El vicepresidente de la Generalitat, Pere Aragonés, y la líder de los Comunes en el Parlament, Jessica Albiach, han presentado hoy el acuerdo que pone las bases de los próximos presupuestos de la Generalitat. Un pacto que de momento afecta solo a los ingresos, y que recoge fuertes subidas en el tramo más alto de IRPF y el Impuesto de Sucesiones, además de nuevos tributos presentados como «fiscalidad verde».

En total, la Generalitat aumentará en 550 millones de euros sus ingresos con esta reforma fiscal, aseguran los firmantes. El acuerdo es un paso más en el clima de acercamiento entre ERC y los Comunes, para facilitar la renovación de las cuentas no solo en la Generalitat, sino también en el Ayuntamiento de Barcelona, en manos de Ada Colau, y los Presupuestos Generales, si finalmente se cierra la investidura de Pedro Sánchez.

El vicepresidente y líder de ERC, Pere Aragonés, y la consellera de Presidencia, Meritxell Budó, han sido los encargados de capitalizar el acuerdo con los Comunes, una reforma fiscal que afecta al IRPF, el Impuesto de Sucesiones, las tasas sobre el turismo, el impuesto a viviendas vacías y a bebidas azucaradas, y emisiones de CO2, y crea nuevas figuras impositivas sobre instalaciones eléctricas o telefónicas, emisiones de CO2 de los grandes barcos -básicamente cruceros-. Esta reforma pretende situar la recaudación de la Generalitat para 2020, en 2.200 millones, 550 millones más.

Los cambios más destacados se producen en IRPF y Sucesiones. En el primero, se amplían en un 10% el mínimo exento para las rentas más bajas y se modifica el tramo más alto, de modo que se aplicará el tipo marginal autonómico del 23,5% a partir de los 90.000 euros, en vez de los 120.000 euros actuales. Además, se crea un nuevo tipo del 24,5% entre 120.000 i 175.000 euros.

En cuanto a Sucesiones, se reduce la bonificació de ascendentes y descendientees, y solo quedan exentos conyuges e hijos menores. Además, se reintroducen los coeficientes multiplicadores, de modo que la Generalitat aspira a recaudar por este concepto 190 millones de euros más.

Aviso patronal: no queremos ser floreros

El presidente de Foment del Treball, Josep Sánchez Llibre, ha advertido contra un incremento de la presión fiscal, tanto de parte de la Generalitat como desde el nuevo Gobierno en ciernes de PSOE y Podemos. Sánchez Llibre, que no ha entrado en el detalle del acuerdo entre Govern y Comunes, ha advertido que ni las empresas ni las personas que tributan habitualmente pueden asumir más presión fiscal.

Sánchez Llibre ha advertido además contra los anuncios tanto por parte de Pedro Sánchez como de Pere Aragonés de subidas del sueldo mínimo interprofesional hasta los 1.200 euros mensuales. «Los empresarios no queremos ser espectadores en estas medidas que pueda decidir el Gobierno unilateralmente. No queremos ser floreros, queremos decidir en todas los aspectos que afecten a la competitividad de nuestras empresas».

«Estamos por encima de la media europea» ha advertido el presidente de Foment respecto a la fiscalidad catalana, «no estamos en condiciones de admitir más prisión fiscal, va en contra de aumento de actividad productiva».

Si el Estado o la Generalitat «necesitan más ingresos tienen que abordar este aumento de la fiscalidad atacando la economía sumergida», ha añadido Sánchez Llibre, «si se pasa del 25% al 15% de la economía sumergida, con esos diez puntos crece en 40.000 millones de euros los ingresos en España».