Política

Casado cree que no se habría tolerado que la mujer de Aznar o Rajoy fueran ministras

El líder de la oposición manda un recado a Irene Montero y subraya que "lo que a la derecha se le ha acusado o no se le tolera, a la izquierda sí"

El líder del PP, Pablo Casado. EFE

Casado ha lanzado además un dardo a la pareja que conformarán el vicepresidente del Gobierno y la próxima ministra de Igualdad, asegurando además que a la derecha no se le habría tolerado que las mujeres de sus líderes entraran en el Gobierno, lo que sí va a ocurrir ahora con Irene Montero y Pablo Iglesias. «Lo que a la derecha se le ha acusado o no se le tolera, a la izquierda sí», ha asegurado el líder del PP, al ser preguntado si se estaría tratando igual en el caso de que Aznar o Rajoy hubieran designado como ministras a sus esposas, Ana Botella y Elvira Fernández.

El jefe de la oposición ha señalado, además, que «en la mayoría de las empresas de España, sobre todo en las grandes, no se permite que dos cónyuges o la pareja estén en el mismo departamento».

Será una legislatura sin tregua. Este es el tono que ha venido transmitiendo el líder del PP, Pablo Casado, desde que se consumase la investidura de Pedro Sánchez. En una entrevista para COPE, el jefe de la oposición ya ha anunciado que su partido se convertirá en el dique de contención de cualquier intento de reforma de la Constitución a cuenta de las exigencias de sus socios de Gobierno, así como de los Estatutos de Autonomía. «Cualquier intento lo llevaremos a los tribunales», y «no va a poder hacer ningún tipo de discrecionalidad entre territorios que dependan de nosotros». Entre ellos, la joya de la corona: el ayuntamiento y la Comunidad de Madrid.

El líder del PP se ha comprometido a ejercer una «oposición firme» contra «un Gobierno ultra», -en la línea con lo sostenido ayer en el Congreso de los Diputados- que «ha cruzado todas las líneas que no se podían cruzar». Para ello, espera Casado aglutinar tanto a Ciudadanos y, en menor medida, Vox, que, aunque ha subrayado las «discrepancias importantes» que les separan, espera liderar un frente común con los partidos de la oposición para «no volver a repetir los errores del pasado».

Se ha referido Casado también a la fórmula de España Suma, lamentando que no saliese adelante porque «Rivera sería ahora vicepresidente del Gobierno» y evidenciando los resultados de la fragmentación del centro-derecha, que ha terminado con Sánchez gobernando «contra media España». Con todo, ha erigido la oposición como base para aglutinar toda la «moderación y la centralidad» frente a la coalición PSOE-Podemos.

El dirigente popular ha defendido la «gran mentira» de Sánchez y el «uso político de las instituciones del Estado» a su servicio para lograr perpetuarse en Moncloa. «No hubiera ganado las elecciones si hubiera reconocido que iba a pactar con los independentistas», al tiempo que se ha erigido como cobijo electoral de socialistas desencantados que «no han votado radicalidad ni desigualdad».

A tan sólo unas horas de la sesión de investidura, Casado ya ha comenzado el que, casi con toda seguridad, será el tono que mantendrá en la recién estrenada legislatura para que «dure lo menos posible», en que multiplicará sus comparecencias y su presencia mediática para ejercer como muralla a un pacto que considera «desfavorable para los españoles». Ciudadanos se sitúa también en esta línea de intervención, mientras que el líder de Vox, Santiago Abascal, se prepara para encabezar las movilizaciones y protestas desde la calle.

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