A la sombra del porche descansaba y escribía Juan Ramón Jiménez, uno de los cinco españoles galardonados con el Nobel de Literatura. Y por los parajes que rodean al caserío paseaba Platero, el burro que se convirtió en su mejor acompañante y al que dedicó su obra más reconocida. Cuando murió lo enterró a la sombra del «pino grande», el más cercano al porche, y al que Jiménez remitía en cada momento de éxito en su vida. Allí siguen sus huesos, si el tiempo los ha respetado y los okupas que durante décadas han destrozado el lugar no los han profanado. Fuentepiña, el refugio creativo de Juan Ramón Jiménez, es una historia de abandono y descuido del legado de un mito…hoy a la venta por 1,5 millones de euros.

A Fuentepiña, a las puertas de Doñana, se llega desde Moguer por caminos revirados de polvo, hoy casi igual que en 1906, cuando el escritor empezó a pasar tiempo en la finca, uno de los lugares donde más y mejor produjo y a los que dedicó más cariño. Tuvo que ver como su familia perdía su titularidad en los años 20, acuciados sus padres por las deudas y arruinados tras la crisis de la filoxera que destrozó las viñas. La propiedad quedó entonces en manos de los Hernández-Pinzón, familia de su cuñado y descendientes de los célebres hermanos Pinzón, codescubridores de América junto a Cristóbal Colón. Así sigue siendo casi 100 años después.

Hace casi 100 años ‘Fuentepiña’ cayó en manos de los descendientes de los hermanos Pinzón y la Junta nunca ha acertado a proteger la finca

La Junta de Andalucía se ha preocupado poco por Fuentepiña. Incluyó el terreno como Bien de Interés Cultural (BIC) hace más de 13 años, pero nunca hizo efectiva la responsabilidad sobre el patrimonio que conlleva. El único recuerdo de aquello es un cartel de señalización como lugar de interés turístico, que hoy yace destrozado y boca abajo entre matorrales. Los propietarios de la casa han batallado contra la tutela autonómica y la Justicia les ha dado la razón en numerosas ocasiones, la última el pasado año, alegando errores técnicos de la Junta en la descripción del terreno, en la descripción de su estatus y en el cumplimiento de sus obligaciones.

Actualmente, ni la casa ni su entorno están sometidos a protección. Y cuando sí lo estaban, daba igual. Fuentepiña ha sido durante décadas pasto de ‘okupas’, que han arrancado pilares, han llenado el interior de la casa de graffitis y han amontonado colchones en las principales estancias del antaño refugio del Nobel. En un reportaje publicado en el mes de junio por Huelva Información se podía comprobar el actual estado de la propiedad. Llena de basura, con ropa colgada de cables y cuerdas y las paredes pintadas con los nombres de sus últimos ‘inquilinos’: Ahmed y Fran.

Batalla de precios

El Ayuntamiento asegura llevar más de seis años batallando por la titularidad del terreno y el caserío, aunque el acuerdo con los propietarios ha sido imposible. El municipio, asesorado por los peritos técnicos, no ofrece más de 150.000 euros y asegura ser «muy generoso». La familia siempre ha reclamado más de un millón de euros. Hasta ahora en privado, y ya en público.

La histórica finca ha salido a la venta este fin de semana en el portal online de compraventa Idealista. El precio, 1,5 millones de euros. Al anuncio lo acompaña una sola foto, lejana y sin datar, y el texto no puede ser más históricamente evocador: «Casa y finca de pinares del poeta Juan Ramón Jiménez, premio Nobel de literatura. 10 hectáreas (100.000 m2), casa principal del poeta, zona de cuadra de caballos, etc. A sólo 10 minutos de Mazagón y con las mejores vistas de la zona. Cautivó al poeta, y escribió su famosa novela Platero y Yo«.

No menciona que parte de la finca fue pasto de las llamas del gran incendio forestal que el año pasado amenazó con penetrar en Doñana. Las llamas se detuvieron a menos de 20 metros del pino bajo el que yace Platero, según relataron las crónicas locales.

El precio es desorbitado’, dice el alcalde de Moguer, mientras la Junta habla de una cantidad ‘astronómica y prohibitiva’

«El precio es desorbitado», ha dicho este lunes el alcalde de Moguer, Gustavo Cuéllar, que junto a la Fundación del escritor pretende incorporar Fuentepiña al tour juanramoniano, que incluye también su casa-museo en el casco histórico del pueblo. «No está dentro de los criterios técnicos», ha insistido en declaraciones a Europa Press, subrayando que 150.000 euros es el precio máximo que los técnicos le ponen a la casa y a las cuatro hectáreas que interesan al Ayuntamiento y que están dentro del Plan de Ordenación del Territorio del Ámbito de Doñana.

El consejero de Cultura de la Junta de Andalucía, Miguel Ángel Vázquez, también ha asegurado que el precio reclamado por los propietarios es «astronómico y prohibitivo» y que las entidades públicas deben encontrar una solución conjunta en el seno de la Fundación.

Mientras tanto, la finca sigue a la venta en internet a disposición de cualquier comprador encaprichado, con un precio muy superior a cualquier propiedad similar de la zona. La propia sobrina-nieta del escritor, Carmen Hernández-Pinzón, aseguró a la prensa local que desconocía el anuncio de venta y que el precio solicitado es «una barbaridad para lo que es en sí la finca».