La Guardia Civil ha detenido a El Doro, narcotraficante de la zona de Sanlúcar de Barrameda (Cádiz) experto en el blanqueo de capitales, para lo que utilizaba a sus allegados como a la madre de uno de sus compinches a la que utilizó para organizar un concierto de Nicky Jam en la localidad gaditana.

Isidoro Martín Álvarez, El Doro, admiraba a conocidos narcotraficantes como Pablo Escobar, al punto de que viajó hace unos años a Colombia con su mujer para realizar un tour turístico que recorre la vida y los espacios del fundador y máximo líder del cártel de Medellín.

Como Pablo Escobar, y como otros conocidos narcos como Sito Miñanco, Doro, de 42 años, deseaba blanquearse socialmente, con obras benéficas en su localidad, especialmente en la zona de Monte Algaida, según la Guardia Civil.

Y también como ellos era un apasionado del fútbol base. Por eso en los últimos meses de 2017, cuando la situación económica de la Asociación Deportiva La Algaida, un club de fútbol lleno de deudas y con un estadio en semirruina, Doro se hizo con la entidad, se nombró a sí mismo presidente, y comenzó a inyectar capital procedente supuestamente del narcotráfico.

Saneó las cuentas del club y financió obras que transformaron un recinto deportivo cuyas tapias se venían abajo con los temporales, en lo que quedó bautizado en 2018 como «El Doro Stadium», con un nuevo alumbrado, nuevo césped, vestuarios y gradas nuevas, un aparcamiento para los socios y hasta un autobús para el equipo.

Detenida su esposa, su hija y su suegra

Doro fue detenido este martes en la denominada «Operación Talofita», junto a otras diez personas de su círculo más cercano, entre ellas su esposa, hija del Acuático, un histórico del narco en la desembocadura del Guadalquivir; su hija de 18 años, o su suegra, que se prestaban como testaferros para camuflar los bienes y sociedades de que disponía para meter en el circuito legal dinero procedente de la marihuana.

La operación policial ha sido impulsada por la Fiscalía Antidroga, y ejecutada por el Equipo de Blanqueo de Capitales de la Comandancia de la Guardia Civil de Cádiz, que se ha encargado de investigar cómo la trama llevaba años lavando «inmensas cantidades de dinero de dudosa procedencia», según explica la Guardia Civil.

Doro ya estaba metido en el negocio del narco antes de cumplir la mayoría de edad. En 2002, a los 22 años, fue detenido por primera vez en el marco de una operación antidroga.

Desde entonces sus pasos por juzgados y prisiones se han ido sucediendo en el tiempo, por delitos contra la salud pública fundamentalmente los relacionados con el control, montaje y supervisión de plantaciones de cannabis sativa.

En esta ocasión ha sido detenido por estar, junto con su esposa, al frente de todo un entramado financiero y empresarial cuyo único objetivo era blanquear ingentes cantidades de dinero del narco, a través de un complejo empresas o sociedades interpuestas que estaban supuestamente gestionadas por personas de su familia o cercanas, sin formación ni experiencia profesional ninguna.

Uno de los casos más llamativos fue que puso a la madre de uno de sus hombres de confianza, una pensionista de 62 años, como promotora de eventos musicales. A través de ella organizó el concierto que Nicky Jam ofreció en Sanlúcar de Barrameda, sufragado a pérdidas por las empresas de la trama por un importe de más de 900.000 euros.

Su suegra, de 57 años y que no realizaba ninguna actividad remunerada desde 2012, compró un barco de pesca arrastrero valorado en más de 440.000 euros, y disponía de productos financieros, como cuentas bancarias, fondos de inversión y valores, por un importe de más de medio millón de euros.

En la operación, llevada a cabo de madrugada, se realizaron cinco registros domiciliarios simultáneos en Sanlúcar de Barrameda y Chipiona y se han intervenido once propiedades inmobiliarias, dos embarcaciones pesqueras de arrastre, dinero en efectivo, 24 vehículos, más de 40 productos financieros entre cuentas bancarias depósitos cajas de seguridad, fondos de inversión, y abundante documentación contable, todo ellos por un valor muy superior a los tres millones de euros, según la Guardia Civil.

Los once detenidos han pasado a disposición del titular del Juzgado de Instrucción número 3 de Sanlúcar como presuntos autores de un delito de blanqueo de capitales, otro de pertenencia a organización criminal y otro contra la ordenación del territorio.