Las elecciones del 3 de noviembre de 2020 son «las más importantes en la historia de nuestro país». Donald Trump ha hecho un llamamiento a los estadounidenses para que le vuelvan a elegir cuatro años más en el arranque de la Convención Nacional Republicana, un foro a medio camino entre lo virtual y lo presencial, en el que los participantes han descrito un panorama apocalíptico: con los demócratas EEUU está abocado al socialismo radical en línea con Irán o Venezuela.

En primer lugar, los republicanos han ratificado la nominación de Donald Trump y Mike Pence en la fórmula que tiene como objetivo la permanencia en la Casa Blanca. «Tenemos que ganar», ha insistido Trump, en su aparición sorpresa en Charlotte, antes de los discursos.

Trump no ve otra opción: insiste en que si ganan los demócratas será porque cometan fraude. Da a entender que no aceptará otros resultados.

Hay que tener mucho cuidado y vigilarlos. Porque tenemos que ganar. Es la elección más importante de la historia de nuestro país», ha dicho Trump

En sus primeras palabras a los republicanos ha insistido en que hay riesgo de que los demócratas intenten «robar» las elecciones. «Hay que tener mucho, mucho cuidado. Esta vez están intentando hacerlo con toda la estafa de correos. Le echarán la culpa a el correo. Puedes verlos armándolo. Hay que tener mucho cuidado y vigilarlos con mucho cuidado. Porque tenemos que ganar. Esta es la elección más importante de la historia de nuestro país». Y ha insistido: «Nuestro país nunca será socialista».

El vicepresidente, Mike Pence, ha añadido que es la economía lo que está en la papeleta, no la democracia, como pretenden hacer creer sus rivales.

Trump ha acusado a los demócratas de utilizar la pandemia para impedir su reelección. El mensaje que ha reiterado el presidente y sus leales está claro: los demócratas quieren destruir Estados Unidos.

La Convención Nacional Demócrata, bajo el nombre Convención a través de América, se celebró la semana pasada de forma virtual, pero con base en Delaware, donde tiene su residencia el ex vicepresidente Joe Biden, candidato a la Presidencia. Biden, y su número dos, Kamala Harris, apelaron a votar masivamente por el cambio en la Casa Blanca con el objetivo de reconstruir el país después de cuatro años de extrema polarización.

La familia Trump, al ataque

En la Convención Nacional Republicana la familia Trump tiene el protagonismo. La estrella de la primera jornada, con el permiso del presidente que intervienen todos los días varias veces, ha sido su primogénito, Donald Trump Jr, quien ha comparado a Joe Biden como el «monstruo del Lago Ness».

Imaginen un mundo que no permite que la maldad del comunismo y el terrorismo radical islámico pueda propagarse… Ustedes pueden tenerlo», dice Donald Trump Jr.

«Imaginen un mundo que no permite que la maldad del comunismo y el terrorismo radical islámico pueda propagarse, un mundo donde se celebra a los héroes, donde los buenos ganan. Ustedes pueden tenerlo», ha dicho Donald Trump Jr.

La primera dama Melania Trump interviene este martes. Es tradicional que las esposas de los aspirantes intervengan en las convenciones, como también ha hecho Jill Biden. En el cierre de la Convención Republicana hablará Ivanka Trump, hija del presidente.

Donald Trump Jr. ha descrito a Joe Biden como un político del establishment de Washington, al que el presidente suele referirse como «el pantano». Según el primogénito de Trump, Biden es «el monstruo del Lago Ness del pantano. Durante el último medio siglo ha estado merodeando por ahí. Saca su cabeza de vez en cuando para postularse a la Presidencia, luego desaparece y mientras está escondido no hace casi nada».

Ha aludido el hijo mayor del presidente a la muerte de George Floyd, el afroamericano que murió el 25 de mayo, víctima de la violencia policial en Minneapolis. Ha criticado el racismo, pero ha acusado a los radicales izquierdistas de rentabilizar la ira popular en su interés.

«Los anarquistas han inundado las calles y los alcaldes demócratas están ordenando a la policía que no actúe (para acabar con el caos generado por la ira popular)», ha dicho. «Pero los policías son héroes estadounidense. No importa lo que digan los demócratas, merecen nuestro aprecio. Quitarles fondos no es una opción», ha añadido. En ningún caso, Biden aboga por recortes a la policía, aunque los demócratas son favorables a una reforma a fondo de los departamentos.

A su vez, Trump Jr ha acusado a Biden de querer favorecer la entrada de inmigrantes «para quitarles los empleos a los ciudadanos estadounidenses». Según el empresario, la política de fronteras abiertas de los demócratas «reduciría los salarios de los estadounidenses ahora que los trabajadores de ingresos más bajos están viendo cómo aumenta su salario por primera vez en la historia moderna».

Ha defendido la gestión del presidente sobre la pandemia del coronavirus. Estados Unidos es el país que registra más casos y más fallecimientos en el mundo. Según la Universidad Johns Hopkins, ya hay más de 5,4 millones de positivos y más de 177.000 muertos.

«El presidente adoptó medidas rápidamente y cerró los viajes con China. Joe Biden y sus aliados demócratas llamaron xenófobo a mi padre. Prefirieron ser políticamente políticamente correctos por encima de la seguridad del pueblo estadounidense», ha afirmado.

En la mayoría de los discursos de esta primera jornada, se ha pronunciado la palabra «socialismo» para describir las políticas que defienden los demócratas. Así lo ha hecho Kimberly Guilfoyle, pareja de Donald Trump Jr, quien ha afirmado: «Las mismas políticas socialistas que destruyeron lugares como Cuba y Venezuela no deben echar raíces en nuestras ciudades y nuestras escuelas».

Otra de las intervenciones que ha incidido en el peligro «socialista» ha sido la de Nikki Haley, ex embajadora ante la ONU. «Joe Biden y la izquierda socialista sería un desastre para nuestra economía». A la par ha remarcado que Trump «está liderando una nueva era de oportunidad».