“Yo sé mucho. Sé mucho de muchas cosas y de mucha gente… Es una de mis principales virtudes: lo que sé”. El general Hugo Armando Carvajal Barrios, quien fuera jefe de la Inteligencia Militar durante más de ocho años con Hugo Chávez, controla el quién es quién en la trama de corrupción y criminalidad tejida por el chavismo. Es una bomba con material explosivo contra el régimen de Nicolás Maduro.

Hasta ahora lo que sabe el Pollo, su apelativo de tiempos de cadete, le ha mantenido a flote. Pero no ha logrado librarse de la Justicia de Estados Unidos, que demanda su extradición por dos casos de narcotráfico.

Con Chávez tuvo tanto poder como Vladimiro Montesinos (el jefe de la Inteligencia del expresidente peruano Alberto Fujimori) y el rey del narco colombiano, Pablo Escobar, juntos. Estuvo a cargo de la dirección de la Inteligencia Militar entre julio de 2004 y diciembre de 2011, y de nuevo de abril de 2013 hasta enero de 2014. Maduro le apartó pero sin molestarle.

Tiene los detalles de todos los actores y de todos los crímenes cometidos con Chávez y Maduro», afirma Martín Rodil

«Construyó expedientes de inteligencia sobre todas las actividades criminales en las que se involucró el régimen desde la época de Chávez, ya sea narcotráfico, tráfico de armas, tráfico de humanos, corrupción y lavado de dinero. Tiene los detalles de todos los actores y de todos los crímenes cometidos durante la era de Chávez y de Maduro», aseguraba Martín Rodil, experto en temas de seguridad en la cadena de televisión NTN24.

Discípulo de Chávez en la Academia Militar de Fuerte Tiuna, donde acabó como número 59 de su promoción, se convirtió en uno de sus hombres de confianza. Cuando el Comandante dio el golpe fallido en 1992 contra Carlos Andrés Pérez ahí estaba Hugo Carvajal. También pasó por la cárcel. Desde entonces se hicieron inseparables.

Fuerzas Armadas chavistas

Uno de sus antecesores a cargo de la inteligencia militar, el general Ovidio Poggili, (1999-2001) explica a El Independiente cómo Carvajal fue quien colaboró con Chávez para convertir las Fuerzas Armadas en una institución al servicio del gobierno chavista, no del Estado venezolano. Al implicar a la élite militar en la corrupción y el narcotráfico Chávez garantizaba su permanencia en el cargo.

“Después del 11 de abril de 2002 (el fallido golpe de Carmona contra Chávez), comenzó una ofensiva de eternizarse en el poder siguiendo los esquemas cubanos. La receta  más importante fue ganarse el apoyo de las Fuerzas Armadas. Comienza a acabar con la meritocracia y convirtió las FFAA en un instrumento del partido revolucionario, en apoyo del gobierno, y esos oficiales están consignados a obedecer la revolución. No hay mérito ni competencia profesional”, señala el general Poggioli, ahora retirado.

El general Poggioli pasó dos años y cinco meses en la cárcel por su supuesta implicación en la rebelión militar de los paracachitos.

Carvajal elegía quiénes iban a ascender para garantizar que fueran los leales a la Revolución», dice el general retirado Ovidio Poggioli

“Carvajal jugó un papel muy importante a la hora de convertir las FFAA en una institución chavista. Acabó con la institucionalidad de las FFAA y parte de su trabajo era filtrar qué oficiales iban a ascender para garantizar que fueran leales a la Revolución”, añade el general Poggioli.

Al Pollo le encomendó el Comandante Chávez elaborar un informe sobre la corrupción en la petrolera venezolana PDVSA con nombres y apellidos. “Realizaba todos sus apuntes a lápiz porque nunca se fiaba de los ordenadores”, explica Casto Ocando, periodista venezolano, autor de Chavistas en el Imperio, en NT24.

