El vicepresidente del Gobierno de Derechos Sociales, Pablo Iglesias, esquiva el caso Ábalos -el encuentro del ministro de Transportes en Barajas con la vicepresidenta de Venezuela Delcy Rodríguez en su avión privado- porque «no nos corresponde».

Así ha zanjado la pregunta sobre el asunto durante la entrevista con La Vanguardia de este domingo. «Y dado su antiguo vínculo con Venezuela, ¿han intervenido en el conflicto creado por la visita de la vicepresidenta Delcy Rodríguez?», se le pregunta al vicepresidente del Ejecutivo de Sánchez, que contesta: «No, en ningún momento. No nos corresponde».

Sobre la situación general del régimen de Maduro, Iglesias defiende «el diálogo entre los venezolanos» y concreta que «en todo caso nuestra postura lógicamente será la que determinen la ministra de Exteriores y el presidente».

En la resolución del conflicto catalán no habrá acuerdos cien por cien satisfactorios, todos tendrán que ceder, y a los dirigentes del independentismo, dice, los prefiere negociando en las instituciones: «No me gusta verlos en la cárcel», según informa Efe.

El vicepresidente asegura sobre Venezuela que «lógicamente nuestra postura será la que determinen la ministra de Exteriores y el presidente»

A la pregunta de si sacar de la cárcel a Oriol Junqueras es condición para resolver la crisis catalana, Iglesias señala que no le corresponde al Gobierno determinar la situación procesal de Junqueras y sobre Carles Puigdemont y si debe jugar algún papel en la negociación, Iglesias sostiene que «cada partido decide quienes les representan independientemente de la situación procesal o geográfica».

Iglesias mantiene que la receta para Cataluña es «diálogo, diálogo y diálogo» y se muestra optimista respecto a que «poco a poco, y siendo realista, las cosas puedan mejorar y encauzarse políticamente».

En la entrevista, Iglesias también apela al PNV a quien ve como «un aliado, una fuerza política con la que tenemos diferencias pero hemos sabido entendernos».

En definitiva, Iglesias percibe a los nacionalistas vascos como «una derecha con responsabilidad de Estado, que debe ser un aliado esta legislatura».

Y en estos años de Gobierno, que Iglesias confía dure dos legislaturas, espera convertir a España en un referente europeo del Estado de bienestar.