Política LOS SMS DE LA 'OPERACIÓN KITCHEN'

Del 'Luis, sé fuerte' de Rajoy al 'Se hizo con éxito' de Fernández Díaz

Francisco Martínez protocolizó los SMS que recibió del ministro del Interior tras comprobar que éste se desmarcaba en declaraciones públicas y que uno de los mandos policiales que intervino en el operativo lo implicó a él en sede judicial

Jorge Fernández Díaz y Francisco Martínez, en el Congreso de los Diputados.

Jorge Fernández Díaz y Francisco Martínez, en el Congreso de los Diputados. EP

Del ‘Luis, sé fuerte’ que Mariano Rajoy envió al antiguo tesorero del PP al ‘Se hizo con éxito’ que Jorge Fernández Díaz remitió a su número dos en el Ministerio del Interior van nueve meses. El primero trascendió hace más de siete años. El segundo se ha conocido con el avance de la investigación del caso Kitchen, que la Audiencia Nacional instruye desde finales de 2018. Ambos tienen un nombre propio en común: Luis Bárcenas.

En un SMS, el entonces presidente del Gobierno dejó rastro en enero de 2013 de la petición que le hizo al tesorero del partido para que resistiera después de que éste le hubiera pedido que saliera públicamente María Dolores de Cospedal -entonces secretaria general de la formación- a desmentir que se hubieran pagado sobresueldos a la cúpula del PP, como desveló aquel día El Mundo.

Meses después, Fernández Díaz utilizó la misma vía para enviar un mensaje a su secretario de Estado de Seguridad que complica su futuro inmediato y lo coloca al borde de la imputación, como ha pedido la Fiscalía Anticorrupción. «La operación se hizo con éxito», escribió el entonces ministro del Interior a Francisco Martínez el 18 de octubre de 2013.

La «operación» aludida fue el dispositivo que la Policía Nacional había puesto en marcha meses antes para tratar presuntamente de robar a Luis Bárcenas documentación comprometedora para altos cargos del PP por encargo del Ministerio de Interior, línea de investigación hacia la que también apunta ya el instructor de la causa. Los policías imputados por tales hechos sostienen que fue una investigación para tratar de conocer dónde ocultaba el tesorero el patrimonio y a quién utilizaba de pantalla.

El citado mensaje fue uno de los cuatro que Francisco Martínez recibió de su jefe entre julio y octubre de 2013 y que desde el pasado mes de marzo están en poder de los investigadores del caso Kitchen. Estos SMS han sido determinantes para que la Fiscalía haya pedido al juez que cite como investigado al ex ministro del Interior, ya fuera de la política.

Hace un año, el ex secretario de Estado de Seguridad acudió a un notario para protocolizar los mensajes que le había enviado a su teléfono móvil con instrucciones sobre la operación de espionaje a Luis Bárcenas tras comprobar que el ministro se desmarcaba públicamente de este dispositivo y de que uno de los mandos policiales que intervino en las pesquisas lo implicara a él en sede judicial.

Se encienden las alarmas

En junio de 2019 tuvieron lugar dos hechos que encendieron las alarmas para Francisco Martínez, que dejó la Secretaría de Estado de Seguridad tras la llegada de Juan Ignacio Zoido al Ministerio del Interior en noviembre de 2016. Las sombras en la gestión habían llevado a la dirección del partido a dejar a Fernández Díaz fuera de las listas para las elecciones generales del 28 de abril de 2019 y el ex alcalde de Sevilla armó su propio equipo para romper con el pasado.

El 4 de junio, Enrique García Castaño El gordo -ex jefe de la Unidad Central de Apoyo Operativo (UCAO) y ya jubilado- compareció como imputado ante el juez que instruye el caso Kitchen y desveló que entregó un pendrive al entonces número dos de Interior con información que le fue sustraída a Bárcenas.

La documentación se había obtenido a través del chófer del antiguo tesorero del PP, al que la Policía captó como confidente -le pagó 48.000 euros en fondos reservados, a razón de 2.000 euros al mes durante dos años- para tratar de obtener pistas sobre dónde ocultaba Luis Bárcenas su patrimonio y quiénes eran sus testaferros. Así lo han defendido los policías investigados en esta pieza separada del caso Villarejo cuando han comparecido ante el juez.

