Política

Montilla defiende mantener la oficina de ex presidente pese a fichar por Enagás

La CUP le acusa de prácticas mafiosas y todos los grupos recriminan a Montilla el papel de Enagás en el Castor

José Montilla comparece en el Parlament por su fichaje por Enagás Job Vermeulen

El ex presidente de la Generalitat, José Montilla, ha defendido hoy su entrada en el Consejo de Administración de Enegás ante el Parlament, convocado a petición de Cs, Comuns, ERC y la CUP por su voluntad de compatibilizar ese nombramiento con la oficina de ex presidente de la Generalitat.

Montilla ha destacado que «desde el día uno» de su nombramiento renunció al sueldo de ex presidente de la Generalitat y ha defendido su derecho a volver al sector privado. Una decisión que han criticado todos los grupos, menos el socialista, o que cierre la oficina de ex presidente de la Generalitat, la más cara de las que sostiene la Administración autonómica.

«Si se quiere volver al mundo privado, hay que renunciar a todos los privilegios, a la pensión y la oficina de ex president» ha lamentado la portavoz de los comunes, Marta Riba. «No es equiparable ir a un cargo público o a ciertos ámbitos del sector privado con ir a un consejo de administración de una gran empresa» ha señalado Riba, «esto no es ético». La portavoz de los Comunes ha anunciado además que su partido presentará una propuesta de reforma de la Ley de ex presidentes para que el mantenimiento de la ofician de ex president no sea compatible con el regreso al sector privado.

«Reivindico la posibilidad de que los ex presidentes, si quieren y tienen edad para hacerlo, puedan hacer otras actividades» ha argumentado Montilla, quien ha señalado además que se le ha criticado tanto su entrada en el sector privado como su papel de senador autonómico. «Carles Puigdemont es eurodiputado y no lo critican», ha apuntado para argumentar que «pretender que no se pueda desarrollar ninguna actividad pública o privada, no tiene mucho sentido».

El ex presidente catalán ha asegurado que aceptar las puertas giratorias, «es normalizar el país» y ha reclamado que «miremos lo que pasa en Europa donde no son anatema las puertas giratorias». En una sesión dura en contra de la decisión de Montilla, el también ex ministro de Industria ha argumentado «Nunca he cobrado dos sueldos y siempre he trabajado para cobrar, no me han pagado gratis».

«Mafia» sociovergente

Respondía así al líder de la CUP, Carles Riera, que le ha acusado de pertenecer a una «mafia» por su incorporación a Enagás. «El entramado sociovergente de trafico de intereses y intercambio de favores» tiene «praxis de naturaleza mafiosa. Cuando las mafias llegan al poder legislan a favor suyo pero eso no significa que sea legítimo» ha argumentado el líder antisistema.

Riera ha sido el más duro en sus críticas, pero todos los grupos menos el PSC, han recriminado a Montilla su entrada en el consejo de administración de la eléctrica, utilizando el papel de Enagás en el proyecto del Castor -el depósito fallido proyectado por el Gobierno y realizado por FCC, que ha provocado afectaciones sísmicas en la costa de Tarragona y Castellón-.

«El Castor no era de Enagás, lo hizo la empresa de Florentino y ahora es del Estado, otra cosa es el Estado haya contratado a Enagás para desmontarlo» ha argumentado el ex presidente catalán. Ha recordado además «nunca participó ni en concurso, ni en la adjudicación» de ese proyecto, al que «presentamos alegaciones cuando era president, al proyecto.

«Yo sé lo que es trabajar, no siempre he ido en coche oficial» ha argumentado Montilla, recordando que «hace diez años que dejé de ser president y nueve que dejé la dirección de mi partido», tras explicar que al dejar la presidencia de la Generalitat, «ya tuve algunas ofertas» y entonces las rechazó por no considerarlo moralmente ético.

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