Las últimas 72 horas han sido especialmente difíciles para los vecinos de Rocafort y Godella. El jueves por la tarde se confirmaba la tragedia: los dos hermanos de tres años y medio y cinco meses desaparecidos en extrañas circunstancias en Valencia fueron encontrados sin vida y semienterrados por la Guardia Civil.

La desaparición de los pequeños, vistos por última vez el miércoles por la tarde, provocó un amplio dispositivo policial que trabajaba en su búsqueda mientras sus padres eran interrogados en las dependencias del cuartel de la Guardia Civil de Moncada. Tras un largo interrogatorio, de “poca colaboración” y de frases inconexas e incoherentes, la madre terminó guiando a la policía a las dos fosas en las que se encontraban los pequeños. Tras hallarlos sin vida, fue detenida como presunta autora de los hechos al igual que su pareja, que fue arrestado horas después por su supuesto papel como encubridor de los hechos.

Según la versión del padre, su pareja habría ahogado a los pequeños el miércoles por la noche si bien los investigadores creen que los pequeños murieron a golpes, ya que los cadáveres presentaban signos de violencia, aunque aún hay que esperar a los resultados de la autopsia que se realizará este viernes.

Pero, ¿quiénes son los presuntos asesinos de una niña de cinco meses y un niño de tres años?

Ambos rondan los 30 años. Gabriel Salvador es un belga de 32 años y ella, María Gombau, una mexicana de 28. Tenían dos hijos: la pequeña de tan solo cinco meses y el hermano mayor, Amiel,  un niño que con tres años y medio se encontraba escolarizado en el colegio de San Sebastián de Rocafort, al que, según adelantaba Las Provincias, no acudía desde mediados de febrero.

Fuentes de la investigación han desvelado que ambos sufrían problemas psiquiátricos. De hecho ella fue encontrada por la Guardia Civil semidesnuda y con arañazos escondida en el interior de un bidón porque su marido la estaba persiguiendo, también semidesnudo y manchado de sangre. Ya en el cuartel y según informaba Antena 3, María declaró que “desperté a Gabriel de madrugada porque quería tener sexo, tengo miedo porque Gabriel me ha pegado una paliza esta mañana (…) ¿dónde están mis hijos? Hay una secta que nos persigue y tengo un hijo que está poseído por el diablo”, relataba a los policías.

María fue trasladada el viernes a un centro hospitalario para que los especialistas determinen si está en condiciones psíquicas de declarar. También se tiene constancia de que ambos consumían setas alucinógenas, eran seguidores del ocultismo y se consideraban Illuminati.

La mujer ya tenía antecedentes policiales. El 9 de junio de 2011 fue detenida por las protestas del 15M en Valencia durante la sesión consultiva de la octava legislatura del Parlamento autonómico con la elección del presidente Juan Cotino. Un grupo de “indignados” permaneció durante días en la plaza del Ayuntamiento de Valencia, y esta fue detenida junto a cuatro personas por desorden público. Como consecuencia, realizó trabajos en servicio de la comunidad en una biblioteca municipal de Rocafort.

María siendo detenida por desorden público.

María siendo detenida por desorden público. EFE

Fuentes de la investigación señalan que María trabajó durante tres meses como auxiliar de limpieza cuando estaba embarazada, ya que estaba inscrita en la bolsa de trabajo municipal.

Gabriel Salvador, por su parte, estuvo trabajando como cocinero en un restaurante del municipio pero fue despedido por las discusiones con el propietario y por el consumo de sustancias estupefacientes. Hace tan solo dos semanas subió un vídeo a su canal de Youtube, el único que aparece colgado, en el que cantaba una canción: “La magia está en el no pecar”. El vídeo había sido filmado por María en la finca, a muy pocos metros donde dos semanas después han aparecido los cadáveres de los niños.

De acuerdo con el periódico digital Levante EMV, allegados a la pareja confirmaban que Gabriel actuaba de forma extraña, y señalan que, por ejemplo, se ponía papel de aluminio en la cabeza para “protegerse de los extraterrestres”.

El hombre malvivía en condiciones insalubres como okupa junto a su mujer y los pequeños en una caseta del término municipal de Godella, cerca de Rocafort, entre las urbanizaciones de Campolivar y Santa Bárbara. No disponían de vehículo, por lo que la búsqueda de los niños se realizó en las proximidades de la parcela. En una de las fachadas del inmueble se podía leer una frase mal escrita: “Vais a moror todis”.

El Ayuntamiento de Rocafort ha confirmado, además, que los padres no estaban empadronados en el municipio de Godella, aunque estaba en trámite una solicitud de empadronamiento. Los servicios sociales del consistorio habían abierto dos expedientes sobre la familia, según informó la alcaldesa del municipio, Eva Sanchís.

El primer expediente tuvo lugar en 2016 por un conflicto de convivencia vecinal en Paterna, pero se archivó cuando se comprobó que la familia había abandonado la localidad. Mientras tanto, el segundo expediente se abrió esta misma semana, concretamente el pasado 11 de marzo. Una llamada de los abuelos a la Policía Local de Godella provocó que dos patrullas se desplazasen al domicilio donde se comprueba que “los progenitores y los menores se encuentran en buenas condiciones”, según fuentes de la investigación. Un tercer aviso de los familiares a los Servicios Sociales precipitó una nueva intervención policial, que, sin embargo, no evitó el fatal desenlace.

María y Gabriel pasarán previsiblemente este sábado a disposición judicial. El Juzgado de Primera Instancia e Instrucción 4 de Paterna ha asumido la investigación de la muerte de los dos menores y ha decretado el secreto de las actuaciones, según ha informado el Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad Valenciana.