María Emilia Adán, decana del Colegio de Registradores de la propiedad de España

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"En el Registro ha confiado siempre la República, la Monarquía y la dictadura"

Economía | Un café con Euprepio MARÍA EMILIA ADÁN. DECANA DEL COLEGIO DE REGISTRADORES DE LA PROPIEDAD

"En el Registro ha confiado siempre la República, la Monarquía y la dictadura"

Admiro profundamente a todos aquellos profesionales que aún habiendo alcanzado las más altas cotas de excelencia y de liderazgo en sus respectivos ámbitos profesionales conservan intacta la pasión del primer día. Es el caso de nuestra protagonista de hoy, María Emilia Adán, decana del Colegio de Registradores de la propiedad de España desde finales del pasado año. Con ello, marcaba un hito histórico: ser la primera mujer en alcanzar tal responsabilidad.  

A lo largo de toda la charla, María Emilia derrocha energía a raudales y repite constantemente palabras como entusiasmo, igualdad, sostenibilidad, servicio público..,. sobre todo, servicio público. Cree, con firmeza, en la institución registral como garante de una seguridad jurídica en condiciones de igualdad para todos los ciudadanos. Y me expresa un deseo; que tras la lectura de esta entrevista, todos, por legos que sean en materia jurídica, tengan una idea más clara de para qué sirve el Registro de la Propiedad, y de cómo se ocupa del bien común. Con todas sus funciones, las conocidas y las que no lo son tanto. 
Un placer compartir este café dominical con María Emilia Adán. 

Pregunta.- Mi impresión es que los colegios profesionales son poco conocidos. Siempre he criticado que esto impide valorar su función social. 

Respuesta.- Los Colegios Profesionales son fundamentales porque pueden poner en conocimiento de nuestros políticos, que al fin y al cabo son los elegidos por el pueblo para determinar los intereses generales de la sociedad, los cauces, medios y procedimientos para alcanzarlos. Es verdad que el Colegio de Registradores tiene una relación preferente con el Ministerio de Justicia, pero no solo con él porque el Registro de la Propiedad es también soporte medioambiental y es también soporte en cuanto al urbanismo y a la ordenación del territorio. Desde luego es mucho más que una compraventa y una hipoteca. Somos también el lugar en el que se constituyen y se modifican las sociedades. En Europa tienen un papel preponderante y ahí estamos nosotros también con el Registro Mercantil español. Por eso es importante, de cara a los Ministerios y a los políticos el que podamos servir de cauce de inquietudes y ofrecerles los instrumentos técnicos para que ellos puedan materializar esos deseos.

P.- ¿Qué destacaría de su último Congreso de Sevilla, si tuviera que resumirlo en un titular?

R.- Me quedaría con nuestro compromiso por la innovación. Estamos comprometidos con el mundo que viene y este Congreso de Sevilla se ha convertido en su puerto de partida. Por eso era importante hacerlo allí. Contará con la institución registral y nosotros hemos ido a conocer las líneas generales de ese nuevo mundo, para poder ofrecernos como parte de él. Son importantes la innovación y la tecnología, pero también lo es que la función que estamos prestando se mantenga. Porque la sociedad, la persona, sigue teniendo las mismas necesidades según pasan los años, y las instituciones están para atender a la persona. Es necesario seguir atendiéndola, pero cambiando el modo. Es a eso a lo que vamos. Los congresos tienen, sobre todo, la importantísima función de reforzar los lazos de compañerismo. Si no se traban los equipos, si no hay una buena relación, es muy difícil poner en marcha luego ningún proyecto. 

Siempre he sido la primera mujer en muchas cosas. En nuestro Colegio se ve con naturalidad, porque existe la paridad»

P.- Es usted la primera decana. ¿Cómo ha sido el hecho de asumir esta gran responsabilidad?

