España ha conseguido aplanar la curva y entra en fase de ralentización. Esta es la conclusión de la que ha dado cuenta este jueves el ministro de Sanidad, Salvador Illa, que tras analizar los últimos datos epidemiológicos, ha asegurado que «hemos cumplido el primer objetivo de alcanzar el pico de la curva». Y ha sostenido su conclusión en que el número de contagios diarios ha crecido un 8% respecto al día de ayer, mientras la semana pasada esa tasa de incremento era del 18%; sucede lo mismo en el caso del porcentaje de ingresados en UCI, que este jueves ha subido un 4% mientras que hace siete días esa cifra crecía hasta el 16%.

Pese a ese «atisbo a la esperanza», Illa ha abierto por primera vez la puerta a prorrogar el estado de alarma más allá de Semana Santa -las órdenes estrictas de confinamiento finalizarían, en principio, el próximo 12 de abril- al augurar que «aún quedan semanas duras» y «debemos hacer un esfuerzo más». Según los últimos datos oficiales, España supera ya los 10.000 muertos y los 110.000 contagios de Covid-19.

Al margen de fechas, uno de los anuncios más importantes que ha hecho este jueves Salvador Illa ha sido el de activar un plan por el que se fabricarán en España 400 respiradores diarios, a razón de un centenar cedidos por la empresa Hersill de Móstoles y otros 300 por Seat, cuya distribución comenzará este mismo viernes.

Illa ha insistido en que en España ya se practican «entre 15.000 y 20.000 test diarios», si bien se ha comprometido a aumentar la realización de estas pruebas y ha anunciado que el Gobierno ya está «en vías» de impulsarlo a través de su fabricación por parte de empresas nacionales.

Salvador Illa ha comparecido de nuevo este jueves en el Congreso ante la Comisión de Sanidad y Consumo para dar cuenta de las medidas adoptadas por su departamento ante la pandemia del coronavirus. La oposición ha redoblado la presión sobre el titular de Sanidad, al ser la comisión casi el único lugar donde el resto de formaciones políticas puede ejercer una labor de seguimiento y control al Gobierno en la crisis.

En este sentido, el PP, que acumula medio millar de iniciativas y preguntas en la Cámara Baja, ha acudido al Congreso con la intención de que Illa diese todos los detalles de los polémicos test defectuosos que el Gobierno se vio obligado a devolver, desde la fecha de compra, el coste de los kits o el nombre del intermediario español que realizó la transacción por orden del Ministerio de Sanidad con la empresa china Shenzhen Bioeasy. La vicesecretaria general de Política Social, Cuca Gamarra, ha pedido además al ministro que informe sobre los escenarios que plantea el Gobierno una vez se ha llegado al pico de la curva, así como una explicación sobre por qué desoyó el Ejecutivo las alertas de la OMS y de la Unión Europea sobre el peligro de la pandemia a principios del mes de febrero, según informa El Mundo.

Vox, de la mano de su portavoz en la comisión, el médico Juan Luis Steegmann, denunciarán la mordaza del Gobierno a la oposición por la suspensión de la actividad en el Parlamento, y continuará con el tono especialmente duro mantenido en las últimas horas, en que la formación ha llegado a exigir la dimisión completa del Ejecutivo por la «gestión criminal» en la crisis y su sustitución por un Gobierno de Emergencia Nacional compuesto únicamente por cuatro ministerios.

Ciudadanos se mantiene en su pacto de no agresión al Gobierno, convencidos desde que comenzó la crisis en que éste no es momento de ataques sino de «lealtad» y de «unidad». No obstante, comienza a agotarse la paciencia de su líder, Inés Arrimadas, que ha insistido en que el Ejecutivo debe dar información a la oposición y a las autonomías sobre sus actuaciones ante la crisis, e insta a Sánchez a tomar decisiones consensuadas.