El vicepresidente del Gobierno, Pablo Iglesias, ha participado hoy en un acto electoral en el País Vasco coincidiendo con con el cierre de de campaña antes del 12-J. Tras una breve reunión con su candidata a lehendakari, Miren Gorrotxategi, ambos han comparecido ante los medios. Preguntado por las críticas recibidas por algunas ministra del Gobierno por sus manifestaciones en las que llamaba a «naturalizar» el insulto como parte de la crítica social, ha señalado que él nunca actuaría de ese modo con compañeros de Ejecutivo: «Yo no critico en público a ministros del Gobierno, lo que tenga que decirle a la señora Robles se lo diré en privado o lo hablaré con el presidente del Gobierno. En mi no encontrarán una declaración pública en contra de un ministro del Gobierno».

Sobre esta cuestión ha apuntado que se malinterpretaron sus palabras «e invito a algunos a revisar los vídeos» y se ha reafirmado en la necesidad de «normalizar la crítica». Ha afirmado que es él «casi más que todo el mundo», quien en muchos casos es el foco de esas críticas e insultos»: «¿Y alguien quiere decir que me parece bien el insulto?, evidentemente no». Ha añadido que en una sociedad democrática «estarán ahí, en las redes sociales» y por eso existen mecanismos legales y judiciales «para cuando el insulto se pase de madre».

El vicepresidente del Gobierno y líder de Unidas Podemos se ha referido también a la situación del rey emérito, Juan Carlos I y del debate en torno a la monarquía. Ha afirmado que en España se debe abrir el debate de «la utilidad de la monarquía» y que el Gobierno «no puede ignorarlo, es algo de lo tendremos que hablar». Ha afirmado que la vigencia de la monarquía es un debate que, pese a no formar parte de «la agenda» política, está abierto en la sociedad tras los escándalos que salpican al rey emérito: «Esta situación genera alarma y no se puede ignorar».

También ha señalado que tras las manifestaciones del presidente del Gobierno abriendo la posibilidad de acotar la inviolabilidad de la figura del jefe del Estado, «hay un antes y un después, nunca un presidente fue tan claro ante la figura de Juan Carlos I». Ha apuntado que obviar «el elefante» del debate, es no escuchar «de lo que habla todo el mundo»: «Eso habla bien de nuestra democracia, claro que se ha puesto en cuestión la utilidad de la monarquía».

Iglesias ha evitado respaldar la figura de Felipe VI y se ha limitado a señalar que si bien fue «sensato y prudente» al renunciar a la herencia de su padre, «no se puede olvidar que la legitimidad de esa institución está fundamentada en la filiación».

En relación a la no elección de Nadia Calviño para presidir el Eurogrupo, Iglesias ha afirmado que no es una buena noticia y ha acusado al PP de haber trabajado para que no fuera designada. «Han trabajado abiertamente en contra de los intereses de España». Ha apuntado que los populares europeos y el PP de Casado siempre ha promovido recetas contrarias a las que propugna Calviño y eso ha estado detrás de lo sucedido: «Ni siquiera son capaces de una mínima lealtad de Estado». Para Iglesias, ese modo de actuar revelan que Casado «no llegará jamás al Gobierno».

Sin embargo, ha restado importancia al impacto que pueda tener en el reparto de los fondos europeos de reconstrucción. Iglesias ha defendido la labor de Pedro Sánchez, «se está sabiendo mover para negociar», a dicho: «Hay razones para pensar que Europa se va a empezar a mover en otro rumbo y que el Gobierno de España es referente en políticas progresistas a nivel europeo. Nuestro Gobierno lo va a hacer bien, haremos nuestro trabajo».

El líder de Unidas Podemos ha vuelto a visitar hoy Euskadi, coincidiendo con el cierre de la campaña electoral, para apoyar a su candidata a lehendakari. Tras mantener una breve reunión, ambos mandatarios se han reafirmado en el llamamiento a impulsar una coalición de izquierdas junto a EH Bildu y el PSE, «a nosotros también nos dijeron que era imposible llegar al Gobierno», ha señalado Iglesias. La candidata Gorrotxategi ha puesto como ejemplo su municipio, Durango, en el que Elkarrekin Podemos forma parte de la coalición junto a EHBildu y Herriaren Eskubideak.