Política PACTO DE RECONSTRUCCIÓN

PSOE y Podemos sacan adelante el veto a la educación concertada: no recibirá más fondos

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PSOE y Podemos sacan adelante el veto a la educación concertada: no recibirá más fondos

El presidente de la Comisión por la Reconstrucción Económica y Social, Patxi López, junto a Enrique Fernando Santiago Romero y María Luz Martínez Seijo. EFE

Resumen:

Ni Moncloa, ni empresarios, ni Bruselas. La presión no ha sido suficiente para que Gobierno y oposición lograsen salvar sus diferencias y llegar a acuerdos en ninguno de los cuatro grupos de trabajo de la Comisión para la Reconstrucción: Sanidad, Unión Europea, Economía y Políticas Sociales. El foro ha terminado este viernes su trabajo, tras casi dos meses de comparecencias, jornadas maratonianas, reuniones y negociaciones in extremis con un resultado muy alejado del pretendido consenso: los cuatro documentos han salido adelante, pero ninguno de ellos ha tenido el apoyo del PP y uno en concreto, el de Políticas Sociales, ha contado únicamente con el ‘sí’ de PSOE y Unidas Podemos.

Una de las cuestiones más polémicas versaba precisamente sobre el documento en materia social, por el veto que planteaba este texto a la educación concertada. El borrador gubernamental estipulaba que «la totalidad del incremento de la inversión irá destinado a la educación pública de gestión directa», una línea roja inasumible para todos los grupos, salvo PSOE y Unidas Podemos porque, a juicio de la oposición «ataca la libertad de las familias».

Ni si quiera Ciudadanos, convertido en socio eventual del Gobierno, ha apoyado el dictamen de Políticas Sociales -si lo ha hecho con los otros tres- y ha votado en contra del borrador, igual que el PP, UPN, JxCat o PNV. El ‘no’ de los naranjas ha provocado que el texto salga adelante, pero sólo con el voto a favor de los 155 diputados que suma la coalición gubernamental, 132 noes y 5 abstenciones. De no aceptar las enmiendas de la oposición de aquí al 22 de julio, cuando se vota definitivamente en el Pleno del Congreso de los Diputados, la educación concertada quedará excluida definitivamente de los fondos de recuperación destinados a la Educación.

Donde más cerca han estado de llegar a un acuerdo las dos principales fuerzas del país ha sido en el capítulo sanitario, aunque la portavoz del PP del ramo, Ana Pastor, ha lamentado que el Gobierno no haya aceptado algunas de las medidas que los populares consideran troncales dentro de su ‘Plan Cajal’, como la creación de una Agencia de Salud Pública, además de otros puntos vitales, como un plan de contingencia en todos los centros sanitarios o la creación de una red de laboratorios de microbiología coordinados y conectados.

Ha celebrado, no obstante, que el PSOE haya tenido la «sensibilidad» de incorporar al documento final «muchas» de las propuestas del PP, aunque ha considerado que no es suficiente porque, a su juicio, el Ejecutivo aún no ha trazado un plan de actuación «robusto» para hacer frente a una pandemia «en la que todavía nos encontramos».

El PP se ha abstenido en la votación del dictamen del foro de Sanidad, abriendo así la vía de seguir presentando enmiendas antes de que el texto llegue al Pleno del Congreso. Las conclusiones sanitarias han sido aprobadas por PSOE, Unidas Podemos y Ciudadanos, con 166 votos a favor, 33 en contra y 94 abstenciones, incluida la de los populares. «Antes del 22 debemos llegar a un acuerdo entre todos los partidos políticos. Hay que limar asperezas para llegar a un verdadero compromiso», se comprometía Pastor.

La portavoz del PSOE, Adriana Lastra, que comparecía este viernes justo antes de que comenzase la votación, criticó duramente que el PP haya decidido «atacar al Gobierno» en lugar de arrimar el hombro. Ha sentado muy mal la falta de acuerdo en tejado socialista, y la también diputada ha elevado el tono y ha subrayado que Casado se ha convertido en el «pregonero del extremismo y de la confrontación».

Mayoría absoluta en política europea

También estaban muy avanzadas las negociaciones en la mesa de trabajo de Europa, pero el PP tampoco ha apoyado hoy su dictamen final. El escollo en este caso ha venido a cuenta de Gibraltar, ya que el documento pactado entre PSOE y Unidas Podemos incluye su predisposición a «negociar un acuerdo España-Reino Unido sobre los aspectos relativos a Gibraltar que permitan impulsar una zona de prosperidad compartida en el Campo de Gibraltar», una medida que el PP ha enmendado al considerar que España está ante una «oportunidad histórica» por la situación del Brexit de «ambicionar la reivindicación histórica de la soberanía sobre el Peñón».

«Nuestra posición sobre Gibraltar es inalterable», subrayaba el portavoz popular, Mario Garcés, quien ha instado al Gobierno que, como no hay acuerdo en este tema, se saque directamente la cuestión relativa a Gibraltar del documento de trabajo, para «evitar un punto de colapso en la negociación». Los socialistas prometieron «flexibilidad» y, aunque no puede descartarse un acuerdo in extremis, el PP se abstendrá en las conclusiones sobre Unión Europea.

El texto europeo es el que ha contado con un mayor consenso, con 183 votos a favor (a PSOE y UP se han unido PNV o JxCat), 6 en contra y 102 abstenciones.

Acuerdo imposible en Economía

Las divergencias en materia económica entre Gobierno y PP sí que son insalvables. Así ha quedado patente este viernes, en el que los populares no han abandonado en ningún momento la negativa de apoyar el documento económico -como sí lo ha hecho Ciudadanos-, conscientes de que un eventual acuerdo en esta materia podría servir de pista de salida para los Presupuestos. Las discrepancias vienen especialmente en política fiscal y la exigencia del PP de «fijar una senda de estabilidad presupuestaria». Ambos grupos seguirán negociando en las próximas semanas las 62 enmiendas que «siguen vivas» y que no se han incorporado al documento pactado entre PSOE y Unidas Podemos.

El PSOE, por su parte, lamenta que el PP no haya sido capaz de «abandonar» la posición frentista pese a los visos de entendimiento y se hayan encasillado en el ‘no’ a las propuestas del Gobierno. Y pese haberse incorporado alguna propuesta económica de los conservadores, las líneas rojas de Casado y Sánchez en materia económica siguen siendo antagónicas: el primero insiste en la necesidad de rebajar impuestos, y el segundo anunció ayer mismo una subida de los tramos más altos del IRPF y en tributos de las grandes empresas. El texto de reactivación económica ha contado con 167 votos a favor, 115 en contra y 10 abstenciones.

Bien es cierto que los grupos tienen margen para seguir negociando en las próximas dos semanas, pero ello implicará que Pedro Sánchez acuda a Bruselas el próximo 18 de julio a negociar las ayudas del fondo europeo para la recuperación de la pandemia sin haber logrado en España ningún tipo de consenso con la oposición, ni en política europea, ni social, ni económica.

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