Este año «no hay fiesta de San Fermín y no debería haber actos paralelos», han sostenido la presidenta de Navarra y el alcalde de Pamplona, quienes se han unido para hacer un llamamiento en ese sentido y han instado a demostrar que «somos los mejores organizando fiestas y también no organizándolas».

El carácter internacional de las fiestas de San Fermín va a hacer que personas de todo el mundo se fijen en lo que pase en la capital navarra de 6 al 14 de julio, han apuntado, por lo que Pamplona cuenta con una «oportunidad magnifica de contribuir al mensaje de prevención y conciencia social» ante la COVID-19.

El «no San Fermín» se va a poner de manifiesto a través de medidas como la no ampliación del horario del transporte público o de los establecimientos de hostelería, ha indicado el alcalde Enrique Maya, quien ha anunciado que de manera preventiva se establecerá y controlará el aforo máximo en dos escenarios fundamentales de la fiesta, las plazas Consistorial y del Castillo.

Asimismo ante la previsión de una gran afluencia de personas al centro de la ciudad el Ayuntamiento y Policía Municipal coordinarán un dispositivo policial y sanitario, en colaboración con otros cuerpos como Policía Foral, Policía Nacional y Guardia Civil, y con Cruz Roja y DYA, para evitar riesgos y aglomeraciones.

Pese al establecimiento de este dispositivo se insiste en que «no hay Sanfermines este año» y se apela a la responsabilidad de la ciudadanía para no celebrarlos y en ese sentido han valorado iniciativas como las de las peñas, que juegan un papel fundamental durante las fiestas, y algunos bares que han decidido no abrir esos días.

Las peñas han anunciado que no convocarán ningún acto durante esas fechas ni participarán en ninguna actividad que pueda provocar aglomeraciones de personas o situaciones de riesgo sanitario.

Por ello, no desfilarán con las pancartas, no habrá salidas de sus charangas y no abrirán sus sedes al público del 6 al 14 de julio y es que, según han asegurado, «la situación vivida, además de excepcional, ha sido lo suficientemente dura como para tomar cualquier decisión con calma, serenidad y responsabilidad, sin prisas y sin ansiedades».

Este año «no es posible celebrar los Sanfermines que nos gustarían», han reconocido, tras lo que han hecho un llamamiento a sus socios y a los ciudadanos en general a «actuar con responsabilidad, cautela y cordura, cumpliendo las normas y medidas establecidas para evitar la propagación del virus y nuevos rebrotes».EFE