La dirección de Esquerra da por buena la salida fijada por Quim Torra a la crisis del gobierno catalán. Esto es, reconocer que los lazos están rotos pero sin llevar esa conclusión a efectos prácticos: no habrá elecciones anticipadas hasta que el Parlament apruebe los presupuestos. En otras palabras, la dirección de Esquerra ha aceptado las duras palabras de Torra -especialmente contra el republicano Roger Torrent- a cambio de salvaguardar las cuentas que Pere Aragonés espera presentar como su hoja de servicios en las próximas elecciones.

Mientras la dirección de Esquerra se reunía en la sede republicana, el Grupo de JxCat hacía lo propio en el Parlament, en un encuentro en el que han participado también Torra y los consellers del partido: Damià Calvet, Jordi Puigneró, Angels Chacon, Miquel Buch y Mariángela Vilallonga. Torra ha explicado allí la decisión de priorizar los presupuestos frente a quienes habían presionado para el adelanto electoral o una crisis de Govern en respuesta a lo que consideran una «traición» de los republicanos.

Los diputados han abandonado la reunión sin querer hacer comentarios, argumentando que Torra ya ha definido la posición de JxCat en su declaración institucional. «Torra ha sido responsable» ha defendido el vicepresidente del Parlament, Josep Costa, en twitter.

Pero queda por resolver la polémica que Junts dejó abierta el lunes, cuando se negó a votar en bloque para solidarizarse con el president. Si Torra no vota el Grupo de JxCat tampoco, advirtió entonces su presidente, Albert Batet. Hoy su portavoz, Eduard Pujo, ha evitado responder qué hará Junts en la próxima votación en la cámara, un dato clave para que los presupuestos salgan adelante, tal como ha prometido Torra.

ERC, por su parte, ha afirmado en un comunicado su «respeto por la posición» de Torra «las decisiones sobre el calendario electoral que se derivan de ella, dado que es la única persona facultada para tomarlas». Y coinciden tanto en la necesidad de aprobar los presupuestos como de activar la vía política pactada con el PSOE, poniendo en marcha la mesa de negociación entre gobiernos.

Cs pide un 155

El líder de Cs en el Parlament, Carlos Carrizosa, ha acusado por su parte a Torra de «intentar ganar tiempo para atornillarse a su sillón en la Generalitat» y ha pedido al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, que le cese con el artículo 155 de la Constitución y convoque elecciones catalanas.

Carrizosa ha reclamado a Sánchez que desconvoque la reunión con Torra prevista para el jueves de la próxima semana y le cese: «Ha quedado claro que el separatismo pretende marcar los tiempos para decidir cuándo rompen con España», algo que cree que Sánchez debe impedir aplicando el artículo 155 para cesar a Torra y convocar elecciones.

También los socialistas han abogado por la convocatoria de elecciones anticipadas. «Tenemos un presidente desautorizado, un gobierno roto y una legislatura agotada» ha concluido Miquel Iceta para reclamar ya la convocatoria electoral. «Un presupuesto sin gobierno no tiene sentido» ha advertido.

Los comunes defienden las cuentas

Por contra los comunes han defendido la aprobación de las cuentas que han pactado con Esquerra. Su líder, Jéssica Albiach, ha celebrado que Torra, «ha asumido la realidad, que la legislatura no tiene recorrido y que Cataluña necesita unos presupuestos».

Albiach ha recordado que los comuns defendieron aprobar Presupuestos y convocar elecciones en la reunión de partidos con representación en el Parlament de hace dos semanas y también en el pleno de la Cámara de este lunes, porque cree que el Govern tiene una «incapacidad manifiesta para resolver» las preocupaciones de la ciudadanía.