Política

El PP ofrecerá a Ciudadanos unidad de acción frente al Gobierno

Los populares están dispuestos a ceder parte de las presidencias de comisión parlamentaria que les correspondan

EFE

Una vez superado el trámite del debate de investidura y a falta de concretar el nombre de los ministros socialistas que se sentarán los viernes en el Consejo -los de Unidas Podemos ya se conocen- los populares tienen por delante un periodo de cierta tranquilidad electoral para intentar sentar las bases de la recomposición del centro-derecha con Ciudadanos. Y eso pasará, entre otros frentes, por intentar cierta unidad de acción frente al nuevo Gobierno de Pedro Sánchez en coalición con Pablo Iglesias, que puede tener su primer reflejo en el Congreso de los Diputados.

De hecho, el PP ya promovió un puesto para los de Inés Arrimadas en la Mesa de la Cámara, que no prosperó por discrepancias con Vox. Fue el primer gesto de otros muchos, que ahora pueden tener su plasmación en el reparto de comisiones parlamentarias. Con tan sólo 10 diputados, Ciudadanos no accedería a ninguna presidencia de comisión después de que en la anterior legislatura tuviera la de Hacienda, con el dimisionario Paco de la Torre al frente. Los populares tienen ahora seis presidencias, entre ellas las de Interior, Economía, Defensor del Pueblo y Tribunal de Cuentas, pero según el cálculo de la dirección del Grupo Popular, en la nueva legislatura que va a echar andar podrían conseguir hasta ocho.

Los populares, dispuestos a ceder parte de las presidencias de comisión que les correspondan

Defienden desde el Grupo Popular que Ciudadanos «debe tener un espacio por encima de su valor real», porque si bien sólo tiene 10 escaños «disfruta de poder territorial, autonómico y local» en gobiernos de coalición con el PP y eso es lo que quieren poner en valor los populares. «Hay que intentar aglutinar a al gente que está en la oposición», agregan los mismos medios, para lo que piden «generosidad» de los partidos que conforman el espacio de centro-derecha, en alusión también a Vox.

El PP esperará a ver si «Santiago Abascal quiere hacer la oposición al PP o al Gobierno«, si está dispuesto a contribuir a esa unidad de acción «o si siguen en el ‘porque nosotros lo valemos'», agregan con ironía. En definitiva, «lo más difícil es que entiendan que hay que pactar y ser generosos», aunque en muy buena medida Vox devuelve la pelota a los desprecios que la formación liderada antes por Albert Rivera les hizo durante la negociación de los gobiernos autonómicos y locales.

Las comisiones parlamentarias no se constituirán hasta que se conozca el organigrama del Gobierno, en muy buena medida reflejo del Ejecutivo. En la anterior legislatura eran 34 entre permanentes legislativas, permanentes no legislativas y mixtas congreso-Senado. Al tratarse de un ejecutivo de coalición se multiplicará el número de Ministerios, con la aparición de hasta tres vicepresidencias, el desdoblamiento de Universidades y Ciencia o la aparición de nuevas carteras, como es el caso de Igualdad, que llevará Irene Montero.

En las elecciones gallegas, vascas y catalanas el PP intentará ir en coalición con Ciudadanos

En fin, que hay margen temporal para que esa España Suma que tanto anhela el líder del PP, Pablo Casado, comience a ensayarse en el Congreso. En todo caso, los comicios autonómicos gallegos, vascos y, con toda probabilidad, catalanes, que se celebrarán este año 2020, servirán a modo de prueba de fuego si esta vez Ciudadanos se aviene a presentar candidaturas conjuntas, como intentaron en el País Vasco en las últimas generales hasta que Rivera echó abajo el acuerdo.

De hecho, populares y naranjas han inaugurado un nuevo clima de entendimiento desde la salida de Rivera. Casado defiende que el centro-derecha no volverá al Gobierno con su actual fragmentación. Y si para ir a un proceso de refundación de este espacio es necesario incluso sacrificar las siglas, tal y como hizo Manuel Fraga en 1989 al enterrar Alianza Popular para convertirla en el Partido Popular, él dice estar dispuesto a hacer lo mismo.

En cambio, desde la filas de Vox su visión es diametralmente opuesta, es más, creen que su crecimiento electoral es el único que puede garantizar que Casado llegue a la Moncloa «porque nuestros votos vienen de jóvenes que no apoyan al PP, de la abstención y hasta del PSOE», en fin, caladeros donde los populares tienen poca entrada por lo que es, dicen, la única forma de ensanchar la base electoral del centro-derecha.

Será interesante presenciar el duelo parlamentario de populares y Vox en pugna hegemónica. Casado empleó un tono muy duro, pre 28-A, en su primera intervención del debate de investidura, el pasado sábado y suavizó el tono en la sesión exprés de este martes, que gusto más a muchos de los suyos por entender que «sin abandonar la dureza de fondo demuestra que es el líder del centro-derecah español», afirman en el Congreso.

Comentar ()