España

Sucesión tras el vacío de poder de Yolanda Díaz

Sectores de Sumar empujan para que haya una candidatura única que no rompa el partido en la asamblea de julio

A la espera de que se comuniquen los plazos del cónclave se avistan dos corrientes, la oficial de Lara Hernández, y la crítica, de Verónica Martínez Barbero

La portavoz parlamentaria de Sumar, Verónica Martínez Barbero, y la co-coordinadora general de Movimiento Sumar, Lara Hernández, en una manifestación en una manifestación, en noviembre de 2025
La portavoz parlamentaria de Sumar, Verónica Martínez Barbero, y la co-coordinadora general de Movimiento Sumar, Lara Hernández, en una manifestación en una manifestación, en noviembre de 2025 | Europa Press/ A. Pérez Meca

La grieta en Movimiento Sumar genera incertidumbre dentro y fuera de la organización, entre las bases y entre los principales aliados del espacio plurinacional. Dentro, algunas voces relevantes afirman que el objetivo inmediato debería ser el de que solo concurra una candidatura única a la próxima asamblea extraordinaria de la formación para no quebrar al movimiento, algo complicado a priori en vista a las dos corrientes que aspiran hacerse con el control, antagonistas en lo personal entre ellas. El Grupo Coordinador de Movimiento Sumar decidió este jueves en una reunión telemática que el próximo 11 de julio se celebrará la tercera asamblea estatal extraordinaria de la marca en tan solo tres años, que decida la renovación orgánica y de los principales puestos del partido fundado por Yolanda Díaz, ya al margen del proyecto.

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Las potenciales candidaturas tendrán hasta el 30 de junio para aflorar. A priori, y a falta de que se oficialicen los procedimientos para la asamblea y las candidaturas, competirían, por un lado, la corriente de Lara Hernández, la actual co-coordinadora general que viene ejerciendo el mando en solitario desde agosto del año pasado, tras la renuncia de su compañero Carlos Martín. Y, por otro lado, la corriente deVerónica Martínez Barbero, actual portavoz parlamentaria en el Congreso de los Diputados, e invitada permanente en el Grupo Ejecutivo de Movimiento Sumar.

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Una vez se conozcan este viernes los dos documentos votados y aprobados este jueves –el reglamento de la cita congresual y el borrador del documento político y organizativo–en ese encuentro, se sabrán dos elementos clave: si hay en marcha una renovación de objetivos políticos y de la estructura de la organización después de que el año pasado de optase por cambiar el mando único por una bicefalia. En principio, fuentes de la organización apelan a que solo se busca una renovación orgánica de nombres.

Por lo pronto, ninguna de las dos mencionadas ha hecho algún movimiento para presentarse a la reelección o a optar al cargo, pero dentro del espacio de da por descontado el interés de ambas por tener el control de la organización. La propia Martínez Barbero fue preguntada este martes durante una entrevista en Radio Nacional por ese hipotético paso político para dirigir la plataforma y ella no se cerró ante esa posibilidad, pero sí echó balones fuera. Aseguró estar "a disposición" de Movimiento Sumar y que nadie de dentro de la organización "puede tomar decisiones de manera individual". Justificó esa falta de precisión por el hecho de que se estuviese trabajando en la preparación de los documentos de la asamblea.

Según ha podido saber este medio, la inestabilidad en el proyecto viene dándose sobre todo desde febrero: la renuncia de Díaz a seguir en el liderazgo político de la izquierda alternativa como candidata a presidir el Gobierno enrareció el ambiente y llevó a esa corriente 'galleguista' más afín a la aún vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo a pedir la convocatoria inmediata de esa asamblea.

Tender puentes en plena crisis de la izquierda

Al acabar la reunión del jueves, desde el partido se pedía perdón por la imagen de enfrentamiento de estos días. Las fuentes consultadas de sectores de Movimiento Sumar se remiten a la necesidad de llegar a acuerdos previos a la presentación de candidaturas, de construir puentes y de rebajar la tensión en un momento crítico para la izquierda alternativa en la que está en juego el espacio, la refundación del mismo con el resto de socios y, sobre todo, cuando de base no hay diferencias ideológicas profundas, sí una etapa de diferencias organizativas y sobre toma de decisiones políticas. Hernández representa ese perfil más orgánico, interno e ideológico, más clásico en la izquierda por su vinculación a partidos como IU en el pasado, mientras que Martínez Barbero es percibida como una figura continuista de Díaz, más institucional y la líder con mayor peso visual por el día a día en el Congreso. Se desconoce por ahora quién toma partido por quién dentro de la organización, no se quiere abrir el conflicto antes de tiempo en busca de esa unidad.

Martínez Barbero es percibida como una figura continuista de Díaz, más institucional. Aún se desconoce quién toma partido por quién dentro de Sumar

Pero que emerja la figura de Martínez Barbero, ajena hasta ahora de la cuestión orgánica y únicamente invitada permanente a la ejecutiva, como Díaz, responde al descontento existente entre parte de las filas de Movimiento Sumar con la gestión de Hernández en este último año, en el que definitivamente el proyecto de Díaz, aglutinador del resto de fuerzas de izquierdas en 2023, ha pasado en su intento de desarrollo a ser el eslabón más débil, cada vez con menor número de rostros reconocibles afiliados y con nula implantación territorial pese a estar en pie desde 2023.