Los SMS que conservaba Francisco Martínez han sido clave para que la Fiscalía pida imputar al ex ministro del Interior

La UCAO citó al conductor (Sergio Ríos Esgueva) en una cafetería que la cadena Vips tiene cerca del Ministerio del Interior y aquél les facilitó varios móviles del tesorero para que hicieran un clonado de su contenido. Esa es la información que García Castaño dijo que había entregado a Francisco Martínez cuando declaró el magistrado García-Castellón, al que proporcionó la identidad de los dos subordinados que le acompañaron aquel día para reforzar la veracidad de su afirmación.

El citado comisario principal ya retirado mantuvo durante meses una actitud colaboradora con la Fiscalía Anticorrupción, que le consideraba una pieza clave para desentrañar la operativa con la que presuntamente Interior intentó robar a Bárcenas documentación comprometedora para antiguos altos cargos del PP. Fue el entonces Director Adjunto Operativo (DAO), Eugenio Pino, quien le pidió a García Castaño que participara en el dispositivo para saber dónde ocultaba Bárcenas las cuentas, cuánto dinero se había podido llevar de comisiones ilegales y quiénes eran sus testaferros.

Según fuentes próximas a Francisco Martínez, éste empezó también a sospechar al conocer el tenor de algunas manifestaciones públicas de Fernández Díaz, de quien fue director del gabinete antes de convertirse en secretario de Estado de Seguridad. Este nombramiento tuvo lugar en enero de 2013 tras la dimisión de Ignacio Ulloa.

«No tengo ni tuve conocimiento»

«No tengo ni tuve conocimiento. Salvo que se me demuestre lo contrario, me costaría creer que eso es cierto», manifestó Fernández Díaz a Vozpopuli el 11 de junio de 2019. En esas declaraciones, el ex ministro del Interior dejó claro que él «no gestionaba los fondos» reservados, competencia atribuida al titular de la Secretaría de Estado de Seguridad.

Conocida la confesión de García Castaño ante el juez y las manifestaciones públicas del ministro, las fuentes consultadas aseguran que Francisco Martínez tomó la decisión de protocolizar ante notario los mensajes que había recibido de Fernández Díaz como elemento de defensa ante una posible imputación -condición procesal que tiene desde el pasado mes de enero- y que demuestran que no fue suya la iniciativa de la operación.

Dichos mensajes están en poder de los investigadores desde el pasado 13 de marzo, cuando agentes de la Unidad de Asuntos Internos de la Policía Nacional se personaron con un requerimiento en el domicilio madrileño de Francisco Martínez para que le hiciera entrega de la documentación que compromete al ex ministro.

Esos SMS han sido determinantes para que la Fiscalía Anticorrupción haya pedido al juez García-Castellón la imputación de Jorge Fernández Díaz, al que considera indiciariamente responsable de delitos de malversación de caudales públicos, prevaricación y descubrimiento y revelación de secretos. El Ministerio Público quiere que el juez cite también con calidad de investigados a María Dolores de Cospedal, ex secretaria general del PP, y a su marido (Ignacio López del Hierro).

Las grabaciones intervenidas a José Manuel Villarejo han permitido conocer que la ex número dos del PP -a través de su esposo- encargó al polémico policía que investigara a Javier Arenas, con el que estaba enfrentado a cuenta de la protección que el político andaluz defendía que había que brindar a Luis Bárcenas cuando ya se conocían los vínculos del tesorero del partido con la trama Gürtel

Equipo «parapolicial»

A la espera de que el titular del Juzgado Central de Instrucción 6 de la Audiencia Nacional decida sobre la petición de Anticorrupción, Francisco Martínez es el único político investigado en esta pieza del caso Villarejo. Él era el responsable del reparto de los fondos reservados de Interior con los que presuntamente se pagaron los trabajos del equipo «parapolicial», según lo define la Fiscalía.

Martínez fue citado a declarar, pero se acogió a su derecho a no declarar para no revelar secretos oficiales. Dispensado ya por el Consejo de Ministros, no tiene fecha aún su comparecencia. Con seguridad, ésta se llevará a cabo una vez levantado por el juez el secreto y conocidas las actuaciones que los investigadores han realizado con sigilo durante casi dos años.

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