Nexo con las guerrillas colombianas

Conoce las rutas de la corrupción de los dirigentes chavistas y la relación entre chavismo y narcotráfico. Estratégicamente a Chávez le venía bien debilitar al país vecino y someterlo porque se escapaba del eje bolivariano, y financieramente le reportaba sustanciosos ingresos.

No le faltaba razón para esta desconfianza en la tecnología porque fue precisamente el ordenador del número dos de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), Raúl Reyes, muerto en un bombardeo el 1 de marzo de 2008, lo que aportó pruebas sobre su relación con la guerrilla colombiana.

Según relata el periodista Emili J Blasco en Bumerán Chávez, el jefe de la Dirección de Inteligencia Militar (DIM) daba cuenta a Hugo Chávez de las operaciones en marcha cada semana.

Carvajal informaba sobre el negocio del narcotráfico que el presidente controlaba en sus grandes trazos», escribe Blasco en ‘Bumerán Chávez’

«En su informe, el general Hugo Carvajal incluía un repaso de la implicación de altos militares en actividades de narcotráfico. Carvajal, alias el Pollo, informaba a Chávez de un negocio que el presidente controlaba, no en el detalle, pero sí en los grandes trazos. La implicación de las estructuras del Estado en la compra de la droga a la guerrilla colombiana y su distribución desde Venezuela había nacido de la concepción geopolítica de Chávez. Pero gestionar un narcoestado con fines estratégicos no impedía hundirse en la criminalidad», escribe Blasco.

«La actividad fue un veneno para las Fuerzas Armadas y la razón de la fortuna ilícita de muchos cuadros del régimen. Chávez amparaba el negocio, dejando hacer a sus narcogenerales, interviniendo cuando había que dividir el territorio entre capos o llamando directamente a los poderes judiciales para que unas veces hicieran la vista gorda y otras condenaran a chivos expiatorios”, añade en Bumerán Chávez.

El Pollo sabe con detalle de qué manera están implicados sus compañeros, los generales del Cartel de los Soles (por las condecoraciones en su charretera) en el narcotráfico y el terrorismo internacional.

En una entrevista en febrero, publicada por The New York Times, ya ha anticipado como Tarek El Aissami, actual vicepresidente económico, mantiene lazos con Hizbulá, de los que él fue testigo. El Pollo Carvajal siempre se sitúa como un espectador inocente e incluso asegura que trató de interceptar entregas de drogas sin éxito.

InSight Crime reseñó que El Aissami “habría recibido pagos por facilitar los envíos de droga pertenecientes al capo de la droga venezolano Walid Makled (…) coordinar cargamentos de drogas de Los Zetas… El Aissami, que ahora ocupa el cargo de vicepresidente de Industria y Comercio, también ha sido señalado de gestionar pasaportes grupos terroristas de Oriente Próximo.

Sobre sus tratos con las guerrillas colombianas, el Pollo Carvajal alude a su mediación para liberar a un empresario venezolano, trato del que estaban al tanto los presidentes colombiano y venezolano.

Un periodista especializado como Alek Boyd estima que el monto de la corrupción desde la llegada de Chávez hasta su muerte es superior a los 150.000 millones de dólares y algunos creen que llegaría a los 400.000 millones.

El tráfico de drogas en Venezuela les habría llevado a tratar con Waled Makled, quien controlaba el negocio. Primero le cobraban por hacer la vista gorda pero después prefieren ocupar su puesto. Makled reconoció ante los tribunales haber aportado fondos a la campaña electoral de Chávez y pagar hasta 100.000 dólares semanales por tener vía libre, la mitad directamente iba al general Carvajal, según Makled, que fue condenado a 15 años en EEUU en 2015.

El mayor general reconoce sus tratos con Waled Makled, pero solamente “para fines de investigación como jefe de la Dirección General de la Inteligencia Militar”.

