Lengua y aspecto físico. Una combinación imbatible para que JxCat vuelva a aparecer como una formación supremacista, y esta vez no es obra del president Quim Torra, sino de la alcaldesa de Vic, Anna Erra. La también diputada en el Parlament y valor en alza de la formación independentista ha desatado este miércoles una ola de críticas tras instar a acabar con «la costumbre» de hablar en castellano y no en catalán a «cualquier persona» que «por su aspecto físico o por su nombre no parece catalana».

Erra se refería así a la necesidad de impulsar una campaña que de hecho ya ha puesto en marcha la Conselleria de Cultura y que bajo el lema «No me cambies la lengua» insta a los catalanoparlantes a hablar en esta lengua a los castellanoparlantes para reforzar la expansión y conocimiento del catalán.

«Una de las costumbres y un gran defecto de los catalanoparlamentes es el cambiar de lengua, es decir, pasarse directamente al castellano cuando les parece que el interlocutor es extranjero o simplemente no habla catalán» ha lamentado Erra en su interpelación a la consellera de Cultura, Mariàngels Vilallonga. «Piensan que dirigirse a alguien en castellano es un acto de respeto y no es así» ha añadido la alcaldesa de Vic, que ha instado a «poner fin a la costumbre» de dirigirse en español a «cualquier persona que por su aspecto físico o su nombre no parece catalana».

Una afirmación que ha desatado las acusaciones de «racismo» y «supremacismo» desde los bancos de la oposición. Tanto el PSC como Cs y PP han censurado que la dirigente independentistas considere que existen diferencias físicas entre la imagen de los catalanes y el resto de los ciudadanos, una afirmación que ha sido rápidamente censurada tanto por PSC como por Ciudadanos, que han calificado estas palabras de «supremacistas». Erra ha animado a los «catalanes autóctonos» a no utilizar el castellano, lo que ha provocado que varios diputados de la oposición, entre ellos el popular Alejandro Fernández, se echasen las manos a la cabeza y expresasen su perplejidad con lo sucedido.

Desde socialistas hasta populares han calificado las palabras de la diputada de JxCat de «racistas», expresando su repulsa a través de la red social Twitter. «Por desgracia a los racistas no se les identifica por sus características físicas», denunciaba el diputado del PSC en el Parlament, Pol Gilbert.

Las polémicas declaraciones han provocado tal murmullo en la Cámara que el presidente de la misma, Roger Torrent, ha tenido que pedir silencio en varias ocasiones. «Hay que alertar de la peligrosidad de valorar a las personas por su imagen y su aspecto, todos somos catalanes y debemos ser reconocidos como tales», expresaba el diputado socialista, Óscar Ordeig. También la diputada de Ciudadanos, Sonia Sierra, mostraba su malestar en redes sociales. «Son racistas, no hay más», escribía.

Cs exige a Torrent que actúe

Los naranjas han presentado además sendos escritos para reclamar al presidente de la cámara que sancione estas expresiones, y para denunciar la intervención de Erra en el pleno. A Torrent le exigen que «condene las expresiones supremacistas y racistas» vertidas por Erra. Al margen de esta condena, Cs ha presentado ya una propuesta de resolución para condenar a la diputada de JxCat en la Comisión de Cultura del Parlament.