Política

Euskadi plantea votar con 'cita previa' y mesas electorales protegidas con EPIs

El plan en el que trabaja el Ejecutivo contempla fijar horarios recomendados en las tarjetas censales de los votantes, potenciar el sufragio por correo y reorganizar el mapa de colegios electorales para evitar aglomeraciones.

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Euskadi plantea votar con 'cita previa' y mesas electorales protegidas con EPIs

Resumen:

Es evidente que no serán unas elecciones más. Acudir a votar en plena pandemia es algo inédito. En Euskadi se preparan para hacerlo. Por el momento no hay fecha, pero sí un plan de cómo debería asegurarse que la llamada al voto no se convierta en un riesgo de rebrote. El Gobierno vasco ha presentado hoy una propuesta de medidas que se podrían aplicar para garantiza que no exista riesgo de contagio en la convocatoria electoral que el lehendakari podría fijar tras la reunión que ha previsto para el 14 de mayo próximo, tras la mantenida hoy con los partidos políticos. El esbozo de las elecciones en epidemia pasaría por establecer modificaciones como el voto con una suerte de ‘cita previa’, blindar con Equipos de Protección Individual (EPI) a los miembros de la mesa electoral y a interventores y apoderados de los partidos o redimensionar la organización de colegios electorales con más de diez mesas de votación.

El departamento de Seguridad ha elaborado una propuesta que incluye modificaciones de cara a una celebración electoral y que contemplan acciones tanto en la fase preelectoral como durante el día de votación y el periodo posterior. Una de ella requeriría la colaboración directa del servicio de Correos, ya que pasaría por potenciar de modo importante el voto por correo en aras a mitigar el riesgo de que muchos de los ciudadanos no acudan a depositar su voto por temor al coronavirus. De este modo, se plantea la necesidad de incrementar la producción de documentos para esta modalidad de votación y ponerla a disposición de los 1.8 millones de vascos que tendrán derecho al voto.

Uno de los cambios más novedosos que se plantea es determinar en la tarjeta censal de cada ciudadano con derecho a voto una «franja horaria de votación». De este modo, la Administarcion fijaría un horar recomendado de votación para evitar así aglomeraciones en los colegios electorales. De igual modo, se propone que se tendrán que habilitar no sólo paneles informativos y señalética necesaria que contribuya a asegurar el distanciamiento social sino que a los miembros de las mesas electorales, a los representantes de la Adminitración y a apoderados e interventores se les tendrán que facilitar EPIs para que puedan llevar a cabo su labor con garantías.

Reorganizar colegios

El plan del Ejecutivo vasco también recomienda reorganizar los colegios electorales con más de una decena de mesas para que el mapa de centros de votación pueda redimensionarse y modificarse para evitar la aglomeración. Para ello también se plantea que se tendrán que reelaborar las campañas institucionales para informar sobre una próxima convocatoria electoral para adecuarla a las exigencias sanitarias a las que estará obligada la población. Todas las medidas que se proponen se tendrán que plantear en coordinación no sólo con la Junta Electoral competente sino también con el Instituto Nacional de Estadística.

Urkullu defiende que las elecciones se celebren en el mes de julio por ser éste el periodo de menor riesgo de rebrote del Covid-19, según el informe sanitario que hoy ha presentado. La posibilidad de que en otoño el panorama pueda complicarse desaconsejaría aplazar más las elecciones autonómicas que inicialmente anunció para el 5 de abril y que la epidemia obligó a aplazar. El lehendakari da por descartado el mes de agosto y sólo propone dos opciones, julio, como la preferente, y el periodo septiembre-octubre. En realidad, el plazo para convocar elecciones no se agota hasta el 25 de octubre pero Urkullu, y el PNV, quieren cerrar cuanto antes esta cuestión para contar con un Gobierno y un Parlamento a pleno rendimiento cuanto antes.

En su comparecencia ante las formaciones no ha ocultado que hoy por hoy, desde su disolución para convocar las suspendidas elecciones del 5 de abril, «el Parlamento Vasco, la sede de la soberanía, no funciona con normalidad», ha afirmado: «No nos encontramos en una situación de normalidad democrática».

En la propuesta a los partidos se ha comprometido a presentar el próximo 14 de mayo una propuesta más detallada de las condiciones en las que podría celebrarse las elecciones para extremar la prevención y protección de la ciudadanía, tanto durante la campaña como en la propia jornada electoral.

El PNV ha asegurado que urge celebrar las elecciones cuanto antes para no «suspender ni secuestrar ‘sine die'» un derecho fundamental como el del voto, «que expira en octubre»: «Nos guste o no toca hablar de elecciones», ha afirmado en una nota la formación de Andoni Ortuzar. Los nacionalistas defienden el mes de julio como la mejor opción para dotar al País Vasco de modo urgente «un gobierno y Parlament fuertes que tomen decisiones sin perder un minuto». Consideran que votar en julio facilitar´9ia la conformación de lsa instituciones en agosto y ponerlas a trabajar desde septiembre, 2si votamos en octubre la adopción de esas medidas quedarásn aplzadas, habiendo perido un tiempo preciosos».

«Entre ceja y ceja»

El candidato de la coalición PP+Cs a lehendakari, Carlos Iturgaiz ha cuestionado el ofrecimiento a reflexionar la fecha hecho por Urkullu. Carlos Iturgaiz ha asegurado que el PNV y el lehendakari tienen «entre ceja y ceja» convocar las elecciones en julio. Ha afirmado que utiliza a los partidos para «ser palmeros de esa decisión del PNV». Para Iturgaiz «las urgencias del PNV» no son las mismas de los ciudadanos que sólo piensan en salir de la pandemia y recuperar la normalidad. Ha señalado que las elecciones se hagan cuando se pueda garantizar la seguridad sanitaria para la ciudadanía.

Por su parte la candidata a lehendakari de Elkarrekin Podemos, Miren Gorrotxategi ha advertido del riesgo de convocar elecciones en julio, «podría ser que, iniciado el proceso electoral, hubiera que volver a suspenderlo por condiciones sanitarias adversas”. Por ello, Gorrotxategi se reafirma en que “no se puede gestionar la crisis y hacer campaña a la vez”. La candidata ha defendido que con una pandemia de por medio las elecciones podrían quedar contaminadas, “se distorsionan la una a la otra, con resultados potencialmente terribles para la salud pública y para la calidad

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