Es el quinto día de confinamiento por la crisis del coronavirus y ya son unos cuantos los sucesos disparatados de los que hemos sido testigo: una persona disfrazada de dinosaurio, un hombre que ha paseado a un perro de peluche u otro que estaba dándose un plácido baño en el mar: «póngase el bañador y váyase a casa, señor», decía un agente a este último.

El último suceso lo han protagonizado dos menores en Cádiz Pepito y Yeray, como informan las fuentes. Estos han bajado y se han sentado en la parada de autobús «en la que se llevan sentando todo el verano, da igual la hora que sea». Han pasado los agentes, les han llamado la atención, pero estos han hecho oídos sordos hasta que las autoridades han vuelto a pasar.

Cuando los agentes estaban pidiendo la documentación a los menores, ha aparecido la madre de estos y dos más. Uno de ellos «ha sacado un palo y se ha puesto a vacilar a la policía». La Policía, que ha tenido que inmovilizar a la progenitora, se ha llevado a los dos menores finalmente.