El artista chino Cai Guo-Qiang llega al Museo del Prado con El espíritu de la pintura, un «diálogo» con los grandes maestros de la pintura que podrá verse hasta el próximo 4 de marzo y con el que el artista ha creado 27 pinturas con la pólvora como elemento primordial. «Vivimos en una época de muchos atentados, pero si utilizamos la pólvora en el arte también puede crear belleza», ha defendido Cai, quien con esta muestra se convierte en el primer artista contemporáneo que concibe obra inédita creada in situ para una exposición en el Prado.

El artista ha querido «construir un puente» con antiguos maestros como Goya, Tiziano, Rubens o Velázquez y «abrir un camino» para los creadores contemporáneos. Pese a ello, reconoce haber «tenido dudas» al principio de su proyecto. «Hace dos años ya hablamos de esta posibilidad y, junto a los expertos del museo, trabajé en ese periodo para construir un puente, pero cuando llegué hace un mes, tenía dudas. Y me di cuenta de que no hay una creación formal, sino que el proceso de crear es siempre de prueba», ha señalado el autor.

Precisamente fue con la creación de una de sus piezas que ahora expone, El Salón de Reinos, con la que Cai tuvo claro el método de trabajo. Esta pieza fue reelaborada para introducir una línea negra en mitad del cuadro que expresara la «división temporal» entre el pasado y el presente, por lo que hubo que hacer más de una explosión.

«El miedo en sí es un problema para el artista, porque genera más miedo. Pero me di cuenta e que hay que aventurarse ante el lienzo para crear un arte inmortal, es la herencia de los maestros: sobre todo persiste el espíritu de arriesgarse», ha añadido.

De las 27 obras hechas expresamente para la pinacoteca, ocho de ellas fueron creadas en el Salón de Reinos. El Greco ocupa toda la primera sala de la muestra, incluido el primer cuadro elaborado por Cai en el Salón de Reinos para El espíritu de la pintura, Día y noche en Toledo.

 

Kilos de pólvora

En otras salas podrán verse piezas como Ceremonia negra o Las nubes distantes, donde el autor muestra su duelo por sus familiares muertos en los últimos años. Y para terminar, la obra que da título a la exposición, ‘El espíritu de la pintura’, en la que el pintor chino reúne en un solo cuadro alegorías de los más importantes trabajos de Goya, Rubens o Velázquez.

Cai ha decidido emplear para este proyecto pólvora procedente de Valencia, contaba con una limitación de uso de cinco kilos de pólvora diarios. El autor ha explicado cómo este material ha influido en su trabajo hasta el punto de generar muchas «reacciones incontroladas», como la explosión en el último cuadro que fue a mayor velocidad de la esperada.

«Es una sensación muy peculiar y creo que es también reflejo del espíritu de España, porque no podría haber ocurrido en otro país. La pólvora española es diferente a la del resto del mundo», ha comentado el artista con humor.

Preguntado por el futuro de las piezas, el artista ha dejado una puerta abierta a que el museo adquiera parte de la obra. «Yo no tengo galería, siempre expongo mis trabajos en museos de arte contemporáneo como el Guggenheim, pero con el Prado es diferente. No sé si incluirá esta muestra en su colección, ni siquiera sé el precio, pero todo es incierto: es la premisa del artista, arriesgarse y abrir caminos», ha apuntado.

Por el contrario, el director del Museo del Prado, Miguel Falomir, ha remarcado que la pinacoteca no es propietaria «de ninguna de las obras» y que sobre el destino final, no cuenta con «ninguna capacidad de decisión». «Hay que preguntarle a Cai», ha reiterado Falomir, quien sí que ha aclarado que durante la exposición no está permitido que se cierre ninguna transacción.

El espíritu de la pintura se completa con la exhibición de un documental rodado por Isabel Coixet sobre el proceso creativo que ha seguido el artista chino. El rodaje ha tenido lugar en Nueva York, donde reside y tiene su estudio el pintor, y tiene una duración de 60 minutos.

El espíritu de la pintura, Museo del Prado 25-10-2017 a 01-03-2018