Educación | Sociedad

La demanda de profesores particulares se dispara un 550%

La solicitud de estos profesionales para educación primaria ha aumentado un 236% y un 314% para educación secundaria

Profesora dando clase en un aula.

Profesora dando clase en un aula. Europa Press

La vuelta al cole 2020 siempre será recordada. El inicio del nuevo curso académico es uno de los temas más recurrentes en la actualidad. La pandemia mantiene en vilo a profesores, padres y alumnos ante la inminente vuelta a las aulas. Las decisiones respecto a las medidas a seguir en este retorno se han demorado durante el período vacacional, lo que ha alimentado aún más la incertidumbre entre los involucrados.

El Gobierno publicó a finales de agosto un documento con las medidas y recomendaciones para tratar la situación epidemiológica. La creación de «grupos burbuja» -niños que sólo tendrán contacto entre ellos y que podrán interactuar sin mantener la distancia de seguridad- para los más pequeños y la obligatoriedad del uso de la mascarilla a partir de seis años son dos de las novedades más destacadas. Además, se tomará la temperatura a todo el alumnado y el personal antes de acceder a las instalaciones. En caso de superar los 37ºC, volverá a casa y contactará con las autoridades sanitarias.

Las normas establecidas hacen que la capacidad de transmisión sea «ínfima», así lo ha asegurado Fernando Simón, portavoz de Sanidad para el coronavirus. Estas declaraciones, aunque contundentes, crean dudas en varios de los agentes implicados. Los padres han decidido adelantarse a futuros acontecimientos y muchos abren la puerta a una solución alternativa.

Según un estudio de la web especialista en empleo Jobatus, la demanda de profesores particulares se incrementa en un 550%. La solicitud de estos profesionales para educación primaria ha aumentado un 236% y un 314% para educación secundaria. Los padres, inseguros de poder completar la totalidad del curso de manera presencial, deciden realizar estas contrataciones para asegurar la formación de sus hijos.

La dificultad de los progenitores de compaginar el trabajo con el cuidado de los menores en el hogar da lugar a la figura del «profesor canguro». Un híbrido que permite formar a los alumnos con el aprovechamiento de ese tiempo dedicado a su cuidado. Se convierte en una oportunidad para los jóvenes titulados que tienen problemas ante las bajas contrataciones.

Una idea surgida en EEUU, que todavía no ha llegado a España, como alternativa para evitar acudir a los colegios son las Pandemic Pods. Consiste en la formación de grupos reducidos que se reúnen en una casa con un profesor particular. De esta manera, se mantedría una burbuja aislada de más alumnos. Su eficacia e incluso su legalidad están en tela de juicio.

Los profesores: «No es seguro ir a clase»

La Asociación de Profesores de Madrid ha transmitido a El Independiente sus impresiones sobre la situación. Su presidente, Carlos Fernández, ha ejercido como portavoz de sus compañeros para aportar una visión más global. Señala que ha percibido una mayor inseguridad en aquellos padres que sus hijos «van a realizar un cambio etapa», es decir, los alumnos que pasan a 1º de ESO o 1º de Bachillerato. Indica que se debe a que «su preocupación pasa por que lleguen a una nota», lo que es un «gran problema».

Fernández considera que las clases en la Comunidad de Madrid tendrán demasiados alumnos. La normativa establecida permite un máximo de 23 estudiantes en los cursos de 1º y 2º de ESO, mientras que «en un aula promedio de Madrid caben 16», apunta Fernández. La falta de ventilación se une para que concluya con que «efectivamente no es seguro ir a clase».

Como presidente de la Asociación de Profesores de Madrid plantea soluciones para que se pueda desarrollar el curso académico de la mejor manera posible. Entiende que ir no puede ser obligatorio, pero que tampoco el estudiante puede perder el curso escolar. Por ello, Fernández cree que ahora más que nunca «tiene que funcionar la comunidad educativa».

Explica que los padres han de comunicarse con los centros para saber qué contenidos se van a impartir. Después, ayudar ellos mismos a sus hijos o bien apuntarlos a una academia para realizar las tareas necesarias. Finalmente, enviar estas actividades completadas al colegio para que los profesores hagan el seguimiento adecuado. La alternativa «resultaría interesante para salvar las academias». Su implantación sería para alumnos hasta 4º de primaria y los cursos superiores alternarían la presencia en las aulas con las clases telemáticas. Para ello, «es necesaria la contratación de más profesores», concluye.

Comentar ()