A ese de descontento se unen tensiones internas y denuncias por malas prácticas que están viendo la luz esta semana. El martes se conoció la marcha a finales de mayo de la segunda de Hernández, la ya exsecretaria de Organización, Laura Moreno, y el envío de una carta por un chat interno en la que la exdirigente denuncia situaciones de "acoso laboral", "injusticias", "fraude" en procesos internos como el constituyente en la Comunidad Valenciana y el progresivo apartamiento de la toma de decisiones, por ejemplo a en la construcción de la candidatura de Por Andalucía. Unas denuncias atribuidas a Hernández. En ese escrito, al que ha tenido acceso El Independiente, Moreno asegura que hay una investigación interna de "maltrato laboral" realizada por hasta "seis altos cargos institucionales y dirigentes" de la formación contra Hernández. Esta se abría interpuesto a finales de febrero por los canales a disposición de los militantes.

Estas acusaciones las ha respaldado por redes y en un artículo de opinión Elizabeth Duval, quien ejerciese de secretaria de Comunicación entre abril de 2024 y marzo de 2025, y que publicita que abandonó Sumar cuando la situación con Hernández se volvió "insostenible" y se extendió a algunas personas del área de comunicación. Además de la salida de Moreno, trascendió la de David Comás, relevo de Duval como secretario de Comunicación. Por ahora, predomina el silencio. Oficialmente, en el partido se niegan a hacer valoraciones sobre cuestiones internas que afectan al partido, y menos, dicen, de opiniones o pronunciamientos subjetivos.

En el círculo de Hernández hablan de un intento de desgaste para que llegue desautorizada a esa asamblea si decide dar el paso nuevamente

Desde el círculo de Hernández comentan que está tranquila y apuntan a que se está produciendo una "caza de brujas" que busca desgastarla de cara a presentarse a revalidar el cargo. Se vincula directamente a esa otra corriente de Martínez Barbero, sin dar nombres. La portavoz parlamentaria sería una de esas "altos cargos" que habría secundado la denuncia, sustentada en el testimonio de cinco extrabajadores, entre ellos Moreno y Comás. No se descarta tomar acciones legales contra quienes están difundiendo esas acusaciones "sin pruebas". Se acusa a los denunciantes de hacer un uso partidista de los procedimientos a disposición del partido y desdeñan versiones como la de Moreno que en definitiva "era una superior" con bastante rango como para tolerar esas situaciones que se niegan.

De hecho, desde el círculo oficialista se rechaza las acusaciones de "fraude" y se vincula directamente a Moreno con ese intento de presunta manipulación de los resultados, al intentar afiliar junto a los suyos a un grueso importante de personas para participar, ganar la votación y hacerse con el control de Movimiento Sumar en la Comunidad Valenciana.

Los más críticos con Hernández asegura que tiene a pocos cargos de su lado, entre otros, Fabio Cortese, que viene dirigiendo el área de Movilización y ha sido designado temporalmente por Hernández para ejercer de secretario de Organización hasta esa asamblea de renovación orgánica. Sitúan a los principales rostros mediáticos del lado de Martínez Barbero, pero más allá de pronunciamientos poco precisos y distantes de figuras externas como Pablo Bustinduy o el portavoz parlamentario de IU, Enrique Santiago, predomina un silencio amplio ante las denuncias públicas de Duval y la filtración respecto a Moreno. Ni si quiera Díaz se ha pronunciado estos días, después de que su marcha definitiva, dando un paso atrás para no repetir como candidata a la presidencia del Gobierno, haya desatado esta guerra fraticida.

Hay temor en que estas rivalidades acaben por rematar al proyecto en plena crisis de izquierda con el PSOE acorralado por las investigaciones judiciales y una enorme crisis de identidad sobre qué se quiere ser de cara a las próximas generales. Y sin terminar de carburar en el último ciclo electoral, con las encuestas a la contra incluso aliados con el resto de partidos, caso de IU, Más Madrid o Catalunya en Comú.

La crispación complica esa tercera vía unitaria

Estas acusaciones de guerra sucia, de intentos de desprestigio, se suma a una falta de sintonía previa que deja la orfandad de Díaz, quien mantenía unidas a las corrientes por el liderazgo carismático de la vicepresidenta segunda. Y, por ende, complica esos intentos de unidad por los que se abogan entre las capas de la formación. Mientras que de cara al exterior las diferencias ideológicas son mínimas, internamente se dimensiona el distanciamiento político. A Hernández, por ese vínculo con IU, se la considera dirigente de tendencia más clásica, enfocada en construir un espacio de izquierdas como tal. A Martínez Barbero se le imputa las intenciones de abrirse definitivamente a lo que quiso y no pudo ser Más País, de una formación homologable a lo que es el Partido Verde Europeo, algo en lo que ya han profundizado comunes y Más Madrid en sus respectivos territorios, incluido Verdes-Equo.

De mantenerse esa bicefalia y de quererse abogar por la integración, tanto Hernández como Martínez Barbero estarían destinadas a ser co-coordinadoras generales, con la figura de Ernest Urtasun, el actual portavoz y ministro de Cultura, manteniendo ese mismo rol. Pero este equilibrio, en vista de las tensiones pronto reabriría la herida y dejaría esta asamblea en un asunto puramente estético. No hay muchos más nombres en el espacio que excedan el papel técnico y orgánico.

La pugna de esta parte de la izquierda se da en pleno proceso de refundación del espacio Sumar con el resto de socios. Se prevé que haya noticias antes de la celebración de la propia asamblea, entre ellos la presentación de un grupo coral que pilote el proyecto ya lejos de las siglas de Sumar, que han generado controversia entre partido y coalición. Las ideas de Frente Popular o Frente Amplio siguen sobre la mesa.

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