Política 'CASO KITCHEN'

Silverio Nieto, el cura que susurraba al ministro del Interior

El ex secretario de Estado de Seguridad Francisco Martínez escribió al sacerdote -ex policía y amigo del ministro- para que le hiciera llegar a Fernández Díaz que aportaría al juez los mensajes que éste le envió con “instrucciones” sobre 'Kitchen'

Silverio Nieto, flanqueado por Gabriel Fuentes (izquierda) y Enrigue García Castaño en una comida.

Silverio Nieto, entre Gabriel Fuentes (izqda.) y García Castaño en una comida. EL INDEPENDIENTE

Jorge Fernández Díaz conoce al menos desde el pasado 23 de enero que Francisco Martínez -su antiguo número dos en el Ministerio del Interior– protocolizó ante notario cuatro SMS que le envió durante el desarrollo de la Operación Kitchen con «instrucciones muy claras y explícitas» sobre el dispositivo policial que investiga hoy la Audiencia Nacional. El ex secretario de Estado de Seguridad tenía claro entonces que quien había sido su jefe terminaría siendo citado a declarar ante el juez, lo que casi ocho meses después ha pedido la Fiscalía Anticorrupción.

El emisario de aquel mensaje fue Silverio Nieto, un antiguo policía que dejó la pistola por la toga de juez antes de entregarse al sacerdocio y muy amigo de Fernández Díaz. Aquel jueves de enero, el cura recibió un whatsaap de Francisco Martínez, que al día siguiente tenía que comparecer como investigado ante el titular del Juzgado Central de Instrucción 6 de la Audiencia Nacional.

«Según me dice mi abogado, además de cuestiones formales, la defensa mañana exige entregar en el juzgado las actas notariales en las que constan los mensajes recibidos a lo largo de 2013 y 2014 con instrucciones muy claras y explícitas sobre los supuestos ‘operativos policiales’ de los que trata todo esto (cuya legalidad siempre me pareció clarísima) y que necesariamente conllevarán la citación de Jorge [Fernández Díaz] y probablemente de Rajoy. Desde luego nada más lejos de mi deseo», escribió.

Silverio Nieto no pasó por alto el mensaje. Se lo reenvió al comisario principal ya jubilado Enrique García Castaño El gordo, uno de los mandos participantes en dicho dispositivo por su condición de jefe de la Unidad Central de Apoyo Operativo (UCAO) e imputado en varias piezas del caso Villarejo. En una de sus declaraciones judiciales, el policía ya retirado contó que Nieto era una de las personas con las que estaba precisamente el día que fue detenido -11 de julio de 2018- por la Unidad de Asuntos Internos.

El whatsaap también llegó al teléfono de Fernández Díaz, según le confirmó García Castaño en un segundo envío: «Enviado copia a JF». Estos mensajes constan en las actuaciones que dirige el juez Manuel García-Castellón, que el pasado lunes levantó el secreto tras 22 meses de instrucción en la sombra.

«Silverio siempre ha tenido mucha influencia en Jorge», dice a este diario un ex alto cargo de Interior. Tal vez ello explique que Martínez le enviara a él dicho aviso para que le comunicara a su amigo los pasos que iba a dar y las consecuencias que el ejercicio de su defensa podría conllevar para aquél. «Quizá Paco pensó que el ministro a mí me haría caso y sería más receptivo, pero no tengo nada que ver con estas historias», ha contado el cura a El País.

Silverio Nieto, en una apertura de curso en la UCAM.

Fuentes policiales comparten la apreciación de la ascendencia que el sacerdote tenía sobre el ministro del Interior, abrazado a la Iglesia a raíz de un viaje realizado a EEUU en 1991 -entonces tenía 41 años y era diputado en Cortes por Barcelona- junto a un amigo: Antonio Perea, ex secretario general de Nuevas Generaciones en Cataluña y profesor de Derecho Civil fallecido en 2017 que fue supernumerario del Opus Dei. «Me impactó la fortaleza de la fe de mi amigo y su mención del Opus Dei despertó en mí la inquietud religiosa», cuenta Fernández Díaz en su libro de memorias (Cada día tiene su afán), donde incluye las fotos de las audiencias privadas mantenidas con los papas Benedicto XVI (2006) y Francisco (2016).

Silverio Nieto siempre ha tenido mucha influencia sobre Jorge», asegura un ex alto cargo de Interior

¿Pero quién es esa persona a la que Fernández Díaz escuchaba como pastor de la Iglesia y ex policía y a la que se menciona sorpresivamente en el sumario del caso Kitchen? Nacido en la localidad pacense de Almendralejo el 18 de noviembre de 1947, Silverio Nieto aprobó las oposiciones para ingresar en el entonces Cuerpo General de Policía en 1972, meses antes de cumplir los 25 años. Allí hizo amistades que aún conserva, como la de Gabriel Fuentes. Éste fue comisario general de Información en la etapa de Juan Alberto Belloch como superministro de Justicia e Interior (1994-96) y uno de los asistentes a la comida celebrada en el restaurante Rianxo de Madrid el 23 de octubre de 2009 -con Villarejo como anfitrión, ya que celebraba la concesión de una medalla pensionada- en la que Dolores Delgado llamó «maricón» a Grande-Marlaska e insinuó que jueces y fiscales estuvieron con menores durante un viaje a Cartagena de Indias (Colombia).

