Ciencia y Tecnología | Gente | Investigación | Series y Televisión | Tendencias

El triunfal regreso de Iker Jiménez, el periodista que tenía razón

«Vamos a seguir contándoles la verdad, nos dé palos la izquierda, la derecha, el centro o el medio volante, nos da exactamente igual». El veterano presentador de Cuarto Milenio, Iker Jiménez, arrancaba así el domingo su primer programa post-confinamiento. Sin pelos en la lengua, y como no podía ser de otra forma, «sin leer», el periodista dedicó la emisión a contestar a todos aquellos que le acusaron de ser «alarmista» y generar «psicosis» allá por el mes de marzo.

De políticos a periodistas pasando por un amplio número de usuarios de redes sociales. Muchos fueron los que se rieron del comunicador y su equipo cuando comenzaron a tratar el tema del coronavirus como un «grave problema a nivel mundial» a finales de enero y principios de febrero: «Cuando todavía no se sabía lo de Italia, las diferentes informaciones me llegaban a mí, a mi casa, diciendo ‘Iker, prepara a la gente porque esto viene'», explicaba.

Contar la verdad nunca es alarmismo», señala el presentador de ‘Cuarto Milenio’

En cuanto a esto, Jiménez lanzó un dardo al Gobierno dando a entender que dicha información acerca del virus y su potencial peligro ya estaba en manos de aquellos que debían ocuparse de tomar decisiones, pero que eligieron decir que se trataba solo de «una gripe».

«O le haces caso a tus fuentes y sales aquí, ‘alarmando’ o te pliegas y te ríes de las mascarillas, dices que es una gripe y que solo habrá dos o tres casos», explicaba. Y es que, según el presentador, esta crisis sanitaria ha servido para «desnudar las vigas del sistema» y mostrar que «al público no hay que taparle las cosas como a un rebaño», porque «contar la verdad nunca es alarmismo».

Y sí, si bien es cierto que se cumplieron todas sus predicciones, también es un hecho objetivo que tras estas declaraciones hubo una inminente cancelación de sus emisiones.

Este tema generó varias teorías, consolidándose la existencia de «censura» por parte de Mediaset como la más extendida, algo que quiso aclarar también: «Yo tengo el partido de mi público y mi programa, he dicho cosas por las que me han dicho que soy de derechas y también todo lo contrario. Me debo a lo que investigo, y hago un programa sin leer. Mediaset nos lleva dejando hacerlo mucho tiempo. Esa es la muestra de libertad más absoluta», zanjaba así los rumores acerca de la presión externa.

Pero no hay mal que por bien no venga, y, en este caso, a Iker Jiménez su cese temporal le sirvió para descubrir que podía convertirse en un auténtico youtuber de éxito. Los números hablan, y demuestran que sus programas Milenio Live y La estirpe de los libres alcanzaron en ocasiones picos de 100.000 usuarios en directo, y varios vídeos superaron incluso el millón de visualizaciones.

En ellos el presentador y su mujer, la también periodista Carmen Porter, continuaron tratando el tema del virus y lanzando teorías e hipótesis sobre diferentes aspectos pero siempre en la misma línea: «No nos pueden decir a nosotros que hayamos dicho otra cosa. Nosotros no nos hemos cambiado la chaqueta, no hemos dicho A y luego B”, justificaba en directo.

Una chaqueta que, a pesar de traer verdades demostradas y contrastadas, no ha gustado a muchos de sus fieles seguidores, que se suman al negacionismo y echan en cara al presentador no haber desarrollado una teoría acerca de ello.

Sobre esto, y respondiendo a sus críticas, el conductor explicaba que, desde su perspectiva como productor, hubiese sido «más cómodo» hacer un programa «conspiranoico y de misterio» sobre la enfermedad, porque ese tratamiento «triunfa enormemente”. Pero, según este, «su discurso no se sostiene», y desde su programa no piensa jugar «con la salud de las personas».

Por el momento, Iker Jiménez se proclama vencedor en esta ‘guerra’, porque además de la razón que el tiempo le ha ido otorgando, el público parece estar más dispuesto que nunca a seguir y valorar nuevas informaciones, o al menos eso muestran los datos. Y es que, el programa del domingo, donde el equipo se adentró en un laboratorio de máxima seguridad y pudo tener a pocos centímetros el genoma del SARS-CoV-2, se coronó como el más visto en 14 años, con más de 1,7 millones de personas respaldando su regreso.

Comentar ()