Huida hacia delante

El pasado 21 de febrero el mayor general Carvajal, desde 2015 diputado en la Asamblea Nacional, anunciaba su apoyo al presidente Juan Guaidó y sus peticiones a la rebelión han sido constantes en Twitter desde entonces.

Su llamamiento en vídeo pedía a los militares que permitieran el paso de ayuda humanitaria, a dos días del 23 de febrero, cuando se pretendía entrar desde Colombia y Brasil a Venezuela con cargamentos de medicinas y alimentos. Fue un buen golpe de efecto, pero logró escaso apoyo entre los uniformados.

Su adscripción a la Venezuela de Guaidó no le libra de las causas pendientes en el exterior. Por eso siguió negociando como lleva haciendo desde hace años. Incluso pidió asilo al Gobierno de Rajoy a principios de 2018 pero sin éxito, según ha publicado el diario ABC.

Después de seguir su batalla contra Maduro en Twitter, fue arrestado el 12 de abril en Madrid y tras comparecer en la Audiencia Nacional, que dictó pena de prisión provisional, permanece en la cárcel de Soto del Real. No ha aceptado la extradición y niega los cargos.

Según varios periodistas venezolanos, la DEA (agencia antinarcóticos de EEUU) le tendió una trampa haciéndole creer que abogados cercanos al senador Marco Rubio querían verse con él. Intentaba negociar desde Madrid su cooperación a cambio de ventajas procesales.

Hugo Peck o José Mourinho

El mayor general Hugo Carvajal, (Puerto La Cruz, 1960), diputado por el partido chavista en la Asamblea Nacional, llegó a Madrid, donde reside su hijo José Armando Peck Segovia, el 18 de marzo. Pasó en familia su 59 cumpleaños, el pasado 1 de abril. Había salido en avión de República Dominicana, hasta donde llegó por vía marítima.

En la documentación que se encontró en el domicilio de Valdebebas figura el nombre de José Mourinho. Su físico nada tiene que ver con el del ex entrenador del Real Madrid. Pudo haber usado otro nombre que tiene reconocido desde 2013, Hugo Peck Peck, pero quizá habría sido arriesgado porque también es un dato conocido por la DEA y la Interpol.

De familia ganadera, su abuelo se apellidaba Peck y ha recuperado el apellido, con la excusa de una herencia. Hugo Carvajal está casado con Gladys Segovia y tiene un hijo y una hija.

Justo la víspera de su captura, estuvo en Madrid el embajador especial para Venezuela, Elliott Abrams, quien ha reconocido que España podría ser un lugar de asilo para chavistas que den la espalda a Maduro. A Carvajal, que ha invocado razones de arraigo para evitar la extradición, ya le gustaría quedarse en el país donde ya se ha instalado su hijo y su familia.

Dos instancias judiciales lo reclaman en EEUU. En la Corte Federal del Distrito Sur de Nueva York lo buscan por haber violado supuestamente las leyes antinarcóticos estadounidenses al “conspirar para traficar más de 5.600 kilogramos de cocaína desde Venezuela a México para introducirla en territorio estadounidense el 10 de abril de 2006”. Este caso fue registrado en 2011, según detalla en su blog la periodista Maibort Petit.

El fiscal, Preet Bharara, es el mismo que procedió contra los llamados narcosobrinos, los sobrinos de Cilia Flores, la esposa de Nicolás Maduro, juzgados en EEUU por narcotráfico. Fueron condenados a 16 años de cárcel por traficar con 800 kilogramos de cocaína.

En Florida la Corte le acusa de haber colaborado con miembros del cartel del Norte del Valle de Colombia para introducir cocaína en EEUU. Fue registrado en 2013.

En el radar de EEUU

De 2008 es su inclusión en la llamada Lista Clinton, resultado del material encontrado en los ordenadores del líder guerrillero apodado Raul Reyes. Junto a otros dirigentes chavisas fue incriminado por “armar, patrocinar y financiar a las FARC” o de actuar en nombre o representación de las FARC con el apoyo directo de sus actividades y tráfico de armas”.

