La Fiscalía de Madrid ha presentado una denuncia por presunto delito de coacciones en el juzgado decano de instrucción por el ataque a los miembros de Ciudadanos en la marcha del Orgullo Gay de Madrid del pasado 6 de julio. Pero, al mismo tiempo, solicita que se archive la denuncia porque «las investigaciones policiales llevadas a cabo hasta la fecha no han podido determinar el autor o autores del delito», por lo que piden al juez el sobreseimiento provisional de la causa.

Miembros del partido presentaron una denuncia ante la Fiscalía en la que incluyeron vídeos y fotografías de los ataques que sufrieron durante la marcha por el centro de Madrid, en la que algunos manifestantes les insultaron, arrojaron orín y les escupieron, lo que provocó que tuvieran que ser escoltados por policías para abandonar la concentración. Los abogados del partido consideraron que dichos vídeos y fotografías serían suficientes para identificar a los autores.

Previamente, asociaciones LGTBI habían caldeado el ambiente contra la participación de Ciudadanos en la marcha por la formación de Gobierno en Madrid con la entrada de Vox. Primero pidieron prohibir que participaran en la marcha y más tarde hicieron extensivo un comunicado a todos los partidos políticos, pidiéndoles que se situaran al final de la marcha y no tras la pancarta que la encabezaba. También solicitaron que no hubiera símbolos de los partidos políticos.

El polémico informe

El tratamiento del ataque a los miembros de Ciudadanos durante la marcha provocó un duro enfrentamiento político entre el partido liderado entonces por Albert Rivera y el Gobierno en funciones de Sánchez.

El Ministerio de Interior filtró a la prensa un informe policial sobre el incidente realizado ad hoc y que contradecía la versión de Ciudadanos. Un documento que se atribuyó a la Jefatura Superior de la Policía de Madrid aunque no especificaba la unidad responsable de su emisión ni el carné profesional del agente que lo redactó.

Ciudadanos solicitó al Gobierno una explicación al respecto pero finalmente el ministro de Interior, Fernando Grande-Marlaska, no llegó a comparecer al respecto. «Esa cuestión debe de ser contestada por la Dirección General de la Policía. El centro de coordinación que lo llevó fue la Jefatura Superior de Policía de Madrid, que es la encargada de la coordinación del conjunto de efectivos que dieron seguridad a la manifestación del pasado sábado», afirmó el titular de Interior a preguntas de periodistas el pasado julio.