesias] quiere designar a Yolanda [Díaz]. Y ella está más cerca de Podemos que de la organización en la que milita. Lo sabe todo el mundo». Esta persona advierte de la fragilidad de los acuerdos con el PSOE: «Está todo tan en el aire por cuestiones que no dependen de UP, como la decisión de Esquerra Republicana, que no se puede asegurar nada hoy por hoy. Pero el preacuerdo sí establece la Vicepresidencia y tres ministerios, y uno parece que va para Yolanda».

Efectivamente, Yolanda Díaz milita en IU, pero es dirigente de Galicia en Común, la coalición en la que se integran Podemos e integrantes de formaciones de izquierdas y nacionalistas gallegas menores. Es muy cercana a Iglesias y mucho menos a Garzón. «Yolanda es muy trabajadora», confirma la misma fuente. Pero políticamente está más fuera que dentro de IU, aunque de cara al exterior lleve la etiqueta de Esquerda Unida, la marca gallega de Izquierda Unida.

El PCE, que fue clave en la creación de IU en 1986, está hoy mucho más cerca de Podemos

Hay otros aspectos que amenazan con abrir una brecha en IU, como la diferencia cada vez más grande que separa al secretario general del PCE, Enrique Santiago, con Alberto Garzón por la relación con Podemos: la cúpula del PCE, que fue capital en la creación de IU en 1986, está mucho más próxima a la de UP que a Garzón.

La última evidencia es la resolución del Comité Central del PCE: mientras que IU pide el voto a su militancia «en base al» preacuerdo entre UP y PSOE y los Presupuestos Generales que ambos partidos trataron de sacar adelante antes de la convocatoria de elecciones en abril, el PCE en su resolución «apoya un acuerdo de Gobierno de coalición» (…) «sobre las bases programáticas contenidas en el preacuerdo alcanzado». A este preacuerdo, el partido comunista lo tilda de «decálogo programático» a «desarrollar para aproximarlo al máximo al acuerdo de Presupuestos Generales del Estado de 2019». Matices.