Ciudadanos ha anunciado hoy que llevará al Consejo de Garantías Estatutarias (CGE) el proyecto de presupuestos de la Generalitat para 2020. Una medida que en la práctica paraliza la tramitación de las cuentas catalanas, aprobadas ayer en comisión con los votos de JxCat, ERC y los Comunes y la oposición del resto de los partidos de la cámara. El Consejo tiene ahora un plazo máximo de un mes para avalar, o no, el proyecto del Govern.

El Parlament debía reunirse en Pleno la próxima semana para aprobar definitivamente estos presupuestos, que suponían sellar la alianza de los dos grandes partidos independentistas con los comunes. Pero ese pleno está ahora en el aire, pendiente de la reunión de la Mesa en la que Cs ha avanzado ya que pedirá el cierre de la Cámara para hacer frente a la emergencia del coronavirus.

Recurso instrumental

De hecho, el partido naranja ha reconocido que la presentación del recurso ante el Consejo de Garantías -cuyo objeto es avalar la adecuación constitucional y estatutaria de las normas aprobadas en el Parlamento catalán- es instrumental, para frenar la convocatoria del pleno del 18 de marzo.

Los naranjas aspiran así, además, a frenar la tramitación de unas cuentas que consideran obsoletas, puesto que partían de un escenario económico previo al estallido de la crisis del coronavirus. «Estos presupuestos se tienen que rehacer» argumentaba Juan García, vicepresidente de la Mesa a propuesta de Cs.

«Con motivo de la crisis sanitaria, Cs tiene el convencimiento de que estos presupuestos se quedarán en papel mojado, ya que las previsiones iniciales no se cumplirán» afirman desde el partido naranja en un comunicado. El escenario económico y social ha cambiado por completo, argumentan, y los presupuestos «deberían tener entre sus prioridades aumentar el material hospitalario, la puesta en marcha de un protocolo de actuación para las farmacias y medidas de apoyo para los pequeños comerciantes».

Aragonés defiende las cuentas

El Govern ha insistido hasta ahora en la necesidad de aprobar estas cuentas para disponer de mas recursos económicos ante la crisis provocada por el Covid-19 y no ha querido pronunciarse en ningún momento sobre el cierre del Parlament, pese a haber decretado ya el cierre de colegios y universidades o confinado a cuatro poblaciones por la incidencia del contagio.

«Esta decisión corresponde al presidente del Parlament y a la Mesa» respondió lacónico Quim Torra cuando ayer se le preguntó por este extremo, mientras su vicepresidente económico, Pere Aragonés, insistía en la necesidad de aprobar las cuentas para disponer de más recursos.