Política

Iglesias no aplaude la defensa de Sánchez a Felipe González en el Congreso

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el vicepresidente segundo, Pablo Iglesias. EFE

Sánchez aplaude la labor de Felipe González, e Iglesias mira hacia otro lado. Este ha sido el resumen de uno de los momentos más destacados y también más tensos de la sesión de control de este miércoles, en que el ex dirigente socialista ha vuelto a copar todo el protagonismo en la Cámara Baja. En concreto, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha defendido desde su escaño en el Congreso el «legado» de Felipe González, al que ha definido como «uno de los grandes modernizadores de la España democrática». Sánchez ha respondido así a la pregunta que le planteaba el portavoz de ERC, Gabriel Rufián, quien cuestionaba si el PSOE «se avergüenza» del ex presidente del Gobierno.

Por primera vez, Sánchez ha subrayado el «legado y la historia» del histórico dirigente socialista, una intervención a la que ha seguido un sonoro aplauso de su bancada… pero no de la de Unidas Podemos, ni tampoco de Pablo Iglesias. La Mesa del Congreso vetó ayer la iniciativa de partidos nacionalistas, que contó con el apoyo de la formación morada, por la que se pedía una comisión de investigación en el Congreso sobre los vínculos del Gobierno de Felipe González con la trama de los GAL.

Rufián ha recriminando a Sánchez que su grupo votase en contra de la investigación porque «hay miedo». «En este país hubo un grupo parapolicial que secuestró y asesinó impunemente a las órdenes del Gobierno. Hay nuevas informaciones, y ustedes, que lo tienen a huevo, vuelven a vetar la información», apostillaba el líder de ERC. «Deje trabajar a la justicia», respondía el jefe del Ejecutivo, antes de pronunciar su alegato a favor de González. «Nadie está al margen de la Justicia pero, al mismo tiempo, el Congreso no se puede atribuir el papel de juez», destacaba Sánchez.

«Cuatro elecciones ganadas, casi 14 años de Gobieno, modernización del sistema de salud, de pensiones, integración de España en Europa… este es el legado de Felipe González», continuaba.

«Bienvenidos a las contradicciones de la coalición gubernamental», añadía Rufián, dirigiéndose en este punto al líder de Podemos, para compar las «contradicciones» con las que se había «machacado» a la coalición catalana de JxCat y ERC con las presentes en el Ejecutivo de coalición, haciendo referencia, en este caso, al rechazo de los socialistas a apoyar la comisión de investigación frente al voto positivo de Podemos.

Los de Iglesias se quedaron ayer solos en la Mesa del Congreso, mientras el PSOE unió de nuevo sus votos a los de PP y Vox para tumbar la investigación sobre el terrotismo de Estado de los GAL y los lazos con Felipe González, una dinámica que ya se repitió hace días, cuando los socialistas decidieron votar también en contra de la iniciativa para investigar al rey emérito en el Congreso, en relación a la adjudicación del contrato del AVE a La Meca, bajo la lupa del Tribunal Supremo.

La de este miércoles ha sido la primera defensa oficial que ha hecho Pedro Sánchez del ex presidente del Gobierno, tras días de silencio ante la ofensiva de sus socios de coalición y de investidura. La intervención del actual jefe del Ejecutivo ha sorprendido por el hecho de sobra conocido de que la relación entre Sánchez y González no es precisamente buena.

Felipe González ha sido un gran crítico de la estrategia actual del Ejecutivo, del que ha censurado en múltiples ocasiones la «inexperiencia» en la gestión y su alianza con Podemos e independentistas para gobernar España. De hecho, hace unos días llego a comparar el Gobierno de Sánchez con el «camarote de los hermanos Marx, en el que alguien pide dos huevos duros más. Eso no me gusta», llegó a aseverar en un encuentro de Nueva Economía Fórum.

Comentar ()