La Fiscalía pide cuatro años de cárcel y sendas multas de 14.400 euros a un exresponsable del departamento de informática de Mediapro y a un directivo de la empresa Bonus Sport Marketing (BSM), por espiar los correos electrónicos del administrador de la compañía audiovisual, Jaume Roures.

En su escrito, al que ha tenido acceso Efe, la Fiscalía acusa a ambos investigados de un delito continuado de descubrimiento de secretos por acceder ilegalmente a los correos electrónicos de Roures y copiarlos para cederlos al directivo de BSM, cuya empresa se dedicaba como Mediapro al marketing deportivo.

Inicialmente, Mediapro se querelló también por el espionaje contra el ex presidente del FC Barcelona Sandro Rosell -propietario de BSM-, aunque el juzgado que investigó el caso acordó archivar la causa contra él, en una decisión que luego fue avalada por la Audiencia de Barcelona.

En su escrito, que avanza hoy El Periódico de Catalunya, la Fiscalía sostiene que Robert C., quien fuera responsable de informática de Mediapro, accedió «de manera sistemática» a la cuenta de correo corporativo de Roures, sin su consentimiento, e hizo una copia de aquellos mensajes que enviaba a personas y entidades «relacionadas con su ámbito profesional y personal».

El informático, añade el ministerio público, remitía las copias de esos correos al otro acusado, a quien interesaban los mensajes relacionados con la actividad empresarial de Mediapro, por dedicarse al mismo sector del marketing deportivo.

Fundamentalmente, sostiene el escrito de acusación, los mensajes interceptados eran referentes a trabajos publicitarios realizados por Mediapro para otras empresas, a negocios televisivos, a negociaciones de la sociedad con entidades financieras, a litigios y a aspectos relacionados con contratos de derechos audiovisuales.

Según detalla la Fiscalía, para obtener los correos, el responsable de informática había instalado el servidor de la empresa BSM, para la que también trabajaba, en los equipos informáticos con los que operaba en Mediapro.