El caso del supuesto robo del móvil de Dina Bousselham se ha convertido en el mayor problema al que ha tenido que enfrentarse el líder de Podemos y, desde el pasado mes de enero, vicepresidente del Gobierno, Pablo Iglesias. En 2019 utilizó este caso como su principal arma electoral convirtiéndolo en una maniobra de las cloacas policiales para acabar con él. Un año después el caso Dina puede acabar efectivamente con él… pero por otras razones.

La cuestión clave es determinar hasta qué punto hubo connivencia entre la defensa de Iglesias y los fiscales de Anticorrupción para construir un caso sobre el que realmente había poca o ninguna base.

El juez de la Audiencia Nacional Manuel García Castellón ha decidido retirarle al vicepresidente la condición de perjudicado y estudia si elevar una exposición razonada al Tribunal Supremo por posibles delitos de revelación de secretos y destrucción de material informático. El boomerang del caso Dina está a punto de destruir la carrera política de un líder que basó toda su trayectoria en la regeneración.

El secretario de Organización de Podemos tiene constancia de la relación entre la abogada Flor y el fiscal de Anticorrupción Stampa desde octubre de 2019

Repasando los hechos, y tras consultar con varias fuentes conocedoras del caso, queda claro que la dirección de Podemos repuso en su puesto a Marta Flor como abogada de Iglesias y Bousselham a sabiendas de que mantenía una relación, al menos de amistad, con el fiscal Ignacio Stampa.

Veamos la secuencia:

1º En junio de 2018 Marta Flor comentó a los miembros del equipo jurídico de Podemos que mantenía una relación personal con el fiscal de Anticorrupción Ignacio Stampa. Ella le dio mucha importancia a esa relación, hasta el punto de que en una ocasión le llegó a comentar por whatsapp al número dos del equipo jurídico de Podemos, José Manuel Calvente: «Prepárate para la boda»

2º Calvente comentó ese hecho con la responsable del equipo jurídico, Gloria Elizo, y concluyen que esa relación puede perjudicar a la causa que tiene como principal imputado al ex comisario Villarejo. Decidieron pedirle que optara: o continuaba su relación con el fiscal y dejaba la defensa; o bien rompía con él y continúa con la misma. Ella eligió esta segunda opción.

3º En septiembre de 2018 Flor le confesó a Calvente que había continuado manteniendo relaciones con Stampa. La situación se tensa.

4º En febrero de 2019 la abogada pretendió facilitarle al fiscal documentos relativos a la defensa de Bousselham, como por ejemplo la denuncia que presentó en 2016 cuando supuestamente le robaron el móvil. Eso provocó la ruptura definitiva de la relación entre Flor y Calvente. Elizo estaba volcada en esos meses en la batalla electoral.

5º En marzo de 2019 se incoó la llamada «pieza Dina» en el juzgado 6 de la Audiencia Nacional, como una parte del sumario Tandem.

6º En junio de 2019 Marta Flor fue apartada del caso y fue sustituida por Azahara Botella.

7º La salida de Flor se produjo unos días antes de que Alberto Rodríguez se hiciera cargo de la secretaría de Organización de Podemos en sustitución de Pablo Echenique.

8º Calvente se encontraba en esos momentos investigando algunos asuntos turbios en Podemos: irregularidades en la celebración de consultas internas a las bases; cobro de sobresueldos; fraccionamiento de contratos para favorecer a dirigentes del partido, etc. Y, naturalmente eso le generó numerosos enemigos.

9º El 23 de octubre de 2019 Calvente le remitió un burofax de 20 páginas a Rodríguez en el que denunciaba acoso laboral y le detallaba todos los asuntos que, como responsable de protección de datos, estaba investigando internamente. En el burofax también hacía mención expresa a la relación existente entre Flor y el fiscal Stampa.

10º El secretario de Organización no respondió a ese burofax, pero Azahara Botella es despedida y a Calvente se le expulsó de Podemos por presunto acoso laboral y sexual a Marta Flor.

11º A finales de 2019 Marta Flor se volvió a hacer cargo de la defensa de Iglesias y Bousselham en la pieza Dina. En febrero de 2020 Flor solicitó al juez tener acceso a los autos.

Es decir, que la dirección de Podemos no sólo ignoró la denuncia de Calvente, sino que la volvió a reponer en su puesto a sabiendas de que existía una relación con uno de los fiscales de la causa.

Ahora la cuestión es: ¿quién ha filtrado los comentarios de whatsapp que han puesto a Iglesias al borde del abismo?