De participar en un reality a enviar vídeos sexuales a desconocidos. Este es el recorrido que algunos de los rostros más conocidos de la televisión, como Alberto Santana, Mari Cielo Pajares o Jacobo Ostos han seguido en estos últimos meses. Una nueva red social, para adultos, que ofrece contenido audiovisual sin obedecer a ningún tipo de censura, más conocida como OnlyFans, es la culpable de sus nuevos y abundantes ingresos.

Al igual que Netflix u otro servicio de streaming, la aplicación funciona a través de una suscripción. Los seguidores en este caso pagan una media de 10 euros al mes por ver el contenido explícito, erótico y sexual, que cuelgue determinada persona que te llame especialmente la atención o del que seas fan.

Además, más allá de lo que esa persona acostumbre a publicar diariamente, en este nuevo formato se aceptan todo tipo de peticiones ‘subidas de tono’, previo pago a través de bizum y mensaje privado aclaratorio.

Si bien esta web para adultos llamó en primer lugar la la atención de las estrellas porno, pronto se han descubierto nuevos y sorprendentes perfiles del mundo de la televisión, el cine y las redes sociales que han sucumbido a la tentación de generar ingresos fáciles vendiendo su sexualidad.

Esta semana en Sálvame, y a raíz de que la exchica disney Bella Thorne anunciara que tiene una cuenta en la que cuelga vídeos eróticos, se han podido desvelar algunas de las tarifas que determinados famosos estarían poniendo a cambio de este tipo de contenido. En el caso de Jacobo Ostos, por ejemplo, se filtraba una conversación en la que este pedía a una usuaria 600 euros por un ‘pack’ de tres vídeos sexuales explícitos.

Mari Cielo Pajares, hija del actor Andrés Pajares, accedió a acudir al programa de Telecinco en primera persona para explicar los motivos que le han llevado a darse de alta en esta red, y defender la versión más ‘inocente’ del debate que ha desatado este nuevo mundo digital.

¿Liberalismo o prostitución? Esta es una de las preguntas que se han estado planteando, partiendo de la base de que el objetivo más básico consiste en ganar dinero vendiendo imágenes eróticas y sexuales de un cuerpo. Para algunos colaboradores de Sálvame se trata de una forma más de expresar la liberalización de las mentes en el ámbito sexual, y para otras personas parece resultar algo ‘sucio’ y similar a la pornografía o la prostitución.

En el caso de Ariadna Cross, exconcursante de GH e hija del cantante Fortu de Obús, esta práctica estaría «aprobada y bien vista» por su familia, a la que pidió aprobación antes de comenzar a usar la red social. A través de una llamada al programa vespertino esta aseguraba sentirse orgullosa de su actual ‘trabajo’, ya que ingresaba grandes cantidades de dinero.

Y es que, al parecer, algunos de los más conocidos han descubierto un filón de dinero fácil al que quizás en poco tiempo otros personajes televisivos tampoco puedan resistirse. Lola Ortiz, conocida por Mujeres y hombres y viceversa, también participa ofreciendo contenidos íntimos, al igual que la exconcursante de GH VIP Daniela Blume y Patricia Steisy.

La polémica moral ya está servida y emitida, ahora tan solo hay que esperar a la llegada o no de las consecuencias profesionales y los debates populares que el nuevo torbellino digital ha invocado.