El culebrón de la cuarentena protagonizado por Alfonso Merlos, Marta López y Alexia Rivas está proporcionando a los españoles los minutos de adrenalina, desintoxicación y pasión que el confinamiento les había robado. Lo que comenzaba con un accidente de teletrabajo, terminaba en el anuncio público de una infidelidad, que a Mediaset le venía como anillo al dedo para copar la atención de los televidentes, con indiferencia del programa y pantalla que estos tuviesen delante.

El pasado viernes salía a la luz el vídeo mediante el cual se descubre que el comunicador Merlos se encontraba en compañía de una joven que paseaba semidesnuda detrás de él y no era precisamente su pareja, en ese momento, la exconcursante Marta López. Si bien aún se desconoce quién se encargó de la difusión de dichas imágenes, las diferentes teorías y especulaciones no han cesado y muchos apuntan de forma directa al periodista y amigo del protagonista, Javier Negre, que buscaría venganza contra su colega, el cual, según apuntan algunos colaboradores, le había traicionado «levantándole» una novia.

La presunta conspiración política

El escándalo amoroso ha traspasado las barreras del puro entretenimiento y ha aterrizado estrepitosamente en el mundo de la política debido al ya definido perfil de derecha con el que se desenvuelven tanto Merlos como Negre. Jorge Javier por el contrario, declarado izquierdista comenzó una guerra política expresando que este tema «supone ver a la extrema derecha al descubierto, en pelotas. La que promulga el amor a la familia y la fidelidad eterna mientras juguetea con jovencitas pizpiretas», y que le parece «muy caspa todo».

Mientras que algunos señalan a Negre como sospechoso de tramar una estrategia para relanzar su canal de Youtube y reorientar su carrera profesional después de que un juez le haya condenado por inventarse una entrevista en El Mundo, este acusa directamente al Gobierno de Pedro Sánchez de aprovechar la situación para desviar la atención. «Me conozco al personaje que maneja los hilos de la Moncloa, como si lo pariese», dijo este martes en Cuatro, en alusión a Iván Redondo, el jefe de gabinete del presidente. El periodista afirma que aunque el «error fue involuntario», hay una campaña para «masacrar a Merlos porque ha desestabilizado al Gobierno».

«Es la cortina de humo perfecta para el Gobierno del bulo y para que no contemos que la cifra de muertos que ha contado el Gobierno es mentira. Al Gobierno esto le va genial para que no se hable de lo verdaderamente importante», zanjaba el presentador del programa Estado de alarma. En cuanto a esto, Merlos no se ha querido pronunciar en público, pero según han afirmado algunos compañeros de profesión, en privado ha afirmado que algún día se verá que «hay algo gordo» detrás de su historia.

Además de estos, el periodista y colaborador de Sálvame, Antonio Montero, decía el lunes en directo que no entendía por qué se está atacando Merlos por el hecho de saltarse el confinamiento, cuando «está Pablo Iglesias, que es el vicepresidente del Gobierno saltándoselo». A lo que Jorge Javier respondía: «No puedes decir eso Antonio, estoy hasta las narices de que coléis los discursos de VOX aquí» y continuaba diciendo «pero qué tiene que ver aquí Pablo Iglesias, ¿qué le ha puesto él a la tía ahí?». Y sostenía que no le iba a dejar hablar para «decir tonterías».

Ante todo esto VOX que se ha sentido ofendido por las frases que lanzó el catalán en directo, respondía en Twitter lo siguiente: “Es indignante que a los españoles se les impida enterrar a sus muertos en familia y sí se permita a millonarios progres hacer telebasura. Jorge Javier, tu programa se emite gracias a una concesión pública, la misma concesión con la que silenciaste una violación en directo”.

‘Sálvame’ se cuela en ‘Todo es mentira’

Es destacable que todos los involucrados tienen un puesto de trabajo en Telecinco y Cuatro, por lo que la repercusión ha sido aún más notoria en los diferentes platós, donde han aparecido a cuenta gotas los ‘afectados’, para exponer su versión de este ‘cluedo’ televisado. No es la primera vez, ni tampoco será la última, que un tema sacado de esta cadena acapara la atención de la mayoría de los ciudadanos, que sin pretenderlo ni imaginarlo terminan ‘enganchados’ a una historia de la que horas antes no conocían ni su existencia.

En eso consiste la magia de Mediaset, en su televisión líquida y la retroalimentación, o lo que es lo mismo, su manera de acoplar un mismo foco noticioso a diferentes puntos de vista, en varios programas de su grupo, con conexiones en directo entre ellos, interactuando y haciendo coincidir a los protagonistas para crear reacciones, como si de un reality se tratara. Esto es lo que ocurrió el pasado lunes 27. Con el programa de Risto en pleno apogeo, Alfonso Merlos como colaborador y el plató de Sálvame a 500 metros de distancia, donde se encontraba una Marta López hundida y decenas de pruebas que desmontaban el papel romántico que Merlos habría vendido a la tertuliana.

Jorge Javier y su equipo no podían dejar pasar la oportunidad de vivir un momento histórico en la televisión, por lo que estuvieron alternando las intervenciones de López con imágenes en directo de Todo es mentira, cuando el periodista era preguntado por el tema. Esto se realizó en varias ocasiones, pero lo mejor estaba por llegar. Cuando el programa de Mejide se encontraba a punto de finalizar, el conductor de Sálvame agarró a Marta López del brazo y le pidió que corriesen hasta la salida de dicho plató para hablar cara a cara con el presunto infiel.

Así se hizo, y con un cámara al trote y un presentador repleto de adrenalina, los espectadores pudieron recorrer de nuevo las instalaciones más conocidas del mundo de la televisión. Sin embargo, al mismo tiempo que estos esperaban la salida de Merlos, se estaba mascando la tensión entre Risto Mejide que presentaba vía Skype, y Javier Negre, que se encontraba junto a Joaquin Prat, preparado para colaborar en el plató de Cuatro al día al que estaba intentando dar paso Mejide.

Tras finalizar el tenso encuentro entre ambos, Marta López y Jorge Javier entraron al plató en busca de su objetivo, al que encontraron aún recogiendo sus papeles y con tenso semblante ante tal encerrona. A pesar de que su expareja le lanzase una pregunta bastante directa, este no quiso pronunciarse respecto al tema estrella de la semana y salió del edificio perseguido por un insistente Vázquez. El breve encuentro se convirtió en el tema más comentado de las redes sociales, en concreto Twitter, donde se le calificó de ‘historia de la televisión’.

La intervención de la reportera Alexia Rivas, el sábado, en Socialité, (programa donde trabaja junto a María Patiño) las declaraciones de Marta López en Sálvame, las preguntas a Alfonso Merlos en Todo es Mentira y las explicaciones de Javier Negre en Cuatro al día han logrado crear un nuevo estallido televisivo que a programas como el de Jorge Javier ayudó a alcanzar un altísimo porcentaje de audiencia, sobrepasando los tres millones de espectadores. Lejos quedó la famosa Estefanía y el grito desesperado de su novio ante España. En Mediaset los temas son intensos pero efímeros, quedan exprimidos y sin zumo y habla de ellos hasta la competencia.