Luis Felipe Palacios, director general de la SGAE, ha sido destituido de su puesto en una reunión extraordinaria. La destitución, que se ha producido por 19 votos a favor y 18 en contra, se ha producido a petición de José Miguel Fernández Sastrón, presidente de la Sociedad General de Autores y Editores. Según las fuentes consultadas por El Mundo, Fernández Sastrón habría encontrado “desajustes en las recaudaciones del ‘pendiente de identificar'”.

La SGAE detalla que, como establecen los estatutos de la entidad, el máximo órgano de gobierno ha sometido a votación la destitución de Palacios. Asimismo, añade que la Junta Directiva deberá estudiar ahora la elección de un nuevo director general y aprobar su designación.

Fernández Sastrón habría encontrado “desajustes en las recaudaciones del ‘pendiente de identificar’

La entidad explica en el comunicado que la decisión tomada se fundamenta “en la disparidad de visiones que los miembros de la Junta mantenían en los últimos meses en cuanto a la forma de abordar los retos a los que se enfrenta la SGAE así como por la falta de viabilidad de algunas de las medidas estratégicas sugeridas para implantarse en el futuro”.

“Estas circunstancias -añade- se han visto agravadas por serias discrepancias en cuanto a algunos criterios contables de los que los máximos órganos de gobierno no han sido suficientemente informados por parte del director general”.

La SGAE detalla que, en los últimos seis meses, la destitución del director general también había sido reclamada por el Comité de Empresa, la última, el pasado lunes 12 de marzo, cuando los representantes de la plantilla difundieron un comunicado dirigido a los socios en el que insistieron en la necesidad de cesar a Palacios.

Comisión de Auditoría

Por otro lado, la SGAE señala que, a propuesta del presidente, la Junta Directiva ha creado una Comisión de Auditoría que supervisará “la eficacia del control interno de la sociedad, la auditoría interna y los sistemas de gestión de riesgos, así como discutirá con los auditores de cuentas las debilidades significativas del sistema de control interno detectadas en el desarrollo de la misma”. También supervisará el proceso de elaboración y presentación de la información financiera preceptiva y establecerá “oportunas relaciones con los auditores de cuentas para recibir información sobre aquellas cuestiones que pueden poner en riesgo su independencia para su examen por esta comisión”.