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Sociedad

El sexo en tiempos de coronavirus: menos citas de una noche y más juguetes por control remoto

"No besarse, aunque sea algo muy complicado, no tener sexo oral, utilizar mascarilla y lavarse las manos antes y después" del acto. Así ha transformado el Covid-19 las relaciones sexuales esporádicas

Antes, un ‘te quiero’ era una gran declaración de amor. Hoy, preferimos decir: «Perteneces a mi grupo estable». En la época del coronavirus no sólo se han enfriado las relaciones con nuestros familiares y amigos, a los que saludamos con miedo y de lejos, sino que también se ha hecho más complicado mantener relaciones románticas o simplemente esporádicas con personas ajenas a nuestro entorno.

«Tú eres tu pareja sexual más segura», afirmaba el Departamento de Salud de la ciudad de Nueva York en sus recomendaciones para mantener sexo seguro mientras perdure el Covid. Uno de estos consejos es darse placer a uno mismo, ya que «la masturbación no expande el Covid-19, especialmente si te lavas las manos (y cualquier juguete sexual) con jabón y agua durante al menos 20 segundos después del sexo». «Para muchas personas, un orgasmo, ya sea compartido o con uno mismo, supone una parte de su rutina de cuidado personal, como puede ser hacer deporte o ponerse crema hidratante», expresa para El Independiente el director de Marketing de Badoo en España, Pablo Delgado.

«Tras pasar las dos primeras semanas de cuarentena, las ventas de juguetes sexuales aumentaron muchísimo más que en los meses anteriores, ya fuera para pareja o individuales», señala Paula Soria, cofundadora de la tienda ByPlay. «Durante los meses de Covid, hemos tenido récord de facturación», desvela. «El juguete que más vendemos sigue siendo el succionador de clítoris. Biológicamente, nos genera el orgasmo y también es un remedio contra el estrés, el insomnio, los principios de depresión y es una herramienta muy buena para estos tiempos tan difíciles», explica Sara Pérez, responsable de Comunicación de Los placeres de Lola.  

«Muchas clientas» les han comentado a las dependientas de este establecimiento que, en una situación normal quizá no hubiesen comprado un juguete sexual, pero la pandemia cambió su manera de pensar, porque se sienten más seguras estimulándose a sí mismas con un consolador o un succionador de clítoris que teniendo sexo con personas a las que no conocen. «Con todo este tema, a mí, que tengo una vida sexual activa, me da palo conocer a alguien, con quien al final no sabes muy bien cómo actuar», confiesa Pérez que le ha comentado alguna de sus compradoras.

«Los productos que han bajado en ventas son los de cosmética sensorial», es decir, «cremas de masajes, aceites, esas cositas que son de tocarse mucho y de chuparse», según indica Sara Pérez, mientras que se ha registrado un importante incremento «en la venta de juguetes a control remoto, que funcionan a distancia, porque muchas parejas no estaban conviviendo juntas», declara Paula Soria. Estas herramientas pueden utilizarse en distancias largas, «de país a país». «Hay muchas marcas que han sacado en estos meses juguetes a control remoto, como Satisfyer, que ha sacado una línea de juguetes que funcionan a través de aplicaciones móviles», evidencia la portavoz de Los placeres de Lola. 

Si dos son compañía, entonces tres (o más) definitivamente son multitud»

NYC HEALTH

Otra opción que proponen los expertos del Departamento de Salud de la ciudad de Nueva York es limitar los encuentros sexuales a los llamados «close contacts» o contactos estrechos, es decir, parejas y convivientes, principalmente. «La pareja sexual más segura frente al Covid-19 es alguien con quien vives habitualmente y no presenta síntomas compatibles con la enfermedad», indica el Ministerio de Sanidad en su documento.

La Agencia de Salud Pública de Barcelona afirma que «hay menos riesgo si las relaciones se mantienen en espacios grandes y abiertos que se puedan ventilar bien». «Si tienes sexo con otros de fuera de tu hogar, ten las menos parejas posibles y elige a aquellos en los que confías», señala el documento del NYC Health, que además desaconseja los tríos y orgías: «Si dos son compañía, entonces tres (o más) definitivamente son multitud».

A pesar de que previsiblemente las relaciones esporádicas han disminuido, durante la pandemia las ventas de preservativos se han mantenido o, incluso, han experimentado «un pequeño aumento». Sara Pérez atribuye esta tendencia creciente a una «mayor concienciación» durante la época del Covid con el contagio de Enfermedades de Transmisión Sexual (ETS). «Esta conciencia debería estar creada, pero [la pandemia] también ha ayudado a que la gente quiera cuidarse y protegerse», afirma.

Considere las técnicas de excitación sexual que no impliquen contacto físico, como hablar»

avert

«Obviamente, recomendamos que no se mantengan relaciones sexuales fuera del entorno con parejas poco habituales», pero, en caso de hacerlo, desde ByPlay aconsejan «no besarse, aunque sea algo muy complicado, no tener sexo oral, utilizar mascarilla y lavarse las manos antes y después». «Considere las técnicas de excitación sexual que no impliquen contacto físico, como hablar», agrega la organización británica Avert.

Asimismo, se ha viralizado en redes sociales el conocido como Coronasutra, una suerte del tan conocido y practicado Kamasutra para esta era pandémica, en el que se proponen posturas sexuales en las que los miembros de la pareja mantienen sus caras separadas a la máxima distancia posible.

Imagen cedida a ‘El Independiente’ por ByPlay.

Como viene siendo habitual con encuentros no sólo sexuales, sino de cualquier otra índole, «si usted o su pareja sexual muestran síntomas de Covid-19 (tos seca y persistente, temperatura o dificultad para respirar), debe limitar todo contacto físico cercano para detener la propagación del virus. Esto significa evitar la intimidad física, como los besos y los abrazos, así como el sexo anal, vaginal u oral», según pauta esta organización.

Para aquellas personas que estén acostumbradas a conocer gente a través de las apps de citas o por internet, el Departamento de Salud de la ciudad de Nueva York les propone «tomarse un descanso de las citas en persona» para pasarse a las ‘videocitas’, al ‘sexting’, basado en el envío de mensajes sexuales, a las suscripciones a «plataformas fans», tales como OnlyFans, a las «Zoom parties«, fiestas a través de videollamadas. «A medida que el confinamiento se iba alargando, fuimos observando un cambio radical… La gente comenzaba a sentirse sola, hastiada y buscaba conectar con gente diferente a la de su entorno inmediato», explica el director de Marketing de Badoo en España, por lo que «el uso de la app se disparó de nuevo».

Las redes sociales de citas supusieron una salida para muchas personas durante el estado de alarma: «Todos nos encontrábamos en una situación emocional complicada: asustados, cansados, preocupados y vulnerables, en resumen. Esto hizo que las conexiones entre personas se tornaran más honestas y significativas que en tiempos prepandemia. Creo que para mucha gente, Badoo dejó de ser un entretenimiento, y se convirtió en una necesidad». Durante la nueva normalidad y esta segunda ola, nada ha vuelto a ser lo que era, ni siquiera el sexo.

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