«Me enseñó que servir a los demás es lo que le da a ti vida un fin y un significado. Sé que me está mirando ahora (…) Acepto la nominación a la vicepresidencia de Estados Unidos». Con un emotivo homenaje a Shyamala Gopalan Harris, la mujer que llegó con 18 años «con el sueño de curar el cáncer», Kamala Harris se ha convertido oficialmente en la primera mujer de color y de origen asiático en aspirar a la vicepresidencia de Estados Unidos. Ha remarcado en su discurso que los estadounidenses tienen en noviembre «la oportunidad de cambiar el curso de la Historia».

Kamala Harris ha intervenido en último lugar en este tercer día de una Convención Demócrata excepcional por la pandemia del coronavirus. En lugar del encuentro habitual con miles de personas, son discursos grabados y emitidos por video. Pero Harris se ha lucido como si tuviera delante a toda América, y así es de manera virtual, porque sabe lo que está en juego. Como ha dicho, sabe bien cuando está ante «un depredador», en alusión al presidente Donald Trump.

Podemos hacerlo mejor y merecemos algo mejor. Hemos de elegir un presidente que lo haga mejor. Hemos de elegir a Joe Biden», dice Kamala Harris

«Estamos en un punto de inflexión. El país está inmerso en el caos. Esto nos hace tener miedo y sentirnos solos… Podemos hacerlo mejor y merecemos algo mejor. Hemos de elegir un presidente que lo haga mejor. Hemos de elegir a alguien que traiga algo diferente, algo mejor, y que haga el trabajo importante. Un presidente que nos una, a negros, blancos, asiáticos, indígenas, para lograr el futuro que queremos de forma colectiva», ha declarado Kamala Harris en un discurso histórico pronunciado en un solitario salón de baile en Delawere.

La senadora por California ha dejado claro que la familia es un pilar en su vida: su esposo Douglas Emhoff, abogado judío, su hermana Mala, sus sobrinas, y todos aquellos que les ayudaron cuando su hermana y ella eran unas crías a cargo de una madre sola y trabajadora.

Sus padres, ella india y él jamaicano, se divorciaron cuando Kamala Harris tenía cinco años. Se habían conocido en las manifestaciones por la lucha de los derechos civiles.

La que sería primera vicepresidenta negra y de origen asiático de la Historia de Estados Unidos ha denunciado que su país tiene un problema grave con el racismo. La pandemia del coronavirus ha demostrado que la brecha racial sigue viva. No han sufrido la enfermedad todos por igual.

«Somos una nación que sufre, por la pérdida de vidas, de trabajos, de oportunidades, de normalidad. Y por la pérdida de certidumbre. Y mientras el virus nos toca a todos, seamos honestos, está claro que no tenemos las mismas oportunidades de afrontarlo. Los negros, latinos e indígenas lo sufren y mueren de forma desproporcionada. No es una coincidencia. Es consecuencia del racismo estructural… Y seamos claros. No hay vacuna contra el racismo. Hay que hacer el trabajo. Por George Floyd. Por Breonna Taylor. Por las vidas de muchos otros», ha destacado.

Desde que el afromericano George Floyd murió tras ser hostigado por unos policías blancos en Minneapolis, cientos de miles de estadounidenses han reclamado en las calles reformas para acabar con el racismo y con los abusos policiales. El movimiento Black Lives Matter ha adquirido un notable protagonismo en esta campaña electoral.

En su mensaje final, la ya aspirante a la vicepresidencia de Estados Unidos ha concluido: «Dentro de unos años, cuando todo esto haya pasado, nuestros hijos y nuestros nietos nos mirarán a los ojos y nos preguntarán: ¿Dónde estuviste cuando estaba todo en juego? Y les diremos, no lo que sentimos, sino lo que hicimos».

Obama ataca a Trump

En esa línea ha arrancado el ex presidente de Estados Unidos Barack Obama, quien precedió a Donald Trump en la Casa Blanca y conoce bien a Joe Biden, que fue su vicepresidente. «Lo que hagamos en estos próximos 76 días marcará a las próximas generaciones», ha señalado, en un discurso grabado en Filadelfia.

Obama ha dicho a los americanos que el momento es muy grave y «la democracia está en juego». Por ello, ha apelado a los ciudadanos a que sean conscientes de la importancia de su voto y apoyen a Joe Biden y Kamala Harris.

Esperaba, por el bien de nuestro país, que Donald Trump se tomara en serio el trabajo… No ha sido así. No ha crecido en el cargo porque no puede», dice Obama

Ha sido muy claro, como nunca antes, sobre su sucesor, el actual presidente Donald Trump. «Esperaba, por el bien de nuestro país, que Donald Trump se tomara en serio el trabajo. Creía que podría sentir el peso del cargo. Y que respetaría la democracia, que ha sido puesta a su cuidado, pero no ha sido así. Donald Trump no ha crecido en el cargo porque no puede», ha dicho Obama, en una alocución previa a la de Harris, a quien ha querido pasar el testigo simbólicamente.

Y ha acusado al presidente de abusar del cargo que ocupa. «Nadie, incluido el presidente, está por encima de la ley. Y ningún funcionario, incluido el presidente, puede usar su cargo para enriquecerse o enriquecer a sus afines».

Ha apelado al voto y a no dejarse engañar por Trump. «Este presidente está contando con el cinismo de ustedes. Sabe que no pueden ganarse su voto… así que están tratando de hacer lo más difícil posible que usted salga a votar», ha dicho Obama en alusión a las sospechas que está vertiendo la campaña de Trump sobre el voto por correo.

Sin embargo, gran parte de su intervención se ha centrado en elogiar a Joe Biden, su vicepresidente entre 2008 y 2016. «Cuando empecé a buscar vicepresidente hace 12 años, no sabía que iba a terminar encontrando a un hermano… Joe es un hombre que trata a todo el mundo con respeto y dignidad. Vive las palabras que le inculcaron sus padres: ‘Nadie es mejor que tú, pero tú no eres mejor que nadie'». Ha reconocido como Joe Biden le hizo mejor presidente.

La mayoría de los estadounidenses, un 54%, tiene una imagen positiva de Barack Obama, según una encuesta de NBC y The Wall Street Journal.

En esta tercera jornada, también han intervenido la ex secretaria de Estado Hillary Clinton, que perdió las elecciones presidenciales hace cuatro años frente a Donald Trump. Hillary Clinton ha apelado a votar por «un líder que esté a la altura».

El presidente Trump ha acusado a sus rivales, Joe Biden y Kamala Harris, de ser unos radicales de izquierdas y ha recordado cómo la senadora por California llamó a su ahora compañero de fórmula «racista», algo que no es cierto. En el primer debate de candidatos, le recriminó su colaboración con senadores segregacionistas, pero aclaró que no le consideraba racista.

Como ha dicho Kamala Harris a los americanos, en las elecciones que tienen lugar dentro de 75 días, «no se trata de Joe o de mi. Se trata de vosotros».