Política

Las comunidades ya admiten casi 9.000 muertos más de los que reconoce Sanidad

Cataluña, Madrid, Castilla y León y Navarra recogen los fallecidos en residencias y domicilios con síntomas de Covid-19

EFE

Distintas comunidades autónomas hacen ya un recuento de fallecidos significativamente superior al ofrecido a diario por el Ministerio de Sanidad. Recogen, además de los casos confirmados de Covid-19 en centros hospitalarios, las muertes en residencias de ancianos o en domicilios con síntomas previos compatibles con el virus.

Este jueves, Cataluña sumó 3.242 muertos al recuento total del Gobierno (3.855 a 16 de abril). La Generalitat modificó su sistema de registro y tuvo en cuenta, además de las muertes confirmadas en centros sanitarios, los partes de defunciones de las funerarias. Según éstos, habría 1.810 fallecidos más en residencias de ancianos, 62 en centros sociosanitarios y 456 en domicilios. Es decir, la cifra total de la comunidad se elevaría a casi el doble, 7.097 en total, teniendo en cuenta este nuevo recuento del Govern.

Casi 12.000 fallecidos en Madrid

Madrid, por su parte, ha reunido los datos de sus consejerías de Sanidad y Asuntos Sociales y, según estos, la Comunidad tendría 4.953 fallecidos más de los oficiales (6.877 a 16 de abril). Así, otras 4.172 personas podrían haber muerto por el virus en residencias de mayores y 629 en sus domicilios o en la calle. El dato real de fallecidos se dispararía hasta los 11.829 en la comunidad más afectada por la pandemia.

En Castilla y León, las autoridades sanitarias también informaron este jueves en rueda de prensa de un dato de fallecidos bastante más elevado que el ofrecido por el Gobierno. Contemplan 704 muertos más que los oficiales (1.372 a 16 de abril). El número total, contando con fallecidos en residencias y domicilios particulares con síntomas compatibles con la enfermedad, se elevaría por tanto a 2.076 personas.

Navarra también contempla 64 muertos más que los ofrecidos por el Gobierno desde el inicio de la pandemia teniendo en cuenta a los ancianos que fallecieron en residencias aunque no fueran ingresados en un hospital. Así, el total de muertos de la comunidad ascendería a 325 fallecidos (en lugar de los 261 ofrecidos por el Gobierno a fecha de 16 de abril).

El total de fallecidos no contabilizados por el Ministerio de Sanidad que sí contemplan las cuatro comunidades autónomas citadas elevaría el recuento, por tanto, en 8.963 personas. Sin contar con el resto de Comunidades Autónomas, en los que el protocolo de recuento es el mismo y las variaciones también podrían existir.

Otras mediciones

Antes de que las comunidades autónomas comenzaran a informar de los decesos en residencias de ancianos -datos que también remitieron hace ya más de una semana al Ministerio de Sanidad a pesar de que aún no haya informado de éstos- otros medidores incidían ya en el llamativo incremento de la mortalidad en toda España en el mes de marzo de 2020 respecto al mismo período del año pasado.

Uno de los índices más fiables es el Sistema de Vigilancia de la Mortalidad diaria (MoMo) del Instituto de Salud Carlos III, perteneciente al Ministerio de Ciencia e Innovación. Éste «identifica patrones inusuales de mortalidad y estima el impacto en la mortalidad de la población de cualquier evento de importancia para guiar la acción en Salud Pública», como consta en su definición oficial. Para ello, se basa en los datos del Instituto Nacional de Estadística que recoge a su vez la información facilitada por los Registros civiles.

Según el MoMo, la curva de fallecimientos llevaba a España a tener unas 25.824 defunciones en marzo. Sin embargo, se incrementaron (por todo tipo de razones, no sólo por coronavirus), hasta las 44.114, 18.290 más, lo que supone un incremento del 71%.

Precisamente el Tribunal Superior de Justicia de Castilla-La Mancha comunicó un incremento de fallecidos por el virus o con sospechas de que así hubiera sido de un 70% respecto a los datos oficiales en marzo de este año. El presidente del órgano judicial pidió un recuento de fallecidos en el que se contabilizara también a los sospechosos tras detectar un descuadre con la cifra de fallecidos que ofrecía el Gobierno de Castilla-La Mancha. Le alertó el desproporcionado incremento del número de licencias de enterramiento y defunciones. El presidente del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León, por su parte, también ha pedido hacer un recuento propio de muertos independientemente de los datos que los Registros civiles de la comunidad han proporcionado al Ministerio de Justicia.

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