El diálogo entre gobiernos implica reunión de sus presidentes. Quim Torra se ha reivindicado hoy en la sesión de control parlamentario, apenas una hora después de que su número dos en el gobierno -y rival electoral- Pere Aragonés, cuestionara su presencia en las negociaciones entre gobiernos que Esquerra exige como condición para apoyar la investidura de Pedro Sánchez.

En una entrevista en Radio4 Aragonès ha afirmado que, en el caso de que se constituya una mesa de negociación entre gobiernos, «no se descarta que vaya Torra, pero tampoco es necesario», porque dependerá del rango del representante que envíe el Gobierno. Un argumento que choca frontalmente con los esgrimidos desde JxCat, que reclama incluso la participación de Carles Puigdemont en las negociaciones.

Los neoconvergentes ven cada vez con más incomodidad el uso que Esquerra hace del Govern en el marco de unas negociaciones en las que sólo están los republicanos, puesto que nadie ha invitado a JxCat a la mesa. Lo dejó claro ayer la portavoz, Meritxell Budó al asegurar que no se había hablado en Consell Executiu de las condiciones propuestas por Aragonés a esa negociaciones con el PSOE.

Pero los republicanos no quieren que Torra sea el eje de una negociación en la que no tiene más interés que el de dinamitar el entendimiento entre ERC y PSOE. Y este nuevo elemento de fricción es el que ha saltado por los aires hoy en el Parlament.

El diálogo entre gobiernos pasa por un diálogo en el que los presidentes se reúnen» advierte Torra

«Queremos un diálogo serio, no queremos más fotos con ponsetias» ha advertido Torra en respuesta en teoría a su grupo, pero con la vista puesta en Aragonés. «Y esto pasa por el diálogo de gobierno a gobierno en el que los presidentes se reúnen -y para eso Sánchez me tienen que llamar- y hablan con libertad».

Torra ha seguido con el marcaje a Esquerra, al añadir que es «evidente que los 23 diputados independentistas irán a defender la independencia» al Congreso. Un modo de meter en el mismo saco a ERC, JxCat y la CUP, negando a los republicanos la independencia de criterio que reivindicaba ayer Gabriel Rufián al frente de sus 13 diputados.

Reconocimiento como sujeto político

Minutos antes, Torra había fijado las condiciones de esa negociación en una respuesta a Miquel Iceta en la que ha reclamado que Cataluña sea tratada como un «sujeto jurídico» en la negociación posterior a la investidura.

Torra ha dejado claro que «hablar de gobierno a gobierno» implica a su juicio que «nos reconocemos Cataluña y España como dos entidades jurídicas, como dos sujetos políticos que deciden libremente cada uno de ellos una solución política, como Gran Bretaña y Escocia».

Y ha insistido en que hablar de gobierno a gobierno significa que «el presidente del Estado habla con el presidente de Cataluña y sobre todo que le llama para poder hablar».

Previamente, el número dos de ERC había defendido que interlocutar y dialogar no quiere decir una rebaja de planteamiento, ha apostado por tener más de una reunión con el PSOE para continuar trabajando, y ha asegurado que mientras haya una oportunidad de defender su planteamiento con una negociación política se debe intentar: «Estamos obligados a intentarlo», ha asegurado.

Aragonés ha reconocido que en estos momentos no tiene confianza en Sánchez debido a los cambios de posicionamiento que a su juicio ha tenido el presidente en funciones. Pero ha abogado por «construir» esa confianza: «Como no está, se debe construir, y sobre todo necesitamos garantías».