El Congreso de los Diputados ha autorizado, entrada la madrugada de hoy jueves, la prórroga del estado de alarma -hasta las 00.00 horas del 12 de abril- que ha defendido el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, como una dura medida para la sociedad, pero «indispensable» frente al coronavirus, por lo que ha pedido unidad y lealtad políticas.

El respaldo del Congreso ha sido abrumador a través del excepcional recurso al voto telemático, ya que al hemiciclo, para evitar contagios, sólo han acudido poco más de 40 diputados y algo menos de una decena de ministros, liderados por Sánchez, informa Efe.

No ha habido ni un voto de rechazo y sólo se han abstenido las formaciones independentistas y soberanistas de ERC, JxCat, EH Bildu, la CUP y el BNG.

Fueron computados 321 votos a favor, 28 abstenciones y ningún voto en contra

Fueron computados 321 votos a favor, 28 abstenciones y ningún voto en contra.

Para los partidos soberanistas, las críticas son las mismas: el confinamiento de los ciudadanos como gran medida de contención de contagios por COVID-19 debe ser más exigente, y además, ha de detenerse la producción en todos los sectores menos los que sean esenciales en la actual coyuntura.

El apoyo ha provenido de siglas de izquierda, como Unidas Podemos o Más País, pero también de las de derecha, casos del PP, Vox y Cs. Sin embargo, ello no ha evitado reproches y advertencias.

Salvo la formación de Pablo Iglesias y el PSOE, todos los grupos presentes en un Congreso nuevamente semivacío por las obligatorias medidas de seguridad establecidas por la propia Cámara han cuestionado aspectos de la gestión de Sánchez.

Y el presidente, pese a todo, ha hecho hincapié en la relevancia de que ante la siguiente fase que se abrirá con la prórroga del estado de alarma la unidad y la lealtad sean las prioridades.

Ha destacado que dicha prórroga resulta la «única opción eficaz» para frenar la propagación del coronavirus, que este miércoles arrojó datos desalentadores: más de 47.600 contagios y más de 3.400 fallecimientos, lo que sitúa a España con un número de muertes más alto que el que ha reportado China hasta la fecha.