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Sánchez alega que el PP ataca a Marlaska por desmontar la "policía patriótica"

Un decreto-ley ómnibus sanitario, que se aprobará el martes, sustituirá al estado de alarma, que finaliza el día 21

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, durante el pleno del Congreso. EFE

Y finalmente lo hizo. El presidente del Gobierno aprovechó su turno de réplica en el debate de la última prórroga del estado de alarma para salir en defensa de su ministro del Interior, Fernando Gande-Marlaska. Y lo ha hecho para acusa al PP de atacarlo por intentar «acabar con la mal llamada ‘policía patriótica’ y colaborar con la Justicia».

Ha afirmado que «este partido defiende la independencia judicial y con este gobierno no habrá nunca una intromisión en las FSE. Afortunanamente no somos iguales». Es más, «mientras gobiernen PSOE y Unidas Podemos, con este gobierno no se va a producir nunca, nunca, una mal llamada policía patriótica. Por más que busque no la van a encontrar. Crearon un destacamento de policías con sede propia para defender las actividades del PP y encubrir la corrupción de su Gobierno».

Y en defensa de Marlaska ha dicho que «está levantando esa policía patriótica y colaborando con la justicia, por eso le atacan. Si le parece mal que los ministros formen sus equipos con criterios de confianza se lo podría haber dicho a Fernandez Díaz», en alusión a uno de los ministros del Interior en época de Mariano Rajoy.

El enfrentamiento ha tenido continuidad en la sesión de control posterior, donde Casado ha cambiado su pregunta sobre la situación económica por una andanada contra el Gobierno, al que ha acusado de «haber purgado a un coronel intachable por negarse a incumplir la ley», esto es, no revelar detalles de una investigación en la que se dirimen «posibles responsabilidades penales del Ejecutivo» al ocultar, a su juicio, el riesgo de contagio de las manifestaciones del 8 de marzo.

Tras acusar a Sánchez de usar a Marlaska «como escudo», ha exigido que se haga pública la carta de dimisión del DAO, sugiriendo que puede dar alguna sorpresa. También ha replicado que para cloacas del Estado «la de Luis Roldán» y recordado las conversaciones de la actual Fiscal General del Estado, Maróa Dolores Delgado, con el ex comisario Villarejo, donde apuntaba al conocimiento de algún hecho delictivo, y de Pablo Iglesias por el «caso Dina».

Sánchez ha reivindicado el 8-M cuya última celebración está siendo investigada por un juzgado de Madrid

Además, el presidente del Gobierno ha lanzado este miércoles en el Congreso un «viva el 8 de marzo». Y todo ello a sabiendas que la última celebración del Día de la Mujer está en el punto de mira de la gestión que su gobierno ha hecho del coronavirus y motivo del cese de Pérez de los Cobos. Sánchez ha soltado esta proclama cuando defendía una igualdad «real y efectiva» de la mujer como uno de los objetivos futuros en la España post Covid-19.

En su turno de réplica y sobre el 8-M -que»es la nueva conspiración de la derecha y ultraderecha- se ha dirigido a Casado y Abascal «que tanto monta uno como otro», ha argumentado que en otros países se manfiestaron miles de personas. «¿De quién era la responsabilidad señor casado señor Abascal, señor Abascal señor Casado?» se ha preguntado varias veces. «El problema no es el feminismo sino la provocación. A ustedes nunca les gustó la igualdad de género. Tiene un fijación con el feminismo y con el 8 de marzo. Se han deslizado por una pendiente muy peligroso. No se sume a Vox, hace pequeño a su partido y grande a la ultraderecha», ha agregado dirigiéndose al líder del PP.