R.- Por edad siempre me ha tocado ser la primera mujer en muchas cosas. Ya fui la primera decana de Valencia y ahora lo soy a nivel nacional. Esto en nuestro Colegio se ve con naturalidad. Somos un cuerpo en el que existe la paridad. Ya la había en la promoción cuando yo ingresé, en 1988, y ya el número uno fue una mujer que era la segunda mujer número uno de una promoción. El hecho de que una mujer ocupe hoy en día la mayor parte de los puestos representativos es una cuestión natural. Es cierto que lo que entre los registradores es normal no lo es a nivel social. Queremos, los hombres y mujeres de este cuerpo que el hecho de que yo sea decana sirva para que otras mujeres en otros cuerpos rompan también sus techos de cristal.  

P.- En los últimos meses he acudido a congresos sobre liderazgo femenino e igualdad y así como en muchos cuerpos ya se ha conseguido esta igualdad real, en otros se nos dice -hay muchos estudios al respecto- que esa paridad no se alcanzará hasta dentro de 200 años. ¿Qué se puede hacer? 

R.- Se está produciendo un cambio social importante, pero tiene que ser natural. Los cambios impuestos no son más que estructuras que caen. Esto es una cuestión educacional, que debe ser propiciada por las Administraciones Públicas, pero también hay que dar normalidad al hecho de que las mujeres estemos en los sitios. Muchas veces somos nosotras mismas las que creemos que no vamos a estar a la altura porque educacionalmente parecía que había profesiones destinadas solo para hombres. En mi caso, han sido mis propios compañeros los que me han alentado a romper el techo de cristal que, lo reconozco, yo misma me había puesto. Es cierto que somos ‘mujeres caracol’ porque vamos con la casa a cuestas, porque para nosotras eso también es importante. Lo que hay que lograr es evitar que la mujer tenga que elegir entre la familia y el desarrollo profesional. Para eso son muy importantes las nuevas tecnologías. Desde Madrid es fácil todo, pero para los que venimos desde las provincias alcanzar un puesto relevante, como es mi caso, no por mí sino por lo que supone el puesto de decano, supone un gran sacrificio personal. La facilidad de las comunicaciones, las vídeoconferencias y un sinfín de avances más, nos ayudan.

Hay que lograr evitar que la mujer tenga que elegir entre la familia y el desarrollo profesional

P.- Vuelve a hablarse, María Emilia, de la posibilidad de una nueva recesión, tras la tremenda crisis que nos azotó en 2008. ¿Cómo se ve esto desde la perspectiva del sector inmobiliario?

R.- En este momento es difícil hacer una estimación. Durante el pasado mes de julio, por problemas con la plataforma, las hipotecas se paralizaron y consecuentemente las ventas. Ahora estamos expectantes por los nuevos resultados que nos permitan hacer un estudio en frío y evaluar.

Es cierto que nos encontramos con una situación que está distorsionando todo. Se ha hecho una fuerte apuesta por el alquiler, por la crisis de las hipotecas, y ello ha ocasionado que en este momento haya una cierta confusión. Desde el Colegio de Registradores apoyamos la libre opción del ciudadano a la hora de decidir si quiere comprar o alquilar, que no se incentive una fórmula más que otra y que se ofrezcan libertad de instrumentos. En este barrio por ejemplo (barrio de Salamanca de Madrid) si alguien vive de alquiler, cuando se jubile, tendrá que irse porque con una mera pensión no se puede pagar un alquiler en esta zona. Eso hará que nuestros mayores asuman la jubilación cambiando de barrio produciendo una gentrificación y un desarraigo. La situación será que, en el inicio de esa jubilación, la persona mayor, que necesitaría más que nunca una estructura de vecindad, se encuentre en un barrio periférico cambiando de amigos, de entorno, de modo de vida. Esto no es solo un problema económico sino también un problema social. Por eso hay que hacer una apuesta por una posibilidad de acceder a la propiedad. La hipoteca permite acceder a la propiedad con unos plazos más largos en el tiempo en el crédito y con un interés más bajo. Esto es esencial. 

