«Cuando conoces a tu alma gemela, lo sabes». Y más aún si eres una princesa descendiente de los vikingos que ya ha estado casado con un inventor de historias, es decir, con un escritor. Marta Luisa de Noruega es la primogéntica del rey Harald V y la reina Sonia, cuarta en la línea de sucesión después de su hermano Haakon, y sus sobrinos, Ingrid Alexandra y Sverre Magnus. Su alma gemela es un estadounidense que se hace llamar chamán Durek. Es el gurú que conduce su alma y a quien debe su felicidad.

Marta Luisa y su chamán han participado este domingo en la gala Starlite de Marbella, con el actor español Antonio Banderas como anfitrión. La princesa recibió un premio por su labor solidaria. Marta Luisa y su gurú imparten charlas por todo el mundo bajo el título Vida, amor y cambio.

La princesa acaba de renunciar a utilizar su título cuando hable de terapias alternativas, o de ángeles, otra de sus pasiones. Solo será princesa cuando represente a la casa real. «De ahora en adelante no utilizaré mi título en un contexto comercial. Ahí seré Marta Luisa», anunciaba en su cuenta de Instagram.

A  lo que se niega es a renunciar a su título. «Soy una princesa. Nací en la familia real y no recibo dinero del Estado. No me planteo renunciar a mi título», dijo a la televisión noruega. En 2002 Marta Luisa, siempre contracorriente, dejó de ser tratada como Su Alteza Real, debido a su actividad como escritora de terapias alternativas y a su insistencia en crear una escuela para comunicarse con los ángeles. Acaba de cerrar este verano este angelical proyecto, Astarte Education, en donde decía enseñar a que cada alumno pudiera comunicar con su ángel de la guarda.

Marta Luisa ha sido desde su adolescencia una princesa alternativa y singular. Con el escritor noruego-danés Ari Behn, un bohemio que ha hecho sus pinitos también como actor y pintor. Fue la primera en la casa real noruega en casarse con un plebeyo, en mayo de 2002. Su hermano, el príncipe heredero Haakon, se enamoró de Mette Marit, que era madre soltera y había participado en reality shows.

El escritor intenso

Excéntrico, descarado y provocador, Ari Behn, hijo de dos maestros, se describía a sí mismo como un hombre «valiente, sinvergüenza, falto de equilibrio, demasiado intenso, y provocador». Su amor sobrevivió 14 años. Tuvieron tres hijas: Maria Angelica, de 15 años; Leah Isadora, de 13; y Emma Tallulah, de diez. La mediana, Leah Isadora, se declara una amante de maquillaje en Instagram, donde comparte sus trucos

Ari Behn (1972) publicó un año después de su divorcio un libro titulado Infierno, que se compone de unos 50 cuadros comentados, con los que hizo terapia tras su ruptura.  En una de sus pinturas, titulada Cien golpes antes de irme, se ve una mujer con tiara, que fácilmente se identifica con una princesa. «Lo hemos intentado todo para recuperar el matrimonio pero no hemos podido recupear lo que tuvimos», dijo Marta Luisa en el verano de hace tres años.

Ahora Marta Luisa es una princesa influencer con tendencias new age. El 12 de mayo pasado presentó en sus redes sociales a su chamán, Durek Verrett. «Ha cambiado mi vida, como hace con tanta gente. Me ha hecho darme cuenta de que existe el amor incondicional en este planeta… A quienes sentís la necesidad de criticarme: parad. No os corresponde elegir por mí o criticarme.. Yo he elegido desde el amor», escribía Marta Luisa, totalmente abducida por este gurú, que cuenta entre sus admiradoras a la actriz Gwyneth Paltrow. La princesa y la actriz se han hecho amigas íntimas a través de su chamán favorito.

Embajador global del amor

Californiano de 44 años, antes de ser chamán se llamaba Derek Verrett y nació en el seno de una familia acomodada en San Francisco. Es sobrino de Sheyla Verrett, una cantante lírica a la que llegaron a llamar la Callas negra. Estudió en Turquía, Israel y Belice.  Su padre es haitiano de origen africano. Asegura que empezó sus estudios chamánicos a los 12 años y que hereda su sensibilidad espiritual de su bisabuela.

Dice tener un pasado como actor y como modelo. Atribuye sus poderes sobrenaturales a su propia experiencia: tras un fallo renal estuvo al borde de la muerte. Así se dio cuenta de «cómo complicamos todo». Se considera un visionario, un guía espiritual y «un embajador global del amor». Asistir a sus charlas cuesta como mínimo 125 euros la sesión.

De Marta Luisa dice: «Me siento libre cuando estoy con ella, libre de ser yo y de amar a una mujer que es una luz brillante de sabiduría, profunda gracia e inmensa belleza». Les presentó la sanadora Millana Snow, según ha relatado en una entrevista en The Times. «Marta Luisa es auténtica. No piensa que es mejor que los demás. Tiene clase».

Asegura que la princesa ha tenido mayor presión por el hecho de que él sea negro. «Muchos se sienten incómodos si una mujer blanca escoge a un hombre negro, que es chamán, que es su alma gemela sexual. Pero no podemos enfadarnos. La gente está en constante caza de brujas. Es su problema».

El chamán Durek no se considera bisexual pero ha vivido ocho años con el masajista Hank Greenberg. «Me atraen las almas, ni hombres ni mujeres». Y reconoce que es juguetón y le seducen las almas poderosas. «Como la de Marta Luisa».