El ex presidente del BBVA, Francisco González (FG), negó durante su declaración en la Audiencia Nacional que encargara contratar a la empresa Cenyt del comisario José Manuel Villarejo para espiar a sus rivales empresariales con prácticas ilegales y que recibiera el resultado de sus informes, como sostiene la Fiscalía.

González, que acudió a declarar ante el juez Manuel García-Castellón y los fiscales del caso Tándem el pasado 19 de noviembre, sostuvo: «No conozco de nada a Villarejo». Afirmó que la única referencia que tenía del comisario era una aparición en una entrevista de televisión en junio de 2017, antes de que éste fuera detenido: «No vi el programa, pero fue un programa del que se habló mucho y aparecía un señor extraño, raro a mi juicio. Ahí empecé a saber un poco quién era este personaje», afirmó González durante su declaración como investigado por presuntos delitos de cohecho y revelación de secretos.

El titular del Juzgado Central de Instrucción número 6 investiga si, como sostiene el Ministerio Fiscal, González encargó al ex jefe de Seguridad del BBVA, Julio Corrochano, contratar a la empresa de espionaje Cenyt de Villarejo entre los años 2004 y 2017 «por sus vínculos personales con él tras años como compañeros en el Cuerpo Nacional de Policía, a sabiendas de su condición policial en activo y de que sus servicios incluían el acceso a información reservada», es decir, ilegal.

González negó rotundamente tales hechos mientras era interrogado por el instructor de la causa. Fue más allá, incluso. Aseguró que si alguien le hubiera hecho llegar el resultado de dichos espionajes –como el presuntamente realizado al presidente de Sacyr Luis del Rivero por su interés en desplazar a González del consejo de administración de BBVA-«al día siguiente esa persona está en la calle, porque eso es ilegal», declaró.

González defendió ante el juez y los fiscales que mientras presidió el BBVA, siempre tuvo un código de conducta, lo que según él algunos llamaban «doctrina FG» que se basaba en hacer todo desde la legalidad, con ética y que todo lo que pasara en el banco fuera «publicable».

«Sólo me llegaban los temas de más de 50 millones»

Francisco González afirmó que no tuvo conocimiento de la contratación de la empresa de Villarejo, sino que únicamente «hubo una sensación dentro del grupo de que había un grupo de promotores que no pagaban al banco, de que nos estaban estafando, que estaban asaltando bienes. Se decide que se necesita una compañía de detectives, y ahí estaba otra vez Corrochano, para averiguar digamos dónde están esos bienes. Yo, eso sí conozco, no me acuerdo si en un comité o qué grupo de personas (lo decidió). Ahí estaba claramente el consejero delegado, estaría la parte de Legal, estaría probablemente la persona que llevaba España en aquel momento…Bueno, habría varias personas que están en esa decisión», afirmó el ex presidente del banco.

La Fiscalía, sin embargo, afirma en un informe incorporado al sumario de la causa al que tuvo acceso El Independiente que Julio Corrochano habría «recibido directamente del entonces presidente del BBVA, Francisco González, el encargo de gestionar las contrataciones con Cenyt por sus vínculos personales con José Manuel Villarejo Pérez tras años como compañeros en el Cuerpo Nacional de Policía, a sabiendas de su condición policial en activo y de que sus servicios incluían el acceso a información reservada». También que «desde el primer contrato con Cenyt del 2 de diciembre de 2004 ya sería conocida por BBVA la naturaleza ilícita de las contrataciones».

Dicha afirmación se basa, principalmente, en la información aportada por el propio banco en un informe interno de investigación (forensic), en la documentación y facturas encontradas a Villarejo durante los registros de la Policía y en las declaraciones también en sede judicial del representante legal de BBVA, Adolfo Fraguas, y del ex jefe de Recuperaciones del banco, Antonio Béjar, también investigado.