Quim Torra ha blindado hoy la exigencia de un referéndum de autodeterminación en la negociación entre Gobierno y Generalitat, aislando a Esquerra y reforzando su posición maximalista a las puertas de un nuevo encuentro con Pedro Sánchez. Lo ha hecho rodeándose en el Palau de la Generalitat de la ortodoxia independentista para crear una comisión de seguimiento que, en palabras de la ANC, «fiscalizará» al Govern en esa negociación para evitar «tentaciones de desvíos autonomistas», como ha advertido el líder de la CUP, Carles Riera.

«Ha habido consenso en reclamar el derecho a la autodeterminación y el fin de represión», ha explicado la portavoz del Govern, Meritxell Budó, al término del encuentro. «Por eso el president ha recibido el apoyo de partidos y entidades para llevar estas propuestas a encuentro con Pedro Sánchez».

Pero el encuentro ha servido además para crear una comisión de seguimiento, que debe «marcar el terreno de la negociación con el Gobierno» ha explicado la neoconvergente Elsa Artadi, para ceñirlo exclusivamente al ejercicio de la autodeterminación y la amnistía: sin «desviaciones autonomistas» que todos atribuyen, sin explicitarlo, a Esquerra.

Eso explica la radical exclusión de los comunes, fijada inicialmente por la presidenta de la ANC, pero muy bien recibida por Torra. También por el auténtico inspirador de este grupo de seguimiento, Carles Puigdemont, que fue el instigador de este espacio en el que ha participado de forma delegada a través de Toni Comín, como representante del Consell de la República.

Reconocimiento a Puigdemont

Una participación que Artadi ha destacado señalando la importancia de que el Gobierno reconozca «a todos los interlocutores», también a Puigdemont y el líder de ERC, Oriol Junqueras. Aunque ha sido la única que ha reclamado ese reconocimiento.

En lo que sí ha coincidido con el resto de los actores independentistas es en la necesidad de «mantener la movilización» que todos coinciden en señalar como único motor de los «avances reales» hacia la independencia.

«Hay que evitar la desmovilización de la gente» ha señalado Artadi «o aumentar falsamente la reputación de Sánchez como presidente dialogante». Riera ha ido más allá, destacando el escepticismo de la CUP sobre la posibilidad de conseguir un referéndum negociando con el Gobierno.

«Esto no se consigue con acuerdo de investidura sino recuperando la capacidad de movilización social, a niveles más altos todavía, reproduciendo la desobediencia civil del 1-O» y las movilizaciones posteriores al 14 de octubre pasado, cuando se hizo pública la sentencia del procés. En resumidas cuentas, el líder de la CUP cree que «la otra parte no tiene intención de resolver el conflicto y no se dan las condiciones efectivas para imponer el marco que queremos».

Dos horas de reunión

Un escepticismo que de hecho comparten todos los participantes en el encuentro convocado por Quim Torra. Un encuentro que se ha prolongado durante algo más de dos horas, del que Torra ha excluido a los comunes, por expreso deseo de la presidenta de la ANC, Elisenda Paluzie.

Tras cerrarse el acuerdo entre ERC y el PSOE para condicionar la investidura de Pedro Sánchez a una mesa de diálogo entre Gobierno y Generalitat, Torra anunció que sometería las propuestas catalanas a una negociación previa con los partidos catalanes.

Una negociación de la que Paluzie exigió excluir a socialistas y comunes porque no son independentistas. La portavoz de los comunes, Jessica Albiach, afeó la exclusión recordando el compromiso de su partido con la celebración de un referéndum de independencia, pero ese argumento no ha sido suficiente para Torra, que esta mañana ha confirmado su exclusión.

«Como representante del Gobierno Pedro Sánchez escuchará a quien quiera, nosotros nos veremos con independentistas» ha sentenciado en declaraciones a Radio4. «En ninguna mesa de negociación se sientan los mismos a los dos lados de la mesa» ha añadido refiriéndose a la participación de Podemos en el Gobierno de coalición.

Participantes

Por parte de los partidos y entidades están en la reunión, Marta Vilalta y Josep Maria Jové -en representación de ERC-, Elsa Artadi y Albert Batet -por JxCat-, Carles Riera y Maria Rovira -por la CUP-, Marcel Mauri y Jordi Bosch -por Òmnium Cultural-, y Josep Cruanyes y Arià Bayé -por parte de la ANC-.

En el encuentro independentista también participa a través de una videoconferencia el exconseller Antoni Comín en calidad de representante del Consell per a la República, con sede en Waterloo (Bélgica).