El expresidente del Palau de la Música Fèlix Millet ha ingresado este jueves en la cárcel barcelonesa de Brians-2, donde permanece en la enfermería tras llegar en ambulancia, para cumplir su condena de nueve años y ocho meses de cárcel por el expolio de la institución cultural. Millet ha sido el último de los tres principales condenados por el desfalco del Palau de la Música en ingresar en prisión. Minutos antes lo ha hecho el ex tesorero de Convergencia, Daniel Osàcar. Y el lunes lo hizo el ex director del Palau y mano derecha de Millet al frente del Palau, Jordi Montull.

El ex presidente de la Fundación del Palau y el ex tesorero de CDC tenían de plazo hasta la medianoche de este jueves para ingresar en prisión, después de que la Audiencia de Barcelona desestimara las últimas peticiones de prórroga de los condenados por el Caso Palau. Millet, de 84 años de edad, ha llegado en ambulancia poco antes de las 19.00 horas a la cárcel.

En la enfermería con Osàcar

En el centro penitenciario ha quedado ingresado en la enfermería, al igual que Osàcar, también de 84 años de edad, que había acudido a la misma prisión poco después de las 17.00 horas de esta tarde, en su caso para cumplir una condena de tres años y medio por las comisiones ilegales de Ferrovial que el partido se embolsó a través de la institución cultural.

Ambos habían alegado sus problemas de salud para conmutar las penas de prisión impuestas por el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña, que condenó a Millet a nueve años y ocho meses de prisión por el saqueo del Palau. Su socio, Montull, afronta una condena de seis años y siete meses.

El ingreso de Millet, Montull y Osàcar en prisión se produce once años después de que la justicia abriera las primeras investigaciones sobre su gestión al frente del Palau, los dos primeros, y de la tesorería de CDC el segundo. El partido fundado por Jordi Pujol y liderado después por Artur Mas fue condenado también por el cobro de comisiones ilegales de la empresa Ferrovial a cambio de la concesión de obra pública en Cataluña, para lo que los procesados urdieron una trama de comisiones a través de las donaciones al Palau y al Orfeó Català.

La Audiencia considera que las enfermedades que sufren Millet y Osàcar no les comportan un «riesgo vital» en caso de ser encarcelados y resalta que ambos han sido condenados por delitos graves vinculados a la «corrupción política».

La deuda de Millet

En el caso de Millet, la Audiencia ha subrayado además que ha sido condenado a pagar 23 millones de euros a la Fundación Palau de la Música y al Consorcio del Palau de la Música -que agrupa a las administraciones que nutren de fondos públicos a la entidad cultural-, así como otros 677.904 euros a Hacienda, por el desfalco perpetrado en la entidad.

Según la Audiencia, las patologías que esgrimió Millet para eludir la prisión son la pérdida de agudeza visual y oído, bronquitis crónica, osteoartrosis localizada y limitación funcional de la columna, sin que ninguna de esas dolencias sean para la sala un impedimento para ingresar en la cárcel. El equipo de tratamiento de Brians-2 tiene ahora cinco días de plazo para entrevistar a Millet para decidir en qué grupo le incluyen, aunque este plazo puede alargarse por motivos de seguridad o sanitarios.