El Pollo Carvajal es una pieza de caza mayor para Estados Unidos. “Si hay algo que no perdonan en EEUU son los delitos de narcotráfico”, asegura el profesor José V Carrasquero.

El hombre que susurraba al oído al Comandante Hugo Chávez hasta tal punto de que le perdonó cuando en 2012 ya intentó negociar su entrega a EEUU. Entonces sabía que Chávez se moría y que su destino estaba marcado.

Aún así, la información que maneja le hacía temible. Por eso, Maduro primero le mantuvo unos meses al frente de la inteligencia militar y luego le envió en 2014 de cónsul a Aruba, una isla situada a 32 kilómetros de Venezuela, bajo jurisdicción holandesa.

En Aruba estuvo a punto de terminar su historia. Estados Unidos aprovechó la espera hasta lograr la inmunidad diplomática para intentar llevárselo. Sin embargo, Maduro salió en su ayuda y los Países Bajos se echaron atrás. Unos dicen que bajo la amenaza de suspender unas compras por valor de 500 millones de dólares y otros por la tímida reacción de EEUU al ataque ruso al avión con turistas holandeses en Ucrania.

El caso es que el Pollo Carvajal volvió como un héroe a Caracas y fue recibido en Maiquetia por la plana mayor del madurismo, entre ellos la primera comandante, Cilia Flores, y el vicepresidente Tarek El Aissami.

Nunca fue hombre de Maduro, pero a todos les convenía tener al Pollo tranquilo. Dicen que a Fidel Castro no le gustaba nada pero Chávez le aseguró que dejarlo suelto acabaría con Venezuela y que Cuba también resultaría afectada.

Más cercano a Diosdado Cabello, le buscaron acomodo como diputado por Monagas. Sin embargo, no se sentía cómodo, porque la oposición llevaba tiempo investigando la corrupción chavista y él figuraba en el objetivo. Llevaba años ofreciendo cooperación a cambio de librarse de los cargos. En 2016 incluso llegó a reunirse en la isla Margarita con el juez Baltasar Garzón, según informaciones de ABC.

En sus últimos tuits clamaba al ministro de Defensa para que tuviera valor y se rebelara contra Maduro y parecía anticipar su captura y sus próximos pasos.

Su giro hacia Guaidó tenía como objetivo ponerse a salvo en Venezuela. Sin embargo, difícilmente la oposición podría fiarse de alguien como Carvajal, quien ha ayudado a crear ese monstruo en la élite militar que impide que dejen caer a Maduro sin asegurarse su patrimonio y su futuro.

Además, sabía que esto no sería suficiente para atenuar su pena en EEUU, que oscilaría entre diez años y cadena perpetua. Ha de ofrecer todo lo que sabe y que sea tan valioso como para dañar gravemente al régimen actual.

Como rechaza  los cargos y la extradición, si bien promete cooperar, el trámite puede prolongarse.

Para los venezolanos será esperanzador verlo bajar en EEUU esposado y con el uniforme de los detenidos», afirma Gerbasi

Según el embajador Fernando Gerbasi, “sería muy importante para los venezolanos verlo bajar en EEUU esposado y con el uniforme de los detenidos. Será muy esperanzador para los venezolanos, comprobar que hay una justicia a la que deben temer”.

En una de sus entrevistas recientes, en RT, el Pollo Carvajal anticipaba: “Sé mucho de gente por ahí que se da golpes en el pecho y atacan y difaman sin ningún tipo de contemplación…Me hice una promesa personal de no utilizar lo que aprendí, después de haber pasado 12 años en una dirección de inteligencia en contra de una persona. Vamos a ver hasta cuándo mantengo esa promesa”.

Al señor Peck le gustan los relojes de lujo. Dan la hora igual que los de arena. Porque el tiempo pasa para todos.