Se habla de ‘la nueva Ley Hipotecaria’…no es verdad. No hay ninguna nueva Ley Hipotecaria. Es un ‘mantra’ que se repite y es erróneo. La Ley de Contratos de Crédito Inmobiliario solo ha modificado dos o tres artículos de la Ley Hipotecaria. Lo que ha cambiado es el contrato de préstamo. Es importante que esto se sepa.

P.- ¿Cree que hay un cierto interés por informar mal acerca de estos temas? A mí me da la sensación de que a veces falta información, de que siempre se echa la culpa a los bancos y no sé si tal vez exista una cierta mala fe.

R.- El problema que tenemos en España es que, a lo mejor, vas a comprar ropa y ves a una influencer que te recomienda esto o aquello. Pero cuando afrontas la que es la mayor inversión de tu vida, como es un contrato de préstamo y la constitución de una hipoteca en el registro, no vas a un abogado. Nos falta esa cultura. Los registros somos puntos de atención al consumidor, tenemos abiertas nuestras oficinas y podemos explicar lo que el ciudadano necesite. El problema es que una vivienda no es un bien fungible; tú te compras un kilo de naranjas y si no te gustan te vas a otro comercio. Pero cuando adquieres una casa, quieres ‘esa casa’. No te da lo mismo, quieres esa vivienda. No olvidemos además que el español quiere pagar la hipoteca. Durante la crisis, lo último que se dejaba de pagar es la hipoteca. El español es serio, es buen pagador y cumple sus compromisos.

El Sistema Registral español está entre los más importantes de Europa y del mundo

P.-¿Qué diferencias hay entre nuestro mercado inmobiliario y el de otros países?

R.- El Sistema Registral español está entre los más importantes de Europa y del mundo. Tenemos la Asociación Europea de Registradores de la Propiedad (ELRA)y la Asociación Europea de Registradores de la Propiedad Mercantiles (EBRA) porque no solo nos ocupamos de las hipotecas sino de muchas más cosas. El Registro Mercantil en España es muy potente y además está interconectado: si entras en el portal ‘e-justice’ puedes conocer los datos de cualquier sociedad en Europa, desde su CIF a su domicilio social, si es anónima o limitada… 

En el Registro Mercantil, además de poder constituir una sociedad en horas, tenemos también el depósito de cuentas que no solo conlleva información contable sino una hoja de información medioambiental que permite al ciudadano conocer si esa empresa cumple con sus obligaciones en esa materia. No solo eso; también allí podemos encontrar información sobre la brecha salarial, sobre los planes de igualdad de las empresas y muchas otras que son fundamentales para que las sociedades puedan tomar las decisiones económicas adecuadas. También se pueden conocer las titularidades reales, quién está detrás de una empresa, la cadena de control de las sociedades, … circunstancias que, hasta hace un año, era imposible conocer. El Sistema Registral en España es líder y es motor. No hay que olvidar que España es un país de propietarios, en buena medida gracias a la dinamización del crédito cuyas bases sentó ya el Código Civil de 1889.

P.- ¿Eso es bueno o malo? Hoy para los jóvenes, el hecho de adquirir una vivienda parece casi una quimera. Ofrézcales algún tipo de guía. 

R.- En este momento es más barata una hipoteca que un alquiler. Eso lo primero. Segundo, si se deja de pagar un alquiler, también hay un desahucio, un proceso judicial, y se acaba en la calle. En un caso por impago a un propietario y en otro por impago a un banco. El resultado es el mismo. Como hablamos de jóvenes, para un solo joven, si es viable el alquiler, es viable la hipoteca. Ahora bien, otro problema es del alquiler en grupo, porque muchos jóvenes lo hacen, o se van a residencias de estudiantes. Ahí se está generando un mercado paralelo porque les estamos, de alguna manera, impidiendo acceder en igualdad de condiciones y con libertad de elección. Habrá que plantearse ayudas, viviendas sociales, y a lo mejor el Estado les tiene que ayudar al acceso a la vivienda hasta que tengan estabilidad económica, y cuando ese momento llegue, que puedan devolver las ayudas. Esa es la cadena de solidaridad. A eso me refiero; ayudas sociales tanto para el alquiler como para la vivienda y con un compromiso de devolución. 

