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El PNV acusa a un exdirigente de ETA del ataque a sus sedes por el accidente mortal de Zaldibar

La formación acusa a Aitor Elizaran de haber promovido una campaña para depositar la basura ante la puerta de los 'batzokis' de la formación en señal de protesta por lo sucedido.

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El PNV acusa a un exdirigente de ETA del ataque a sus sedes por el accidente mortal de Zaldibar

Resumen:

Una decena de sedes sociales o ‘Batzokis’ del PNV han sido atacadas esta noche con el lanzamiento de basura y excrementos y la colocación de carteles acusando al lehendakari Iñigo Urkullu y a la formación de lo sucedido en el desprendimiento de Zaldibar el pasado jueves y que mantiene aún sepultados a dos trabajadores. La decena de Batzokis pertenecen tanto a Vizcaya como a Guipúzcoa y en algunos de ellos se han podido ver carteles en los que se acusaba a la formación de «asesina» y se afirmaba que «vuestro sistema de basuras mata trabajadores». Se recordaba que durante el mes de enero en el País Vasco se han producido ya 11 muertes por accidentes de trabajo a las que se suma la desaparición de los dos empleados del vertedero de Zaldibar.

Esta tarde la formación que lidera Andoni Ortuzar ha acusado al exdirigente político de ETA, Aitor Elizaran, de haber «concebido e instigado» la campaña de acoso contra sus militantes y sedes. Lo afirma basándose en sus redes sociales. En uno de los tuit que el PNV reproduce Elizaran insta a depositar bolsas de basura en las puertas de los batzokis. Añade además que él lo hará «en contra de estos macarras y por la convivencia». Por último, llama a difundir esta iniciativa de protesta contra el PNV. Elizarán quedó en libertad en 2015 tras cumplir su condena en Francia y ser expulsado por el país vecino.

Poco antes, en una nota el PNV ha calificado de «ataques fascistas y mafiosos» los registrados contra sus sedes en Algorta, Sopela, Ugao, Galdakao, Zalla, Mungia, Elorrio, Basauri y en el barrio del Antiguo de San Sebastián y la localidad de Altza. Ha afirmado que forman parte de la «campaña de acosos a sus dirigentes y a su afiliación» que afirma se ha puesto en marcha y está siendo alentada «por actores políticos reconocibles» que no cita. Apunta que se trata de un «uso vil y torticero» de una tragedia como la sucedida el pasado jueves y al que acusa a «distintos agentes políticos».

En los últimos días ha sido la izquierda abertzale la que con mayor intensidad ha arremetido contra el Gobierno por la gestión que está haciendo de esta crisis. Hoy desde EH Bildu se han desmarcado del ataque. La coalición que lidera Arnaldo Otegi sí ha solicitado la comparecencia del lehendakari Iñigo Urkullu en la Diputación Permanente del Parlamento Vasco para que dé explicaciones.

Un juzgado de Durango ha abierto diligencia para investigar un posible delito medioambiental y laboral de la empresa propietaria del vertedero, Verter Reciclyng 2002. El Gobierno vasco ha reiterado hoy que la colaboración de la empresa para esclarecer lo ocurrido es muy mejorable.

«Está desaparecida»

El lehendakari Iñigo Urkullu ha visitado este mediodía el vertedero de Zaldibar, seis días después de que se produjera el accidente. En una visita que no estaba incluida en su agenda oficial, y en la que no ha hecho declaraciones, Urkullu se ha interesado in situ por la situación. Además, ha mantenido un encuentro con las familias de los dos operarios sepultados.

La ausencia física del lehendakari en el lugar ha sido una de las críticas más repetidas en los últimos días. Urkullu aseguró el pasado lunes que no era necesario que acudiera «físicamente» al lugar para ponerse al frente del siniestro. Aseguró que en ningún caso acudiría por la críticas recibidas en redes sociales y recordó que no suele hacerlo en los casos en los que se trate de «un accidente laboral». El lehendakari ha defendido la gestión del caso hecha por su Ejecutivo y del que subraya que ha estado desde el primer minuto informado y al frente.

El lehendakari Urkullu ha visitado hoy la zona, seis días después del accidente, tras las críticas por su ausencia en el lugar

Entretanto, la búsqueda de los trabajadores sepultados por la caída de la ladera continúa. La dificultad del terreno, el riesgo por la existencia de materiales peligrosos y la complejidad en la extinción de los incendios que se están produciendo están complicando sobremanera la resolución del accidente ocurrido hace una semana. Junto a ello, las críticas y la tensión por el modo en el que el Ejecutivo está gestionando este caso van en aumento.

El departamento de Medio Ambiente y la empresa se reunirán esta tarde para abordar la situación. Por ahora, una empresa holandesa especializada en el tratamiento de vertederos y materiales peligrosos se ha sumado a los trabajos en marcha en la zona afectada.

Hoy el Gobierno ha comunicado que la mesa técnica de coordinación y seguimiento de los trabajos se reunirá diariamente e informará de la situación en cada momento. Está integrada por representantes del departamento de Medio Ambiente, Salud, Seguridad, Trabajo, Desarrollo Económico y Justicia, además de la Diputación de Vizcaya y el Ayuntamiento de Zaldibar.

El portavoz del Gobierno vasco Josu Erkoreka ha afirmado este miércoles que la colaboración de Verter Recycling, empresa que gestiona el vertedero derrumbado, tanto con los inspectores laborales como con los técnicos de Medio Ambiente «ha sido casi inexistente; está desaparecida», ha afirmado en declaraciones a Radio Euskadi. «Ha habido grandes dificultades para contactar con un interlocutor válido, principalmente en las primeras horas tras el suceso, cuando se necesitaba información que sólo la empresa tenía; ahora ya estamos en contacto», informa Efe.

Según ha dicho, el Gobierno vasco desconocía los «hipotéticos problemas» de estabilidad del vertedero y únicamente detectó deficiencias «menores» en la última inspección de finales del año pasado, por las que se tramita un expediente, pero ha remarcado que si la empresa conocía esos problemas debería haberlos comunicado a la Administración para que obrara en consecuencia. Ha opinado que este incidente, ocurrido el pasado jueves y en el que aún se mantienen sepultados dos trabajadores, «podría tratarse de un accidente o de una imprudencia», y que será el Juzgado de Durango que investiga lo ocurrido el que lo determine, aunque ha destacado que «probablemente el Gobierno vasco tomará medidas de actuación ya que la empresa parece que no tiene mucho interés».

Erkoreka ha defendido la actuación del Ejecutivo y del lehendakari, Iñigo Urkullu, en este incidente y ha acusado de «irresponsables y de carroñerismo político» a quienes critican la lentitud de la respuesta institucional. Según ha relatado, Urkullu encargó a la consejera de Seguridad el mismo jueves, día del derrumbe, que formara una mesa de crisis y que esta misma consejera ha hablado con los familiares de los sepultados «desde el primer día».

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