Con 10,14 puntos, fue concretamente el número 336 de su promoción, a la que pertenecen también tres imputados en piezas separadas de la macrocausa que investiga el Juzgado Central de Instrucción 6 de la Audiencia Nacional: Villarejo (263), Marcelino Martín-Blas (165) y Constancio Riaño (503). Los tres policías están hoy ya jubilados.

Policía, juez… y cura

El hoy sacerdote ejerció en la comisaría de Ventas y en la Interpol en Madrid antes de cambiar el uniforme por la toga. El 8 de febrero de 1984, el Boletín Oficial del Estado (BOE) publicó su nombre en el listado de 116 aspirantes que habían aprobado las oposiciones para ingresar en la Escuela Judicial. Él fue el 61 de la hornada de la que salieron -entre otros- Carlos Lesmes, presidente del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ); Antonio del Moral, magistrado del Tribunal Supremo; Jaime Moreno, uno de los cuatro fiscales en el juicio del procés, y Teresa Palacios, magistrada de la Sala Penal de la Audiencia Nacional.

Su último destino como juez fue la Sección Tercera de la Sala de lo Contencioso-Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM). Ésta era la plaza en la que servía cuando el CGPJ le concedió la situación administrativa de excedencia voluntaria en la carrera judicial con efectos desde el 1 de febrero de 2001.

En 1992, Silverio Nieto se había doctorado en Derecho en la Universidad Complutense de Madrid con una tesis titulada Derecho y Ecología: el bien jurídico protegido en la legislación medioambiental. La dirección del trabajo corrió a cargo de Ángela Sánchez de Vera y el tribunal ante la que la leyó estuvo presidido por Laureano López Rodó, ministro de Asuntos Exteriores con Carrero Blanco y fallecido en 2000.

El cura amigo del ex ministro del Interior pertenece a la misma promoción policial que Villarejo

Siete años más tarde sumó su segundo doctorado: Aplicación administrativa y jurisprudencial de los acuerdos de cooperación con las confesiones de notorio arraigo, dirigido por el jesuita y reputado doctor en Derecho Carlos Corral. El catedrático de Derecho Canónico Rafael Navarro-Valls formó parte de su tribunal de tesis.

Nieto había cerrado su etapa como juez, pero no iba a dejar el Derecho. En 1999 se ordenó como sacerdote, vocación tardía que ha compaginado con su labor docente. Ha sido profesor colaborador asistente en el departamento de Derecho Canónico y Eclesiástico del Estado de la Universidad de Comillas, director de la cátedra de Relaciones Jurídicas entre la Iglesia y la sociedad civil de la Universidad Eclesiástica San Dámaso y director de la Cátedra de Relaciones Iglesia-Estado y Derechos Humanos de la Universidad Católica San Antonio de Murcia (UCAM), entre otras labores universitarias.

«Es un buen sacerdote, muy preparado y que ha prestado grandes servicios a la Iglesia. Durante el pontificado de Rouco Varela se le pidió asesoramiento en muchas cosas. Es verdad que, en la Conferencia Episcopal, hace tiempo que chocaba su figura. Estaba en todos los guisos… Pero no creo que reenviar un whatsaap sea un delito», comenta una fuente eclesial.

Asesor jurídico con Rouco Varela

Silverio Nieto fue director del Servicio Jurídico Civil de la Conferencia Episcopal, compaginando hoy su condición de asesor técnico de dicha comisión con el ejercicio del sacerdocio en la basílica madrileña de la Concepción de Nuestra Señora.

También asesoró en la elaboración del protocolo de prevención de abusos sexuales en la Iglesia española y fue enviado por el Vaticano al País Vasco tras una denuncia de abusos por parte de un menor en un colegio del Opus Dei en Vizcaya que se había puesto en conocimiento del Papa. «Es un personaje que hizo las veces de fontanero de una parte del Vaticano y de la Conferencia Episcopal de aquel momento para engañarnos, sonsacar información y destruir la legitimidad del crédito de mi hijo, que era la víctima», ha declarado el padre a El País.

El cura extremeño niega ser el confesor de Fernández Díaz pero sí reconoce su amistad con el primer ministro del Interior de la etapa de Rajoy como presidente del Gobierno. Quizá por eso el ex secretario de Estado de Seguridad le envió aquel mensaje el pasado 23 de enero en víspera de su comparecencia judicial en la seguridad de que se lo haría llegar a su amigo. «Enviado copia a JF», confirmó el sacerdote.

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