El ex Director Adjunto Operativo de la Policía, Eugenio Pino, afirmó este martes ante el juez de la Audiencia Nacional, Manuel García-Castellón, que el ex ministro de Interior, Jorge Fernández Díaz, le pidió que «no tratara mal» al comisario ahora investigado, José Manuel Villarejo, por indicación del presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, a quien presuntamente se habría dirigido el propio Villarejo para quejarse de su situación en el Cuerpo, donde se mantuvo hasta 2017 como agente especial, una especie de agente encubierto.

El ex alto cargo policial también investigado en el caso Tándem, Eugenio Pino, acudió este martes a declarar al Juzgado Central de Instrucción número 6 para aclarar la situación de Villarejo, que mantuvo sus empresas privadas (grupo Cenyt) a la vez que era comisario en activo del Cuerpo Nacional de la Policía, y realizó dicha declaración según trasladan fuentes jurídicas presentes.

Tanto Pino como los dos ex subdirectores generales de la Policía, Pedro Díaz-Pintado y Agustín Linares, firmaron tres cartas en enero de 2018, una vez se investigaba ya a Villarejo en la Audiencia Nacional, en las que afirmaron conocer y autorizar su actividad privada cuando era comisario en activo de la Policía.

Los tres fueron citados esta semana para aclarar el contenido de dichas cartas, con las que la defensa de Villarejo trata de demostrar que tuvo permiso del Cuerpo para llevar a cabo su actividad privada paralelamente a su labor como agente encubierto y apartar así los presuntos delitos por los que está investigado en la mayoría de piezas de la causa.

La Fiscalía y la acusación popular ejercida por Podemos sostienen que el comisario utilizó su vinculación con la Policía y la información a la que podía llegar gracias a ello para llevar a cabo trabajos privados que le habrían enriquecido, con lo que incurrió en presuntos delitos de cohecho, revelación de secretos, tráfico de influencias y otros. Ahora, Linares se desdice de la carta que él mismo firmó y Pino matiza lo que en ésta se recogió.

«Era el dios en el Olimpo de la Policía»

En uno de los párrafos de la carta firmada por los tres mandos, se afirmaba que las empresas del ex comisario «sirvieron a los intereses de la Policía sin percibir contraprestación por ello». Sin embargo, Eugenio Pino matizó esta información.

El ex número dos de la Policía afirmó que sabía que Villarejo tenía empresas privadas pero nunca fueron utilizadas por la Policía. Asimismo, sostuvo que no conocía las operaciones que hacía desde éstas porque era un agente que funcionaba de una manera distinta al resto, que «tenía sus secretos y se dedicaba a sus cosas». En este sentido, dijo que desconocía el 80% de lo que hacía. A lo que el juez García-Castellón reprochó «usted era el dios en el Olimpo de la Policía, ¿cómo no lo iba a conocer?».

Pino afirmó que trató de cesar a Villarejo precisamente porque le puenteaba. Posteriormente, aunque las fuentes consultadas no especifican si el declarante hizo una consecución directa, recibió, según su versión, una llamada del ministro de Interior Jorge Fernández Díaz en la que le pidió que «no tratara mal» a Villarejo y le dijo que se lo pedía por indicación del presidente Mariano Rajoy, con el que presuntamente habría hablado el propio comisario investigado. Ante tal afirmación, el juez preguntó si Fernández Díaz podría corroborar esto si se le preguntaba, y él afirmó que sí, según trasladan fuentes jurídicas presentes en la declaración.