Para un solo joven, si es viable el alquiler, es viable la hipoteca

P.- ¿Por qué decidió acceder al Registro? ¿Por qué escogió esta profesión?

R.- Comencé la carrera de Derecho y me enamoré, aunque suene cursi. Tuve un gran profesor, Rafael Ballarín, al que nunca le agradeceré lo bastante, que consiguió apasionarme por el Derecho. Yo soy una mujer apasionada y este campo me conquistó. Pensé en dedicarme a la enseñanza del Derecho Civil o al Derecho Registral y me pareció que el Registro de la Propiedad era una estructura tan especial, un mecanismo tan perfecto, que me apasionó. Yo soy una forofa de la lógica, por eso me encanta también la novela policiaca. Me decidí por el afán de formar parte de este mecanismo y también gracias a unos preparadores magníficos y a un grupo de personas en el que percibí una vocación de servicio enorme. La sociedad española debe mucho a don Jerónimo González, por habernos dotado de una Institución a la que han dado sus mejores años personas tan opuestas como Manuel Azaña o Carlos Arias Navarro.  O personas tan relevantes como Francisco Cárdenas o Bienvenido Oliver. En la Institución Registral confiaron la I República, la Monarquía, la Dictadura, la II República… hablamos de la estructura que permite que el concepto de propiedad que los ciudadanos nos damos pueda ser una realidad. 

La sociedad debe mucho a Jerónimo González por dotarnos de una Institución a la que han dado sus mejores años opuestos como Azaña o Arias Navarro

P.- Y una vez que ha alcanzado el cénit de su carrera, ¿qué retos o sueños le quedan?

R.- No creo que haya alcanzado la cumbre de mi carrera porque mi carrera es ser registradora y creo que me queda mucho por hacer. Los compañeros me han puesto aquí pero el día que vuelva a mi oficina… no sabes lo feliz que estás allí atendiendo a la gente, ayudando, coordinando a tu equipo… ¡me encanta el día a día! Me gustaría en este punto hablar del maravilloso personal de los Registros, donde ya se ha superado la paridad y es mayoritariamente femenino. Nos encargamos también la gestión de las oficinas liquidadoras, algo muy poco conocido. Estamos en sintonía con el desarrollo sostenible pero también con la igualdad. De igual manera destaco la igualdad en el tributo porque gestionando bien, evitando el fraude y haciendo que todos paguen, hacemos justicia distributiva: que todos paguen en función de su capacidad económica para que con esos recursos nuestros políticos puedan hacer justicia social. ¡Somos unos grandes desconocidos!

P.- ¿Ese desconocimiento no es, un poco, culpa de ustedes?

R.- ¡Claro! Uno cree que con hacer bien su trabajo, ya está. Pero hay que explicarlo para que todos lo conozcan. 

P.- Este es un mal muy español, si me permite. Creo que en este país muchos que no tienen gran cosa que comunicar se prodigan en explicaciones y otros, que atesoran grandes conocimientos, no comunican. Yo estuve hablando de comunicación hace poco en un Congreso del CERMI y hablaba de esto en todo lo que tiene que ver también con el mundo de la discapacidad.

R.- Mire, ya que toca este punto, le voy a decir que yo pedí, precisamente, que mis tarjetas de visita estuvieran en Braille, y lo hice porque los ciegos podrían dármela a mí solo en Braille, que es lo que ellos ven, y no lo hacen. Me la dan para que yo pueda verla. Por eso obro de la misma manera. En enero me voy a hablar de los controles patrimoniales, invitada por el CGPJ, para que las personas con discapacidad se sientan también atendidas por la Institución Registral. Hemos hecho un plan de accesibilidad, de hecho, muy ambicioso.  Incluso aquí, en esta sede, porque creemos que no hay ciudadanos de primera ni de segunda. 

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