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Ciudadanos blinda sus acuerdos locales con el PSOE ante la ofensiva de mociones del PP

Inés Arrimadas y Edmundo Bal en el Congreso de los Diputados. EUROPA PRESS

El anuncio oficial llegaba el pasado martes de parte del secretario general del PP, Teodoro García Egea, pero ya se había debatido de puertas para adentro, en el marco de la Junta Directiva Nacional -máximo órgano del partido entre congresos que reúne a más de medio millar de cargos- celebrada el lunes. El PP redobla su presión institucional al Gobierno de coalición y trabaja ya en una ofensiva de mociones de censura locales, en ayuntamientos donde el PSOE gobierne en minoría y sea posible despojarles del bastón de mando mediante acuerdos con las fuerzas de centro derecha, para conformar lo que el propio Egea denominó en Onda Cero como «gobiernos de libertad».

El también diputado del PP defendió públicamente la iniciativa alegando que, actualmente, «hay muchas fuerzas políticas» que «siguen hablando» y que «comparten lo fundamental» para formar gobiernos fuertes en diferentes localidades de España, como «mejorar la calidad de vida» de los ciudadanos o «bajar impuestos». Y que en este caso, es la Vicesecretaría de Política Territorial del partido la que está dando forma a la ofensiva, trabajando no sólo con Ciudadanos, sino también con formaciones como Coalición Canaria, UPN, o Foro Asturias.

La noticia ha llegado por «sorpresa» a la dirección nacional de Ciudadanos, donde niegan haber recibido información alguna sobre los planes del PP, los cuales aseguran haber conocido «por los medios de comunicación». «No hemos hablado todavía. No nos han contado nada», confirman desde el Comité Permanente del partido liberal, pese a ser los naranjas la principal fuerza con la que el PP debe contar para llevar a cabo su asalto territorial.

Y a la espera de que «concreten» sus planes para estudiar caso por caso las posibilidades de presentar mociones de censura, en la dirección naranja no sólo enfrían la ofensiva del PP, que «en principio» perciben complicada en el actual contexto político, económico y social, sino que blindan acuerdos locales con el PSOE como los cerrados por la formación naranja en tres provincias de Castilla-La Mancha.

La «idea» de Cs es seguir adelante con acuerdos que «están funcionando muy bien», especialmente en Castilla-La Mancha

«Ya hemos dicho por activa y por pasiva que no vamos a cambiar nuestros acuerdos en los ayuntamientos, y menos en los de Castilla-La Mancha, donde los acuerdos fueron globales y se firmaron con Emiliago García-Page», recuerdan las citadas fuentes, que destacan que su «idea» es «continuar con estos acuerdos» que, además, «están funcionando muy bien».

Ciudadanos llegó a un acuerdo con el PSOE en Castilla-La Mancha en junio de 2019, cuando Albert Rivera aún comandaba las filas de los naranjas. A cambio del compromiso de García-Page de «apoyar la unidad de España» y de reconocer la necesidad de aplicar el 155 en Cataluña, Ciudadanos apartó a Podemos de los gobiernos de la región, y pactó con los socialistas la alcaldía en decenas de municipios y en tres capitales de provincia: en Albacete y en Ciudad Real, ambos partidos gobernarán dos años cada uno -Vicente Casañ, de Ciudadanos, ostenta ahora el poder en Albacete, mientras que en Ciudad Real es la socialista Pilar Zamora la que gobierna en la actualidad-.

El matrimonio PSOE-Ciudadanos alumbró también un gobierno socialista en Guadalajara bajo los mandos de Alberto Rojo, que obtuvo el apoyo de tres concejales naranjas que embarcaron en el gobierno local.

Otras capitales de provincia donde los populares podrían intentar aplicar mociones que en tejado naranja conciben, hoy por hoy, más como «política ficción» que como algo concreto, son Jaén, Huesca, Cáceres o Granada. También buscaría esos pactos en municipios con el concurso de fuerzas locales, como en Asturias con Foro. Allí, por poner un ejemplo, tendrían posibilidades de desbancar al PSOE en localidades como Ribadesella, Aller o Colunga.

De momento, el PP ha presentado mociones en contados consistorios, como en Peñafiel (Valladolid); Guardo (Palencia) o Cómpeta (Málaga), aunque desde Génova reafirman su intención de trabajar por construir un mapa territorial donde el color rojo tenga menos peso.

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