En el debate de la sexta y última prórroga del estado de alarma el jefe del Ejecutivo ha centrado buena parte de su intervención en hacer un llamamiento a bajar la temperatura parlamentaria. «El enemigo es el virus y la política debe servir para unirnos, menos aún usando las víctimas como arma arrojadiza o apropiándose de una bandera que es de todos», ha dicho Sánchez al tiempo que ha invitado a abandonar «la mezquindad» de la política para estar todos bajo la misma bandera. «La bandera es la de todos y representa sobre todo nuestra voluntad de vivir juntos. Por eso nadie está fuera y nadie tiene derecho a usarla contra otro compatriota. Tenemos muchas formas de concebir nuestro país, pero todos ellos son España. No hay buenos y malos españoles, no la usemos como un arma o una frontera. No usemos el nombre de España en vano».

Insiste el jefe del Ejecutivo que el virus, el veneno, «es el odio que estamos viendo en países como Estados Unidos. No a la violencia física, verbal, insulto ni provocación. Nuestros padres no se sacrificaron para esto», en alusión al actual estado de crispación política, estrategia de la que también participa su vicepresidente segundo, Pablo Iglesias.

Un decreto-ley ómnibus sanitario, que se aprobará el martes, sustituirá al estado de alarma

Por otro lado ha anunciado que el martes de la semana se viene se aprobará en el Consejo de ministros un nuevo decreto ley con medidas de «prevención, control y contención» sanitarias tras el fin del estado de alarma del día 21. Se trata del «plan b» que anunció la semana pasada la vicepresidenta primera del Gobierno, Carmen Calvo, y cuya concreción será sometido a debate en un Consejo Interterritorial de salud. Se trata, ha explicado Pedro Sánchez, de «aunar en una sola norma las medidas sanitarias que tendremos que continuar observando hasta que llegue la vacuna o un tratamiento eficaz para evitar el riesgo de un rebrote».

Este decreto responde, además, a los acuerdos alcanzados tanto con Ciudadanos como con ERC, de modo que la respuesta a un posible repunte de contagios no sea sólo decretar el estado de alarma.

Además, por vez primera, ha dado la cifra de los «compatriotas» fallecidos, 27.127, para matizar que esos son los datos de las Comunidades. Admite Pedro Sánchez que ha habido discrepancias en los número. «Una de las tareas es perfeccionar nuestros sistemas estadísticos» para futuras pandemias, ha adelantado. Se trata de conseguir una estadística nacional armonizada «que nos ayudará a todos».

«Hemos pasado los peores meses de la historia de nuestra democracia -ha agregado el jefe del Ejecutiv- Han sido solo tres meses que han parecido un tiempo infinito. Hoy podemos decir que hemos superado los peores momentos de una pandemia que asola al resto del mundo pero hoy podemos decir que la pandemia se ha acabado. Los españoles han demostrado ser una sociedad responsable y solidaria, ir ganándole al virus día a día, semana a semana».

A juicio de Sánchez «no ha habido y no hay ningún gobierno en el mundo preparado para esta sacudida. La reglas no solo eran nuevas sino que todo sobre el virus estaba por descubrir. Desde el principio decidimos mirar al virus de frente y no dejar a nadie atrás».

Alega Sánchez que el estado de alarma «nunca ha sido un capricho» ni para que «este malvado gobierno recorte libertades», ha ironizado adelantándose a algunos argumentos de la oposición. En este sentido ha dicho que «es un misterio» que formaciones políticas que lo apoyaron en un principio ahora no lo hagan, como el PP.

Con los votos asegurados gracias al apoyo del PNV y Ciudadanos y a la abstención de ERC, ha hecho un repaso de la actuación del Gobierno para afrontar esta crisis, defendiendo que «asumimos uno de los confinamientos más estrictos de Europa y Occidente. Era necesario paralizarlo todo para contener al virus. Ha sido duro pero ha sido eficaz. Hoy estamos saliendo del túnel y el Gobierno propone un nuevo y último estado de alarma».

En la agenda gubernamental está un plan de lanzamiento del turismo, sector estratégico en España, así como de la automoción, también esencial para España por suponer el 10 por ciento del PIB. En definitiva, «España debe salvar España en el marco de una Europa unida».

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