Política

Sánchez justifica el secretismo de su negociación con ERC: "Va bien porque es discreta"

Anuncia que hará públicos los términos de sus acuerdos e invita a Arrimadas a abandonar el bloque de derechas y sumarse a su investidura

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El presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez. EFE

El presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, ha lanzado un mensaje de tranquilidad a la sociedad española que ve con preocupación las cesiones del PSOE hacia el independentismo a cambio de que Esquerra Republicana de Cataluña (ERC) permita la investidura.

En una rueda de prensa con sólo cinco preguntas admitidas en Londres, donde participa en la cumbre de la OTAN, el candidato socialista ha garantizado dos cosas: «transparencia» sobre los términos de ese acuerdo con los separatistas catalanes, y que todos ellos se enmarcarán dentro de la legalidad, de la Constitución y del Estatuto de autonomía.

«Las conversaciones con las fuerzas parlamentarias van bien porque son discretas y eso es un principio esencial para llegar a buen puerto», se ha justificado, para explicar el secretismo que envuelve a reuniones como la mantenida esta mañana por los negociadores socialistas con el partido de Carles Puigdemont, sobre el que el PSOE no ha facilitado ninguna información.

En esa línea, tampoco ha querido valorar la opinión de los agentes sociales, patronal y sindicatos, que discrepan sobre la fórmula de Gobierno que necesita el país. Mientras que los empresarios apuestan por un Ejecutivo sin Podemos, los líderes sindicales han visitado al presidente de ERC, Oriol Junqueras, en la cárcel para pedirle que apoye esa coalición de gobierno entre Sánchez y Pablo Iglesias.

El candidato socialista también ha lanzado un mensaje a la futura líder de Ciudadanos, Inés Arrimadas, a la que ha invitado a «dejar de ser un apéndice de la derecha y ultraderecha como ayer se vio en el Congreso» para convertir a su partido en una fuerza que «contribuya» a la gobernabilidad.

«Pablo Casado también tiene que resolver esa contradicción de decir que es un partido de Estado pero que continúa amarrado a la ultraderecha y no está dispuesto a colaborar. Les pido que hagan una reflexión sobre la necesidad de facilitar la gobernación», ha añadido.

Preguntado por la sentencia del caso ERE que condena a dos ex presidentes del PSOE y de la Junta de Andalucía, Sánchez ha pasado de puntillas y sin salirse del guión: «El PSOE asumió responsabilidades políticas hace tiempo, mucho antes de una sentencia, hace años que se asumieron y no hay más que añadir», se ha limitado a responder.

La alianza entre PSOE, Unidas Podemos y ERC avanza y allana la investidura de Pedro Sánchez, que ha apostado claramente por fortificar un bloque de izquierdas frente al PP, Vox y Ciudadanos, como ocurrió el martes en la sesión constitutiva del Congreso de los Diputados.

Buena prueba de ello es el cambio de discurso del PSOE sobre las intenciones y los delitos cometidos por los independentistas. El secretario de Organización del partido y ministro en funciones, José Luis Ábalos, ha dado un paso más en la terminología que intenta blanquear al movimiento independentista este miércoles por la mañana.

En declaraciones a los periodistas ha explicado que el PSOE intenta encontrar «un cauce de expresión para que no sea necesario» paa que los separatistas no se vean obligados a delinquir. Según Ábalos, el «unilateralismo» a la hora de enfrentar este conflicto «ha fracasado», por lo que la primera condición para abordarlo es «no negar la existencia» del problema que «trasciende» la situación de Cataluña al afectar a la «institucionalidad» del Estado.

Una vez reconocido ese conflicto político, lo que están intentando los socialistas en el diálogo con ERC es tratar de «encontrar cauces de expresión», desde «la asunción del problema», que eviten que nadie «tenga que recurrir a situarse fuera del ordenamiento jurídico», ha explicado.

Los sindicatos también reman

La alianza entre PSOE, Podemos y ERC ha encontrado un nuevo socio en los principales sindicatos. El líder de CC.OO. y el secretario general en Cataluña, Unai Sordo y Javier Pacheco, respectivamente , visitaron el lunes a Oriol Junqueras y Raül Romeva en la prisión de Lledoners, en Sant Joan de Vilatorrada (Barcelona).

Además, tanto Sordo como Pacheco estuvieron el martes en la sede de ERC, donde valoraron la situación política junto al coordinador nacional del partido, Pere Aragonès, según un comunicado del sindicato.

Los dos dirigentes sindicales pidieron a Aragonès apoyar a un Gobierno progresista en España para fijar como prioridad política la agenda social para abordar «con urgencia» temas como la reforma laboral, el sistema público de pensiones, la vivienda, la política fiscal, el cambio de modelo productivo y políticas energéticas, entre otras cuestiones.

El sindicato insistió en no dejar pasar más tiempo en la constitución de un Gobierno con un programa progresista porque hay mucho en juego: «Sobre todo, para impulsar una solución política en Cataluña y frenar una extrema derecha xenófoba, homófoba, machista, neofascista y anticatalanista, con políticas sociales que ofrezcan expectativas de futuro».

Marco constitucional

Los diputados de ERC «entienden» que el PSOE no puede establecer diálogo alguno que se sitúe «fuera de los límites» que establece la Constitución, ha asegurado este miércoles el secretario general del Grupo Parlamentario Socialista, Rafael Simancas.

En declaraciones a Telemadrid recogidas por Europa Press, Simancas ha asegurado que en la negociación iniciada con ERC para intentar sacar adelante la investidura de Pedro Sánchez están hablando de «autogobierno», de la «agenda social» y de «derechos y libertades».

A diferencia de lo expresado por Sánchez, que insiste en que la formación de Gobierno es responsabilidad de todos los partidos y apeló a la responsabilidad de PP y Ciudadanos, Simancas sólo se ha referido a la vía que pasa por la abstención de ERC para permitir la formación del Gobierno de coalición que el PSOE ha pactado con Podemos. La alternativa a esta opción, ha indicado, son «terceras elecciones», un escenario que el PSOE considera inadmisible.

Dicho esto, Simancas ha incidido en que el diálogo y la colaboración con ERC tiene un límite, que no es otro que el «cumplimiento de las leyes y la Constitución». «Dentro de la Constitución se podrá hablar de muchas cosas, fuera de la Constitución y las leyes, de nada. Esto lo entienden los diputados de ERC», ha abundado.

Preguntado por las declaraciones del histórico dirigente del PSOE Alfonso Guerra, que se ha referido a los pactos con Podemos y ERC como dejar jugar a niños con una «granada explosiva», Simancas ha lamentado que el PSOE no cuente con 202 diputados como tuvo en 1982, pero ha advertido de que la fragmentación del Parlamento obliga a su partido a «pactar con gente que piensa diferente».

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