Política | Salud el debate de los bulos

"Fact-checking": el código para ser una agencia de verificación homologada

La International Fact-Checking Network es el organismo que "vigila" a los verificadores

Los principios que deben seguir los verificadores de hechos

Los principios que deben seguir los verificadores de hechos

En los últimos años han proliferado las agencias de verificación de hechos y datos, los famosos «fact-checkers». Actúan como los jueces de la verdad y advierten a los ciudadanos de las mentiras de los políticos y de los mensajes virales que contienen bulos o datos erróneos.

Estas agencias han sido protagonistas de un gran debate en España en los últimos días, después de que la diputada de Vox Macarena Olona comparara a los portales Maldita.es y Newtral con la Gestapo, la policía secreta de la Alemania nazi. «Este Gobierno está censurando al disidente a través del Ministerio de la Verdad que han creado de manera paraestatal y en el que empresas destacadas como Newtral o Maldita, es decir, el señor Ferreras, la señora Ana Pastor, el señor Roures, son la Gestapo que vigilan la verdad oficial», señaló en el Congreso la diputada del partido de ultraderecha.

Maldita y Newtral son las dos agencias, junto a AFPFactual, que contrató Facebook hace un año para analizar la desinformación en la red social y limitar la difusión de bulos. Esa información se mezcló con la decisión de whatsapp de limitar el número de reenvíos durante la pandemia de coronavirus y se creó una gran polémica sobre los intereses de las agencias de verificación.

«La situación en España es extrema»

«Las agencias de verificación en España se han convertido en una diana», señala en su página web la International Fact-Checking Network (IFCN), el organismo internacional que «vigila» a los verificadores. «La situación en España es extrema, pero no única. Como ocurre en Brasil, Filipinas, Hungría y Estados Unidos, elementos de extrema derecha sospechan mucho de los medios en general y de los ‘fact-checkers’ en particular, y les acusan de lo que ellos ven como una censura», añade la IFCN.

Creada en 2015, la IFCN, que pertenece al instituto de periodismo Poynter, es el organismo que aúna a las agencias de verificación de todo el mundo y que se encarga del correcto funcionamiento de todas ellas. Con el objetivo de distinguir a las agencias fiables de las agencias creadas por los partidos políticos y sus aliados, la IFCN redactó un código de principios que vio la luz en septiembre de 2016. Actualmente lo siguen 82 agencias de 48 países distintos y estos son sus principales puntos:

  • Compromiso con el no partidismo y con la imparcialidad: las agencias no pueden adoptar posiciones políticas y su labor se limita a presentar los hechos. «Dejan que la evidencia dicte las conclusiones», señalan en el código, donde queda escrito también que estos medios deben explicar cómo se seleccionan los asuntos que se verifican: por qué se dejan de chequear determinadas informaciones.
  • Compromiso con los estándares y transparencia de las fuentes: las agencias deberán explicar al detalle las fuentes que utiliza para desmentir o confirmar una información, salvo en el caso de que la seguridad personal de una fuente pueda verse comprometida. En ese ejercicio, se intenta poner el máximo número de links posible de las fuentes consultadas. La IFCN deja claro en este apartado que hay que indicar siempre los intereses que pueda tener una fuente a la hora de proporcionar o no una información
  • Compromiso con la transparencia de la financiación y la organización: los medios de verificación deberán explicar cómo se financian y asegurar que ninguna fuente de financiación puede influir en el trabajo de verificación. «Las organizaciones firmantes detallarán los antecedentes profesionales de todas las figuras clave y explicarán la estructura de organización y la situación legal», se lee en el código.
  •  Compromiso con la transparencia de la metodología: las agencias deberán explicar claramente la metodología que utilizan para «seleccionar, investigar, escribir, editar, publicar y corregir sus verificaciones», explica el código. A su vez, instarán a los lectores a que envíen sus dudas.
  • Compromiso con una política de correcciones abierta y honesta: tienen que dejar escrita su política de correcciones, hacerla visible en su página web y seguirla «escrupulosamente».
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