La Generalitat está convencida de que el final del confinamiento total previsto a partir de mañana es precipitado. Por ello, la portavoz Meritxell Budó ha anunciado ya hoy la intención del Govern de pedir una prórroga del confinamiento total en Cataluña. Una petición que se trasladará esta tarde al Gobierno.

«Lo único que nos llega desde Madrid es incerteza» ha lamentado Budó en la rueda de prensa diaria del gobierno catalán, que también ha anunciado una reestructuración interna para que la Conselleria de Salud asuma la dirección sobre la gestión de las residencias geriátricas, en las que ya han muerto 1.123 personas desde el inicio del brote en Cataluña.

Los epidemiólogos «piden seguir en confinamiento total» ha asegurado Budó, remitiéndose a la reunión del Procicat, «por eso pediremos al Gobierno una prórroga de confinamiento total». El conseller de Interior, Miquel Buch, ha añadido que «todo el sufrimiento» de las últimas semanas, en términos de parón económico y crisis sanitaria «puede que haya sido en vano si no somos capaces de aguantar confinamiento y tenemos un rebote como en China o Italia».

Tanto Buch como Budó y la consellera de Salud, Alba Vergés, han puesto en cuestión la decisión del Gobierno, señalando que los datos de menos velocidad de los contagios no son suficientes para levantar el confinamiento total. «Mejor alargar el sufrimiento que tener rebotes» ha argumentado Buch.

Volver a la «falsa normalidad»

El conseller de Interior ha reclamado, en este sentido, que se extienda el confinamiento por lo menos en Cataluña. «Si pedimos esta prórroga confiamos en que nos den el sí para Cataluña. Si otros prefieren abrir la población y volver a una falsa normalidad, que nosotros creemos que sería un error, nosotros queremos protegernos».

Budó ha destacado, además, la voluntad de que la salida del confinamiento se haga de forma gradual y con todas las garantías. «Por eso ayer anunciamos la contratación» del investigador Oriol Mitjá para definir el «plan de desconfinamiento». Una contratación que en algunos ámbitos se ha visto como una desautorización a Vergés, puesto que ha sido decidida directamente por el president Quim Torra, aunque Vergés ha negado hoy este extremo.

La portavoz ha expresado su confianza en que el Gobierno «escuche la petición de la Generalitat para garantizar que el desconfinamiento no tenga efecto rebote» pese a recriminar la «recentralización» que a su juicio ha supuesto la gestión de la crisis y la falta de información sobre cómo se gestionará la salida del confinamiento.

«La próxima semana un millón de catalanes pueden tener que ir a trabajar sin que les hayan explicado en qué condiciones, con qué medidas de protección o si se harán test masivos para controlarlo» ha lamentado Budó.

Residencias, a Salud

El Govern ha acordado además que la directora general de Atención Primaria de la Conselleria de Salud asuma la dirección de dependencia, de la que depende la gestión de las residencias de mayores, tras la crisis desatada en Cataluña y las críticas a la gestión del conseller Homrani.

El conseller ha reconocido que un 20% de las residencias sigue sin dar datos de la afectación del Covid-19 en sus instalaciones. «Hemos intervenido tres residencias» ha explicado Homrani, aunque ha argumentado que «según los criterios del BOE» sobre el grado de implicación que se considera intervención de una residencia «podríamos estar hablando de unas 200 residencias».